Una novedosa estrategia de conservación que combina acuicultura marina y restauración ecológica está entregando resultados prometedores para una de las poblaciones de salmón del Atlántico más amenazadas de Norteamérica. Un estudio publicado en la revista Fisheries Research reveló que los salmones cultivados hasta la adultez en jaulas marinas produjeron significativamente más descendencia y contribuyeron mejor a la diversidad genética de la población que aquellos mantenidos exclusivamente en instalaciones de agua dulce.
La investigación evaluó el programa Fundy Salmon Recovery (FSR), desarrollado en la Bahía de Fundy, Canadá, cuyo objetivo es recuperar poblaciones de Salmo salar que han sufrido un drástico colapso poblacional. Actualmente, esta población cuenta con apenas unos cientos de ejemplares silvestres, situación que la mantiene catalogada como especie en peligro de extinción.
Acuicultura al servicio de la conservación
El programa FSR aplica una estrategia conocida como “smolt-to-adult supplementation”, que consiste en capturar juveniles silvestres durante su migración al mar, criarlos hasta la madurez en instalaciones marinas especialmente adaptadas y posteriormente liberarlos en sus ríos de origen para que se reproduzcan de forma natural. Se trata del primer centro de cultivo marino de conservación para salmones de este tipo a nivel mundial.
Los investigadores compararon el desempeño reproductivo de salmones cultivado en estas jaulas marinas con individuos provenientes de un banco genético vivo mantenido en agua dulce. Para ello utilizaron un panel de 185 marcadores SNP que permitió identificar relaciones de parentesco entre los reproductores liberados y sus descendientes nacidos en el medio natural.
Más descendencia y mayor éxito reproductivo
Los resultados fueron contundentes. En el río Point Wolfe, los salmones cultivados en ambiente marino produjeron en promedio más de cuatro veces la cantidad de descendientes por individuo que aquellos cultivados en hatcheries de agua dulce.
Cuando se analizaron únicamente los individuos que lograron reproducirse exitosamente, la ventaja de los peces cultivados en el mar se mantuvo en ambos sistemas fluviales estudiados.
Los investigadores observaron que la mayoría de las parejas reproductivas exitosas estuvieron conformadas por salmones provenientes del sistema de cultivo marino.
Según los autores, estos resultados sugieren que las condiciones de cultivo marino podrían imitar de mejor manera ciertos aspectos del ambiente natural, favoreciendo el desarrollo de características asociadas a una mayor aptitud reproductiva.
La exposición a condiciones oceánicas reales, presas naturales y un entorno más complejo podría estar reduciendo algunos de los efectos negativos tradicionalmente asociados a la crianza intensiva en hatcheries.
Conservación genética: un beneficio adicional
Más allá del éxito reproductivo, el estudio también identificó ventajas relevantes desde el punto de vista genético. La inclusión de salmones originados mediante desove natural permitió aumentar significativamente el número efectivo de reproductores (Nb), un indicador clave para medir diversidad genética y resiliencia poblacional.
Los autores destacan que promover la reproducción en condiciones naturales ayuda a mantener la variabilidad genética de la población, elemento fundamental para enfrentar desafíos futuros como enfermedades, cambios ambientales y presiones derivadas del cambio climático.
El método de liberación no marca diferencias
Otro hallazgo relevante fue que el método utilizado para liberar los peces —ya sea mediante transporte manual o utilizando helicópteros— no tuvo efectos significativos sobre el éxito reproductivo posterior. Esto indica que, cuando se controlan adecuadamente factores como temperatura, oxigenación y estrés durante el transporte, ambas alternativas pueden ser igualmente efectivas para programas de restauración.
Implicancias para la acuicultura y la restauración de peces
Los investigadores sostienen que las lecciones obtenidas trascienden el caso del salmón del Atlántico de la Bahía de Fundy y podrían aplicarse a numerosos programas de repoblamiento y conservación de peces en todo el mundo. En particular, recomiendan que los programas de apoyo poblacional prioricen sistemas que reproduzcan lo más fielmente posible las condiciones naturales, reduzcan la exposición temprana al cautiverio y fomenten el desove en ambientes silvestres.
Para la industria acuícola, el estudio aporta evidencia valiosa sobre cómo determinadas prácticas de cultivo pueden contribuir no solo a la producción, sino también a la conservación de poblaciones amenazadas.
Los resultados refuerzan el potencial de las tecnologías de cultivo marino como herramientas complementarias para programas de recuperación de especies, integrando objetivos productivos, genéticos y ecológicos en una misma estrategia.
Lea el estudio completo aquí: Novel restoration strategy using marine rearing increased fitness and genetic diversity in an endangered Atlantic salmon (Salmo salar) population



















