En uno de los movimientos más controvertidos de su presidencia, Donald Trump anunció el despido de Lisa Cook, gobernadora de la Reserva Federal, bajo sospechas de haber incurrido en fraude hipotecario. El anuncio fue publicado directamente por el presidente en su red Truth Social, en una decisión que ha encendido alarmas sobre la creciente presión política sobre la Fed y su independencia institucional. Así lo reporta el medio de comunicación El Financiero.
Cook, economista de renombre y figura histórica por ser la primera mujer afroamericana en la junta directiva del banco central estadounidense, ya había enfrentado intensas resistencias políticas durante su nombramiento en 2022 por parte de Joe Biden. Ahora, su salida da a Trump una posible mayoría dentro del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), clave para influir sobre las tasas de interés.
Sin embargo, Cook rechazó la destitución, negó renunciar y anunció que tomará medidas legales para defender su permanencia en el cargo, que se extiende hasta 2038. La polémica decisión profundiza las tensiones entre la Casa Blanca y la Fed, en medio de presiones presidenciales para reducir las tasas de interés.
Una carrera marcada por el rigor académico y la inclusión
Lisa Cook no solo representa una figura pionera en la Reserva Federal; también simboliza el esfuerzo por incluir perspectivas históricamente marginadas en el corazón de la política económica. Con títulos de Oxford, Berkeley y una destacada trayectoria como profesora en la Universidad Estatal de Michigan, Cook ha enfocado su investigación en temas como desigualdad racial, historia financiera y el impacto de la innovación en la economía.
Participó en el Consejo de Asesores Económicos durante la administración de Barack Obama y también en el Departamento del Tesoro. Su llegada a la Fed ocurrió en un momento complejo: en medio de una lucha contra la inflación, que llevó al organismo a aplicar la mayor serie de aumentos de tasas en 40 años.
Desde entonces, votó consistentemente con la mayoría del FOMC y con el presidente Jerome Powell, incluso en las reuniones de este año, donde se optó por mantener las tasas estables.
Presiones políticas y acusaciones cuestionadas
El despido de Cook llega tras una sostenida campaña de acoso político impulsada por senadores republicanos y sectores conservadores, que desde su confirmación han puesto en duda tanto su trayectoria académica como su independencia. En el Senado, su nombramiento sólo fue posible gracias al voto de desempate de la vicepresidenta Kamala Harris.
Ahora, Trump sostiene que Cook incurrió en un acto de “conducta engañosa y potencialmente delictiva” al declarar dos propiedades como residencia principal en solicitudes de hipoteca previas a su ingreso a la Fed. Sin embargo, analistas y observadores señalan que el momento del despido —en plena discusión sobre una eventual baja de tasas— revela motivaciones políticas más profundas.
Más allá del cargo: un legado incómodo para el poder
Cook, nacida en Georgia, proviene de una familia activamente involucrada en el movimiento por los derechos civiles. Su tío, Samuel DuBois Cook, fue un prominente académico y compañero de Martin Luther King Jr. Esa historia personal ha marcado su trabajo, al igual que su activismo por la equidad racial en la academia económica.
En artículos y ensayos, ha denunciado la escasa representación de mujeres afroamericanas en la economía y ha estudiado el impacto de la violencia racial en la innovación, como en su investigación sobre cómo los linchamientos redujeron el número de patentes en comunidades negras durante el siglo XX.
Su paso por la Fed, aunque breve, dejó una huella profunda tanto por su enfoque técnico como por lo que representó en términos simbólicos. Su salida, en cambio, abre una nueva etapa de tensiones entre la Casa Blanca y la autoridad monetaria más poderosa del mundo.



















