Minverso está dando un paso significativo al llevar su experiencia desde la minería a la acuicultura. Cuando llegamos a la industria minera con un conocimiento limitado y una maleta llena de lentes de metaverso, nos encontramos con un sector que enfrentaba desafíos complejos que, en su momento, parecían imposibles de resolver, y mucho menos de explicar, utilizando tecnologías disruptivas como la inteligencia artificial (IA) y el metaverso.
Entre los retos se encontraban la reducción de los costos de producción, la baja rentabilidad, el incremento en los costos de las materias primas, las altas tasas de mortalidad y accidentabilidad, los largos tiempos de traslado, la sostenibilidad, el impacto ambiental y la relación con las comunidades, además de la gestión de permisos y la operación en zonas remotas, entre otros. Fueron solo algunos de los desafíos que la industria minera enfrentó durante más de una década y que aún hoy sigue luchando por resolver. ¿Les suena familiar?
Al trabajar junto al sector minero, empezamos a entender que, para abordar estos problemas, era necesario implementar soluciones innovadoras, algunas de las cuales ni siquiera existían en ese momento o eran poco conocidas.
Sin embargo, los desafíos que hoy enfrentan ambas industrias, aunque parezcan similares, encuentran soluciones innovadoras al conectar tecnologías ya conocidas, como el cloud, el big data, la analítica, el Internet de las Cosas (IoT) o la robotización, con las de última generación, como la inteligencia artificial (IA) y el metaverso.
En primer lugar, la IA juega un papel clave gracias a su capacidad de razonamiento y aprendizaje continuo. En segundo lugar, el metaverso y la visión computacional ofrecen un valor significativo por su alta velocidad de transferencia de conocimiento y la disponibilidad de interfaces espaciales o tridimensionales (3D), entregando una experiencia nunca vista. Esta combinación de tecnologías busca potenciar la eficiencia de los procesos en cada rincón y llevarlos al siguiente nivel.
Gracias al trabajo realizado en el sector minero y los desafíos que ahí enfrentamos, en Minverso desarrollamos aplicaciones capaces de reducir costos y mejorar la eficiencia operativa. La visualización en tiempo real de los procesos ha sido clave, permitiendo monitorear maquinaria e identificar posibles fallas o riesgos. En acuicultura, podría aplicarse al monitoreo de la alimentación, el control de biomasa o el ensilaje.
Otra aplicación relevante es la optimización de la planificación de mantenciones y paradas de planta. En minería, hemos implementado sistemas que gestionan la capacidad de la maquinaria y el uso energético sin necesidad de intervención física constante, incluyendo el control de generadores y la gestión de sus horas de funcionamiento. En salmonicultura, esta tecnología podría aplicarse al monitoreo de la temperatura de las quillas de alimentación o a la eficiencia de los sistemas de oxigenación. ¿Qué otras aplicaciones se les ocurren?
En materia de seguridad, medioambiente y capacitación, en minería hemos logrado avances significativos. La optimización de los procesos de onboarding mediante capacitaciones inmersivas redujo a la mitad los costos de formación logística y los tiempos de traslado. Además, mejoró la productividad y disminuyó las tasas de error. La transferencia de conocimiento es hasta 4 veces más rápida en comparación con otros formatos audiovisuales, permitiendo reducir una capacitación de una hora a solo 25 minutos.
Estos son solo algunos ejemplos de cómo las tecnologías disruptivas están transformando y mejorando los procesos dentro de la industria minera. Sin embargo, los desafíos que enfrentan la minería y la acuicultura en nuestro país, como pudimos reflexionar, son similares, con factores externos como el cambio climático, el trabajo con las comunidades, el aumento de los costos de producción y la mayor competitividad, así como factores internos como la seguridad, el bienestar y la capacitación de los trabajadores.
Es por eso que startups como Minverso, y ojalá muchas más, tienen la oportunidad de abordar estos problemas comunes de manera más precisa y efectiva, aplicando el conocimiento adquirido en minería para mejorar la eficiencia, el ahorro y la sostenibilidad en la acuicultura.


















