La batalla de las narrativas sobre la imagen del salmón: ¿qué dicen los medios chilenos sobre la industria?
Un análisis realizado por la Universidad de Miami, el Instituto de Fomento Pesquero, la Universidad Austral de Chile y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, a partir de 445 artículos publicados entre 2018 y 2024, revela una cobertura mediática dividida: mientras que los temas económicos y tecnológicos tienden a asociarse con una mirada positiva, los asuntos ambientales concentran las representaciones negativas.
La salmonicultura no solo se juega su futuro en los centros de cultivo, los mercados internacionales o los avances tecnológicos. También existe otro escenario decisivo: los medios de comunicación.
Una investigación reciente analizó cómo los principales periódicos nacionales de Chile representaron a la salmonicultura entre 2018 y 2024 y encontró un panorama mucho más complejo que una simple cobertura favorable o desfavorable.
De los 1.259 artículos inicialmente identificados mediante los términos “acuicultura” y “salmonicultura”, los investigadores eliminaron registros duplicados y posteriormente excluyeron aquellos que no estaban directamente relacionados con la industria del salmón. El análisis final quedó compuesto por 445 artículos.
El resultado central es revelador: la cobertura estuvo prácticamente dividida entre posiciones negativas y positivas. El 38,4% de los artículos presentó una valoración negativa de la industria, mientras que el 37,3% tuvo una valoración positiva. El 24,3% restante correspondió a una cobertura neutral.
Es decir, durante el período analizado no predominó una única narrativa sobre la salmonicultura chilena. En cambio, convivieron distintas miradas vinculadas con su desempeño económico, impacto ambiental, regulación, dimensión social y desarrollo tecnológico.
Economía y tecnología: los territorios donde la industria aparece con mayor fortaleza
Uno de los hallazgos más relevantes para el sector es la diferencia existente entre los temas abordados. Cuando la cobertura periodística se concentró en asuntos económicos y tecnológicos, el tono fue predominantemente positivo. En cambio, los contenidos relacionados con el medio ambiente tendieron a presentar una valoración negativa. Los temas sociales mostraron una distribución más equilibrada, mientras que los asuntos políticos presentaron una mayor variabilidad.
Esta diferencia permite observar que la imagen mediática de la salmonicultura no depende únicamente de la industria en sí misma, sino también del ángulo desde el cual se aborda su actividad.
Una noticia sobre innovación, productividad, exportaciones o desarrollo tecnológico puede construir una narrativa muy diferente de aquella centrada en impactos ambientales, regulación o conflictos territoriales. Para una industria altamente tecnológica y orientada a mercados globales, esta distinción resulta especialmente relevante.
El desafío ambiental sigue concentrando la mirada crítica
El estudio muestra que el componente ambiental constituye uno de los principales espacios de tensión en la representación mediática del sector. La salmonicultura chilena se ha desarrollado junto con debates relacionados con sostenibilidad, gobernanza ambiental, enfermedades, contaminación, uso del espacio marino y regulación. El propio estudio identifica estos factores como parte de las controversias que han acompañado el desarrollo de la actividad.
A esto se suman acontecimientos que han marcado el debate público. Entre ellos aparecen el evento de mortalidad masiva registrado en 2016, con una pérdida estimada de aproximadamente 40.000 toneladas de biomasa, y el escape ocurrido en 2018 de aproximadamente 700.000 salmones Atlánticos, con un peso promedio cercano a 3,5 kg.
Estos episodios no solo tienen consecuencias operacionales o regulatorias. También pueden convertirse en acontecimientos de alta visibilidad pública capaces de influir en la forma en que la actividad es discutida en los medios.
¿Por qué importa tanto la cobertura periodística?
Porque la aceptación social de la acuicultura no depende exclusivamente de sus resultados productivos. También está relacionada con la manera en que comunidades, organizaciones y otros actores interpretan sus beneficios, riesgos y efectos sobre el territorio.
La investigación señala que los medios funcionan como un intermediario relevante en la formación de percepciones públicas. Aunque no es posible determinar directamente cuánto influye la cobertura periodística sobre la opinión pública, los medios pueden tanto reflejar preocupaciones existentes como contribuir a hacerlas más visibles.
Esto adquiere especial importancia en el caso de la salmonicultura, debido a que su desarrollo se encuentra estrechamente vinculado con comunidades costeras, otras actividades económicas y el uso compartido del espacio marino.
En el sur de Chile, la industria ha contribuido a generar empleo, ingresos y actividad económica en localidades remotas. Investigaciones citadas por el estudio también han relacionado la presencia de centros salmoneros con reducciones de pobreza y desigualdad en determinadas localidades.
Pero esos beneficios coexisten con debates sobre impactos ambientales, gobernanza, distribución de beneficios, competencia por el espacio marítimo y relación con otras actividades productivas.
En consecuencia, la discusión pública no se limita a una pregunta sobre cuánto produce la industria, sino también a otra más amplia: cómo se distribuyen sus beneficios y costos y cómo se relaciona la actividad con el territorio.
Política, regulación y salmonicultura: otro frente de exposición
La dimensión política también ocupa un lugar relevante en la construcción de la imagen pública del sector. El estudio identifica como uno de los episodios recientes de mayor controversia el proyecto impulsado en 2023 durante el gobierno de Gabriel Boric para establecer un nuevo servicio de biodiversidad y áreas protegidas.
Según la interpretación de empresas salmoneras citada en el estudio, la propuesta podía reducir concesiones existentes y restringir el crecimiento de la industria. Esto generó un escenario de conflicto político y movilizaciones de actores industriales y comunidades locales.
El caso ilustra cómo una decisión regulatoria puede trascender rápidamente el ámbito técnico y transformarse en un tema de debate público, con efectos sobre la percepción de la industria.
Una industria que aparece de manera diferente según el medio
Otro elemento importante es que los periódicos no representan necesariamente a la salmonicultura de la misma manera. La investigación encontró diferencias entre las distintas fuentes periodísticas, lo que indica que la representación de la industria también depende del medio y del énfasis temático de sus contenidos.
Este hallazgo resulta especialmente relevante en un ecosistema informativo donde una misma controversia puede ser abordada desde perspectivas económicas, ambientales, políticas o sociales.
Por ello, medir únicamente cuántas noticias hablan de salmonicultura podría ser insuficiente para comprender su exposición pública. También es necesario observar qué temas aparecen, qué tono tienen y qué dimensión de la actividad adquiere mayor visibilidad.
¿Qué significa esto para la industria?
El estudio entrega una señal importante: la percepción mediática de la salmonicultura no es estática. El tono de la cobertura cambió a lo largo del período 2018–2024 y estuvo asociado a diferentes acontecimientos y énfasis temáticos. Los investigadores concluyen que las representaciones no fueron uniformes, sino que variaron según el período, el tema abordado y la fuente periodística.
Para la industria, esto plantea un desafío que va más allá de la comunicación corporativa tradicional. La innovación tecnológica, la eficiencia productiva y el aporte económico pueden generar narrativas favorables, pero los acontecimientos ambientales, regulatorios o sociales pueden modificar rápidamente el tono de la conversación.
En ese escenario, la transparencia, la capacidad de responder a controversias y la evidencia verificable sobre desempeño ambiental y social adquieren una importancia creciente.
No se trata simplemente de aumentar la cantidad de noticias positivas. El hallazgo central del estudio apunta hacia algo más profundo: la industria es observada desde múltiples dimensiones y cada una de ellas puede activar una narrativa diferente.
El verdadero desafío: construir confianza en un escenario de narrativas en competencia
La principal conclusión de esta investigación es quizás también la más estratégica para el sector. La salmonicultura chilena no aparece en los medios como una industria permanentemente positiva ni permanentemente negativa. Su representación surge de la interacción entre economía, tecnología, medio ambiente, política y sociedad.
Durante 2018–2024, las noticias positivas y negativas estuvieron separadas por apenas 1,1 puntos porcentuales: 37,3% frente a 38,4%. Ese equilibrio revela un escenario comunicacional competitivo. Para una industria que busca mantener su crecimiento y fortalecer su legitimidad social, el desafío no está únicamente en demostrar cuánto produce o cuánto exporta. También está en demostrar, con información y resultados, cómo produce, qué impactos genera, cómo los gestiona y qué beneficios aporta a los territorios donde opera.
La investigación sugiere, en definitiva, que la conversación sobre el futuro de la salmonicultura chilena no se resolverá en un solo ámbito. Se definirá en la convergencia entre productividad, innovación, desempeño ambiental, regulación y relación con las comunidades.
Y en ese escenario, los medios seguirán siendo uno de los espacios donde esas distintas narrativas compiten por definir cómo la sociedad entiende a la industria del salmón.
Lea el estudio completo: Navigating controversy: Chilean media coverage of the salmon aquaculture industry (2018–2024)
La salmonicultura no solo se juega su futuro en los centros de cultivo, los mercados internacionales o los avances tecnológicos. También existe otro escenario decisivo: los medios de comunicación.
Una investigación reciente analizó cómo los principales periódicos nacionales de Chile representaron a la salmonicultura entre 2018 y 2024 y encontró un panorama mucho más complejo que una simple cobertura favorable o desfavorable.
De los 1.259 artículos inicialmente identificados mediante los términos “acuicultura” y “salmonicultura”, los investigadores eliminaron registros duplicados y posteriormente excluyeron aquellos que no estaban directamente relacionados con la industria del salmón. El análisis final quedó compuesto por 445 artículos.
El resultado central es revelador: la cobertura estuvo prácticamente dividida entre posiciones negativas y positivas. El 38,4% de los artículos presentó una valoración negativa de la industria, mientras que el 37,3% tuvo una valoración positiva. El 24,3% restante correspondió a una cobertura neutral.
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Es decir, durante el período analizado no predominó una única narrativa sobre la salmonicultura chilena. En cambio, convivieron distintas miradas vinculadas con su desempeño económico, impacto ambiental, regulación, dimensión social y desarrollo tecnológico.
Economía y tecnología: los territorios donde la industria aparece con mayor fortaleza
Uno de los hallazgos más relevantes para el sector es la diferencia existente entre los temas abordados. Cuando la cobertura periodística se concentró en asuntos económicos y tecnológicos, el tono fue predominantemente positivo. En cambio, los contenidos relacionados con el medio ambiente tendieron a presentar una valoración negativa. Los temas sociales mostraron una distribución más equilibrada, mientras que los asuntos políticos presentaron una mayor variabilidad.
Esta diferencia permite observar que la imagen mediática de la salmonicultura no depende únicamente de la industria en sí misma, sino también del ángulo desde el cual se aborda su actividad.
Una noticia sobre innovación, productividad, exportaciones o desarrollo tecnológico puede construir una narrativa muy diferente de aquella centrada en impactos ambientales, regulación o conflictos territoriales. Para una industria altamente tecnológica y orientada a mercados globales, esta distinción resulta especialmente relevante.
El desafío ambiental sigue concentrando la mirada crítica
El estudio muestra que el componente ambiental constituye uno de los principales espacios de tensión en la representación mediática del sector. La salmonicultura chilena se ha desarrollado junto con debates relacionados con sostenibilidad, gobernanza ambiental, enfermedades, contaminación, uso del espacio marino y regulación. El propio estudio identifica estos factores como parte de las controversias que han acompañado el desarrollo de la actividad.
A esto se suman acontecimientos que han marcado el debate público. Entre ellos aparecen el evento de mortalidad masiva registrado en 2016, con una pérdida estimada de aproximadamente 40.000 toneladas de biomasa, y el escape ocurrido en 2018 de aproximadamente 700.000 salmones Atlánticos, con un peso promedio cercano a 3,5 kg.
Estos episodios no solo tienen consecuencias operacionales o regulatorias. También pueden convertirse en acontecimientos de alta visibilidad pública capaces de influir en la forma en que la actividad es discutida en los medios.
¿Por qué importa tanto la cobertura periodística?
Porque la aceptación social de la acuicultura no depende exclusivamente de sus resultados productivos. También está relacionada con la manera en que comunidades, organizaciones y otros actores interpretan sus beneficios, riesgos y efectos sobre el territorio.
La investigación señala que los medios funcionan como un intermediario relevante en la formación de percepciones públicas. Aunque no es posible determinar directamente cuánto influye la cobertura periodística sobre la opinión pública, los medios pueden tanto reflejar preocupaciones existentes como contribuir a hacerlas más visibles.
Esto adquiere especial importancia en el caso de la salmonicultura, debido a que su desarrollo se encuentra estrechamente vinculado con comunidades costeras, otras actividades económicas y el uso compartido del espacio marino.
En el sur de Chile, la industria ha contribuido a generar empleo, ingresos y actividad económica en localidades remotas. Investigaciones citadas por el estudio también han relacionado la presencia de centros salmoneros con reducciones de pobreza y desigualdad en determinadas localidades.
Pero esos beneficios coexisten con debates sobre impactos ambientales, gobernanza, distribución de beneficios, competencia por el espacio marítimo y relación con otras actividades productivas.
En consecuencia, la discusión pública no se limita a una pregunta sobre cuánto produce la industria, sino también a otra más amplia: cómo se distribuyen sus beneficios y costos y cómo se relaciona la actividad con el territorio.
Política, regulación y salmonicultura: otro frente de exposición
La dimensión política también ocupa un lugar relevante en la construcción de la imagen pública del sector. El estudio identifica como uno de los episodios recientes de mayor controversia el proyecto impulsado en 2023 durante el gobierno de Gabriel Boric para establecer un nuevo servicio de biodiversidad y áreas protegidas.
Según la interpretación de empresas salmoneras citada en el estudio, la propuesta podía reducir concesiones existentes y restringir el crecimiento de la industria. Esto generó un escenario de conflicto político y movilizaciones de actores industriales y comunidades locales.
El caso ilustra cómo una decisión regulatoria puede trascender rápidamente el ámbito técnico y transformarse en un tema de debate público, con efectos sobre la percepción de la industria.
Una industria que aparece de manera diferente según el medio
Otro elemento importante es que los periódicos no representan necesariamente a la salmonicultura de la misma manera. La investigación encontró diferencias entre las distintas fuentes periodísticas, lo que indica que la representación de la industria también depende del medio y del énfasis temático de sus contenidos.
Este hallazgo resulta especialmente relevante en un ecosistema informativo donde una misma controversia puede ser abordada desde perspectivas económicas, ambientales, políticas o sociales.
Por ello, medir únicamente cuántas noticias hablan de salmonicultura podría ser insuficiente para comprender su exposición pública. También es necesario observar qué temas aparecen, qué tono tienen y qué dimensión de la actividad adquiere mayor visibilidad.
¿Qué significa esto para la industria?
El estudio entrega una señal importante: la percepción mediática de la salmonicultura no es estática. El tono de la cobertura cambió a lo largo del período 2018–2024 y estuvo asociado a diferentes acontecimientos y énfasis temáticos. Los investigadores concluyen que las representaciones no fueron uniformes, sino que variaron según el período, el tema abordado y la fuente periodística.
Para la industria, esto plantea un desafío que va más allá de la comunicación corporativa tradicional. La innovación tecnológica, la eficiencia productiva y el aporte económico pueden generar narrativas favorables, pero los acontecimientos ambientales, regulatorios o sociales pueden modificar rápidamente el tono de la conversación.
En ese escenario, la transparencia, la capacidad de responder a controversias y la evidencia verificable sobre desempeño ambiental y social adquieren una importancia creciente.
No se trata simplemente de aumentar la cantidad de noticias positivas. El hallazgo central del estudio apunta hacia algo más profundo: la industria es observada desde múltiples dimensiones y cada una de ellas puede activar una narrativa diferente.
El verdadero desafío: construir confianza en un escenario de narrativas en competencia
La principal conclusión de esta investigación es quizás también la más estratégica para el sector. La salmonicultura chilena no aparece en los medios como una industria permanentemente positiva ni permanentemente negativa. Su representación surge de la interacción entre economía, tecnología, medio ambiente, política y sociedad.
Durante 2018–2024, las noticias positivas y negativas estuvieron separadas por apenas 1,1 puntos porcentuales: 37,3% frente a 38,4%. Ese equilibrio revela un escenario comunicacional competitivo. Para una industria que busca mantener su crecimiento y fortalecer su legitimidad social, el desafío no está únicamente en demostrar cuánto produce o cuánto exporta. También está en demostrar, con información y resultados, cómo produce, qué impactos genera, cómo los gestiona y qué beneficios aporta a los territorios donde opera.
La investigación sugiere, en definitiva, que la conversación sobre el futuro de la salmonicultura chilena no se resolverá en un solo ámbito. Se definirá en la convergencia entre productividad, innovación, desempeño ambiental, regulación y relación con las comunidades.
Y en ese escenario, los medios seguirán siendo uno de los espacios donde esas distintas narrativas compiten por definir cómo la sociedad entiende a la industria del salmón.