Cflow anunció recientemente la firma de un nuevo contrato para la entrega de una unidad modular de Sistemas de Recirculación acuícola (RAS) en el país, diseñada específicamente para el segmento de smolts y post-smolts.
Este movimiento responde a la estrategia global de la compañía de expandir módulos estandarizados que permitan a los productores locales escalar sus operaciones con mayor rapidez y menor complejidad técnica. Según lo expresado por la compañía en sus redes sociales, el sistema opera con flexibilidad en modos de flujo reducido y recirculación total, integrando filtración mecánica, biofiltración y un avanzado control de temperatura.
ingeniería con ADN local y tecnología de precisión
Uno de los puntos más relevantes de este contrato es el desarrollo conjunto entre Noruega y Chile. Desde Cflow destacaron que su equipo local de ingeniería ha sido fundamental para «diseñar una solución que se adapte a las condiciones reales y respete la dinámica biológica» de las zonas de cultivo nacionales.
El núcleo técnico de esta unidad modular radica en sus desgasificadores de vacío, una tecnología necesaria para mantener los niveles de CO2 entre 3 y 5 mg/L, asegurando un ambiente óptimo para el crecimiento del pez. Todo el proceso es supervisado por C-Evolution, una plataforma propietaria que rastrea desde la calidad del agua hasta el consumo energético en tiempo real.
Proyecciones
Con el trabajo de ingeniería ya avanzado y la producción de los módulos en marcha, se espera que la entrega de este sistema se concrete durante el segundo semestre de 2026. Este hito se suma a la tendencia de los operadores chilenos por adoptar sistemas RAS que garanticen estabilidad y cumplimiento de las cada vez más exigentes normativas de bioseguridad.


















