«Esta decisión llega después de largas batallas legales interpuestas por la oposición», afirmó la compañía en un comunicado oficial que marca el final de un proyecto que requirió una inversión de decenas de millones de dólares y para el cual se habían obtenido todos los permisos necesarios a nivel local, estatal y federal.
Brenda Chandler, directora ejecutiva de las operaciones de Nordic Aquafarms en Estados Unidos, lamentó profundamente la cancelación del proyecto, destacando su potencial para dinamizar la economía local y promover la acuicultura sostenible.
«Este es un día triste para la economía de Maine y las perspectivas para la acuicultura o cualquier inversión significativa en el estado», afirmó Chandler.
Agregó que «si bien algunos pueden ver esto como una victoria, es una pérdida significativa en general, no solo para Nordic Aquafarms, sino para la comunidad. La base impositiva expandida para la ciudad de Belfast fue sustancial, junto con la creación de nuevos empleos y el liderazgo de Maine en acuicultura sustentable», expresó.
Bajo este escenario, la compañía líder en la operación de instalaciones acuícolas terrestres a gran escala en Noruega y Dinamarca ha redirigido su atención hacia un nuevo proyecto en California, donde se propone el cultivo de pez rey de cola amarilla.
Oposición legal
El proyecto enfrentó una férrea oposición de dos organizaciones locales, Upstream Watch y Friends of Harriet L. Hartley Conservation Area, quienes expresaron serias preocupaciones ambientales y cuestionaron la legalidad del uso de ciertas tierras intermareales para las tuberías de entrada y descarga de la empresa.
Upstream Watch señaló en sus redes sociales que «desde el principio, este fue un desarrollo mal concebido en el ecosistema forestal y de humedales del río Little que habría descargado millones de galones de agua cargada de nutrientes en la bahía de Penobscot diariamente”.
En 2021, Nordic Aquafarms obtuvo un importante respaldo legal cuando el Tribunal Superior de Maine confirmó la decisión de Belfast de confiscar tierras intermareales en disputa, lo que parecía allanar el camino para su proyecto. Sin embargo, un giro inesperado en 2024 dejó a la empresa sin acceso fundamental a la bahía, ya que el ayuntamiento anuló la acción de dominio eminente.
Aunque inicialmente buscó validar legalmente la revocación del consejo, la empresa finalmente abandonó el proyecto.
Oportunidad perdida en Maine
Chandler resaltó cómo la acuicultura terrestre ofrece ventajas ambientales significativas, como la reducción de emisiones de carbono, la conservación del agua y la protección de las poblaciones de peces silvestres.
La ejecutiva enfatizó que “el activismo tiene su lugar, pero con los océanos bajo una presión cada vez mayor, las soluciones como la acuicultura terrestre no solo son innovadoras, sino que son esenciales”.
Cambiando el rumbo en California
Tras recibir los permisos en mayo de 2024, Nordic Aquafarms centrará sus esfuerzos en el desarrollo de su proyecto en el condado de Humboldt, California. La empresa considera esta iniciativa en la Costa Oeste como una pieza clave para su futuro en Estados Unidos.
A pesar del revés en Maine, Chandler recalcó el compromiso de desarrollar una acuicultura sostenible como una herramienta clave para abordar los desafíos globales de seguridad alimentaria.
“Al cultivar peces de aleta de una manera controlada y responsable con el medio ambiente, la acuicultura terrestre aborda varios desafíos críticos: reducir la huella de carbono general, minimizar el uso de agua y reducir la dependencia de los productos del mar importados”, afirmó.
A pesar de la retirada de Nordic Aquafarms, Friends of Harriet L. Hartley Area of Conservation informó que aún existen litigios relacionados con los terrenos que la empresa adquirió para el proyecto. El grupo ha presentado una moción de emergencia para evitar que Nordic transfiera o hipoteque las propiedades en Belfast y Northport.
La retirada de Nordic Aquafarms de Maine nos invita a reflexionar sobre cómo equilibrar la necesidad de soluciones acuícolas innovadoras con la protección del medio ambiente y el bienestar de las comunidades.


















