En el inicio de InnAqua 2025, Salas subrayó que la acuicultura chilena se ha consolidado como el segundo sector exportador después de la minería, con exportaciones por US$6.916 millones en 2024, equivalentes a 903.000 toneladas enviadas a 96 destinos internacionales.
“El año pasado cultivamos 27 especies comercialmente. Sí, 27 especies, aunque varias aún a baja escala. La actividad ocupa hoy 31.000 hectáreas en concesiones, con más de 3.100 autorizaciones vigentes”, precisó.
En términos macroeconómicos, destacó que la salmonicultura representa el 26,1% del PIB regional en Aysén, mientras que en Los Lagos, junto a la mitilicultura, aporta más del 12% del PIB.
Agenda regulatoria y diálogo con la industria
El Subsecretario recordó los diálogos realizados con la acuicultura de pequeña escala en 2023 y con la salmonicultura y la mitilicultura en 2024, donde más de 1.500 personas aportaron propuestas. De esas instancias surgieron iniciativas concretas como:
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Modificación del reglamento ambiental para la acuicultura, incorporando sistemas RAS y actualmente en proceso de revisión ministerial.
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Actualización del reglamento sanitario, con énfasis en transparencia sanitaria.
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Elevación del umbral para cultivos de algas y filtradores a mil toneladas anuales, reconociendo su impacto ambiental positivo.
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Proyecto legislativo para fortalecer la gobernanza acuícola, modernizando la Comisión Nacional de Acuicultura e incorporando a los trabajadores del sector.
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Simplificación en los ajustes cartográficos y relocalizaciones menores.
“Lo más importante es que estas materias se transformaron en una agenda corta promovida desde la Subsecretaría, con acuerdos con los tres gremios de la salmonicultura”, señaló Salas.
Innovación, sostenibilidad y futuro
El Subsecretario enfatizó que el 43% del mar chileno está bajo protección, lo que lejos de ser un obstáculo, representa una ventaja competitiva para la acuicultura nacional. “Esto nos abre mercados y nos obliga a adoptar nuevas tecnologías: acuicultura oceánica, sistemas de recirculación de agua, cultivos multitróficos y mejores estándares de producción en nuestros fiordos”, indicó.
Finalmente, reforzó el valor social del sector: “La acuicultura no son solo cifras, es innovación, es empleo y son comunidades costeras que encuentran en ella una oportunidad de su futuro”.


















