Para que la acuicultura se desarrolle de manera sostenible, se necesitan alternativas adecuadas para disminuir la dependencia de la industria de la harina y el aceite de pescado para la alimentación. Se han probado hasta la fecha numerosas alternativas dietéticas. La levadura torula, una proteína unicelular derivada de Candida utilis y ampliamente utilizada como saborizante en alimentos procesados y para mascotas, es la última candidata para su inclusión en las dietas de los peces.
Científicos de la Universidad de Pau y Pays de l’Adour en Francia, en colaboración con el productor de alimentos Arbiom, se propusieron estudiar los efectos de diferentes tasas de inclusión de levadura en la digestibilidad del alimento y el crecimiento de las truchas alimentadas con dietas vegetales. Compararon estos resultados con un grupo alimentado solo con dieta vegetal y otro que recibió un alimento con 20% de harina de pescado. También midieron la expresión de genes relacionados con características importantes del tracto gastrointestinal de los peces. Así detalló en su publicación la página especializada Fish Health Forum.
La levadura impulsa las dietas vegetales
Los investigadores descubrieron que, si bien una dieta con 20% de harina de pescado conducía a un mejor crecimiento y conversión alimenticia que una dieta puramente vegetal, la adición de levadura a la dieta sin harina de pescado en una tasa de inclusión del 10% arrojó resultados comparables a la dieta con harina de pescado.
Este aumento en el rendimiento se debió a un mayor consumo de alimento al agregar levadura, en lugar de un mejor uso de nutrientes, según señalaron los científicos, lo que coincide con los resultados observados previamente al alimentar pollos con levadura torula.
Analizando el impacto en el sistema digestivo de la trucha arcoíris, no encontraron evidencia de que agregar levadura a las dietas vegetales tuviera algún efecto negativo. También observaron que con una tasa de inclusión del 20%, había una mayor expresión de proteínas asociadas a la permeabilidad intestinal, lo que podría crear una barrera más fuerte.
Además, se vieron aumentos significativos en la expresión de varios genes relacionados con la respuesta inmune. Si bien estos resultados fueron prometedores, enfatizaron los investigadores, se necesitan estudios con desafíos de enfermedades infecciosas para comprender completamente los efectos de estos cambios.
La aplicación generalizada podría ser posible
Estudios previos habían sugerido que la levadura es más adecuada para alimentar truchas que salmones, aunque algunos trabajos han demostrado que podría desempeñar un papel en la esmoltificación del salmón del Atlántico y en las dietas de la lubina rayada híbrida.
«La adición de levadura torula a la dieta mejora la integridad epitelial de la barrera intestinal y proporciona propiedades inmunoestimulantes al alimento, lo que mejora la resistencia y el crecimiento de los peces a pesar de utilizar proteína vegetal», sostuvieron los científicos.
«Junto con el potencial de usar microalgas ricas en omega 3 de cadena larga para reemplazar el aceite de pescado, este estudio abre perspectivas interesantes para el desarrollo de alimentos acuícolas sin harina y aceite de pescado, lo que contribuye así al desarrollo sostenible de la acuicultura», afirmaron los investigadores.
Puedes leer el estudio completo en Journal of the World Aquaculture Society.


















