La salmonicultura, una industria clave a nivel mundial, enfrenta desafíos complejos en la formulación de dietas óptimas para los reproductores. La calidad de la alimentación suministrada a estos peces no solo influye en su salud y bienestar, sino que también tiene un impacto directo en la calidad de la progenie y en la sostenibilidad de la producción.
En conversación con nuestro medio, el Dr. Patricio Dantagnan, director del Laboratorio de Nutrición y Fisiología de Peces de la Facultad de Recursos Naturales de la Universidad Católica de Temuco, manifestó que “hay muchos problemas por resolver aún en los temas nutricionales y alimenticios, a pesar de que los reemplazos de proteínas y aceites vegetales llegaron para quedarse. Si bien no se observan diferencias en el crecimiento y los rendimientos productivos, aún persisten una serie de desafíos relacionados con la pigmentación, la salud y los reproductores, los cuales no han sido abordados en su totalidad”.
Por ello, enfatizó que “es importante llegar a comprender los mecanismos biológicos, metabólicos y fisiológicos involucrados, porque esa es la única manera de poder hacer sustituciones óptimas y adecuadas. De lo contrario, estaremos siempre jugando al ensayo y error”.
Respecto a las investigaciones que está desarrollando el laboratorio, detalló que en “el último tiempo hemos estado abordando, a través de diversos proyectos financiados por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), investigaciones asociadas a la nutrición. Analizamos levaduras, bacterias y microalgas como ingredientes o microingredientes funcionales. Además, estamos trabajando en un proyecto importante con el equipo de Salmones Antártica, a través del Programa Tecnológico de Corfo, para buscar soluciones basadas en proteínas de origen vegetal y mezclas de aceites. Tratamos de entender cómo estos nuevos ingredientes afectan a los peces y cómo, desde la nutrición y la alimentación, podríamos contribuir a una acuicultura más sustentable, amigable con el medio ambiente y el bienestar animal.”
En relación a los ensayos que han desarrollado con reproductores, explicó que “son difíciles de analizar porque son de largo plazo y no sabemos cómo están afectando finalmente a la progenie. Es probable que la dieta para reproductores haya que redefinirla y no sabemos cuándo empezar: si al principio o a mitad de la gametogénesis”
Se preguntó “¿es posible hacer una mezcla de ingredientes vegetales y marinos, por ejemplo, en la dieta para reproductores? Quizás sea factible y así se abaraten los costos de las dietas, o quizás podamos sustituir un 70% o un 80%. Sin embargo, creo que hacen falta más estudios para esto. Pienso que podemos trabajar en dietas costo-efectivas en todas las áreas del ciclo productivo, pero para eso hay que redefinir los requerimientos, las condiciones, adaptarse al cambio climático y realizar muchas más investigaciones”.
Experimentación
En el contexto del seminario de nutrición de peces realizado hace unos días en La Araucanía, Dangtanan señaló que las principales dificultades para desarrollar experimentos con reproductores están relacionadas con el alto costo de los ensayos, la duración a largo plazo de los experimentos y la necesidad de una infraestructura adecuada para mantener a los reproductores.
En cuanto a las condiciones para un buen desempeño reproductivo, donde la estrategia dietaria tiene importantes efectos, indicó que esta impacta, por ejemplo, en el desarrollo gonadal e influyen factores genéticos, ambientales, entre otros. “Sabemos que la nutrición puede llegar a afectar la activación o desactivación de ciertos genes en algunas etapas del ciclo reproductivo. Por lo tanto, la nutrición es un factor clave que debe abordarse a lo largo de todo el ciclo productivo de la especie”, aseveró el investigador.
En el 2021 el laboratorio inició un ensayo experimental donde se alimentó a reproductores con una dieta 1 (rica en ingredientes marinos) y una dieta 2 (rica en ingredientes vegetales), y luego en el 2022 se alimentó alevines provenientes de la dieta 1 y dieta 2.
Los resultados del estudio mostraron que los alevines alimentados con la dieta marina provenientes de reproductores alimentados con dieta marina, tuvieron mejores indicadores productivos.
En tanto, los alevines alimentados con dieta vegetal y provenientes de reproductores alimentados con ingredientes marinos lograron mejor peso que los provenientes de reproductores alimentados con dieta vegetal.
Por su lado, los alevines alimentados con dieta marina provenientes de reproductores alimentados con dieta marina, son los que mejor respondieron frente a un estímulo de estrés.
Por su parte, los alevines alimentados con dieta marina, aunque provengan de dieta de reproductores vegetal, frente a un estímulo de estrés sobre expresan algunos genes, es decir, no se recuperan.


















