La transición hacia una salmonicultura más sostenible continúa ganando terreno en Chile. En ese contexto, AKVA group está impulsando el desarrollo de proyectos de cultivo de bajas emisiones que combinan energía solar, innovación tecnológica y eficiencia operativa, con el objetivo de reducir la dependencia de combustibles fósiles en los centros de cultivo.
La filial chilena de la compañía, en conjunto con las empresas noruegas Alotta y Fjord Maritime, se encuentra implementando sistemas de generación fotovoltaica flotante integrados a jaulas y pontones salmoneros. Actualmente, una de estas soluciones ya se encuentra operativa en un centro de cultivo de Mowi Chile, mientras que una segunda instalación está siendo preparada para Salmones Austral. Así destaca el medio Seafood Source.
Para Christian Schäfer, gerente general de AKVA group Chile, el interés que ha despertado esta tecnología refleja la creciente importancia de la descarbonización dentro de la industria. “Este es un proyecto muy interesante y, actualmente, es una de las soluciones concretas que contribuye directamente a la reducción de las emisiones de Alcance 1 (Scope 1), por lo que ha sido muy bien recibido”, resaltó el ejecutivo.
Las emisiones de Alcance 1 corresponden a aquellas generadas directamente por fuentes que son propiedad o están bajo control de una empresa, como los generadores diésel utilizados habitualmente en los centros de cultivo. Su reducción permite disminuir la huella de carbono asociada a la producción de salmón, un atributo cada vez más valorado por consumidores y compradores internacionales.
Energía solar para reemplazar combustible fósil
La solución instalada en Mowi Chile incorpora una planta solar flotante montada sobre una jaula de cultivo de 50 metros de diámetro, equipada con 650 paneles solares. El sistema es capaz de generar alrededor de 350.000 kWh anuales, equivalente a cerca del 40% del consumo energético de un centro de cultivo de esas características.
Según AKVA, dependiendo del tamaño de la instalación, estos proyectos pueden reducir entre 100.000 y 150.000 litros de combustible por año, evitando aproximadamente 200 toneladas de emisiones de CO₂ equivalente.
Schäfer explicó que el sistema opera de manera integrada con bancos de baterías y generadores de respaldo, optimizando el uso de energía renovable durante los períodos de mayor radiación solar.
“El sistema interconectado utiliza energía solar cuando esta se encuentra disponible, permitiendo la carga de las baterías. Cuando el nivel de carga disminuye, se activa automáticamente un generador de respaldo”, detalló.
El ejecutivo agregó que el mayor potencial de reducción de emisiones se alcanza durante los meses de verano, cuando la disponibilidad de radiación solar es más alta.
Nuevos proyectos en carpeta
El éxito de las primeras implementaciones ya está impulsando nuevas oportunidades comerciales. De acuerdo con AKVA, existen varios proyectos actualmente en fase de negociación que permitirían acelerar la adopción de esta tecnología en la salmonicultura nacional.
“Tenemos varios proyectos más que están en proceso de cierre de contratos para seguir escalando esta solución a nivel comercial”, afirmó Schäfer.
La empresa estima que cuenta con capacidad para desarrollar entre cinco y diez proyectos de este tipo cada año, aunque la velocidad de expansión dependerá de los avances en la adaptación tecnológica a la realidad productiva chilena.
El desafío de adaptar la tecnología a las jaulas chilenas
Uno de los principales retos ha sido adecuar una solución originalmente desarrollada para Noruega a las condiciones operacionales de Chile.
Mientras en el país escandinavo predominan las jaulas plásticas, en Chile la mayor parte de los centros de cultivo utiliza estructuras metálicas. Esto ha obligado a rediseñar parte de la tecnología para asegurar una integración eficiente con la infraestructura existente.
“La implementación sería más rápida si pudiéramos hacerlo en jaulas metálicas, porque no tendríamos que instalar una estructura adicional anclada externamente al centro de cultivo. Si logramos desarrollar esta solución utilizando la infraestructura ya existente en el centro, podríamos escalarla con mucha mayor velocidad”, explicó Schäfer.
El ejecutivo destacó además que entre el 60% y el 70% del mercado de jaulas metálicas en Chile corresponde a sistemas diseñados, fabricados e instalados por AKVA, una posición que podría facilitar la futura masificación de estas soluciones energéticas.
“Todo lo que estamos desarrollando actualmente apunta a mejorar la sostenibilidad y aumentar la eficiencia”, subrayó.
Resultados récord impulsados por la innovación
El creciente interés de la industria por tecnologías orientadas a la sostenibilidad también se reflejó en los resultados financieros de AKVA durante el primer trimestre de 2026.
La compañía informó ingresos por NOK 1.140 millones (aproximadamente US$121 millones), equivalentes a un crecimiento interanual de 13%, junto con una captación de pedidos de NOK 1.490 millones (cerca de US$158 millones) y una cartera de pedidos pendiente de NOK 2.830 millones (alrededor de US$300 millones).
Asimismo, registró un EBITDA de NOK 153 millones (unos US$16,2 millones) y un EBIT de NOK 91 millones (aproximadamente US$9,6 millones), alcanzando los mejores resultados trimestrales de su historia en ambos indicadores.
Las cifras confirman una tendencia que gana fuerza en la acuicultura global: la búsqueda de tecnologías capaces de combinar productividad, eficiencia energética y reducción de emisiones, elementos que comienzan a transformarse en factores clave para la competitividad futura del salmón chileno.



















