Según el medio Mejor Informado, Piedra del Águila, una ciudad neuquina con una larga historia ligada al río Limay, ha experimentado una transformación radical en los últimos cinco años. Después de un período de estancamiento económico, marcado por la construcción de la represa y las recurrentes crisis argentinas, la ciudad ha logrado revitalizar su economía.
Lo que antes parecía un milagro bíblico, hoy es una realidad palpable gracias a la acuicultura. La inversión y el esfuerzo conjunto han transformado la economía local, generando empleo y oportunidades para todos. Así, se ha logrado revertir la migración de jóvenes en busca de un futuro mejor.
La industria de la trucha en Neuquén ha generado más de 500 puestos de trabajo desde diciembre de 2024, según el reporte de prensa. Gracias a las aguas del río Limay, se cultivan truchas de hasta 3 kilos que son exportadas a diversos países, como Japón y Estados Unidos. Esta actividad no solo ha dinamizado la economía local, sino que también ha brindado oportunidades laborales a cientos de personas.
Las truchas neuquinas son un producto de alta calidad, reconocido a nivel mundial. Su excelente sabor y textura las convierten en un ingrediente ideal para platos gourmet, como el sushi japonés. Este nivel de exigencia en la producción, que implica rigurosos controles sanitarios y de calidad, ha posicionado a la región como un referente en la acuicultura. Gracias a esto, se han generado numerosos empleos, especialmente para jóvenes menores de 30 años.
«Hay chicos que se habían ido de Piedra, y después volvieron para trabajar con nosotros», manifestó al periodista de Mejor Informado Lucas Maglio, quien fue el ideólogo de la inversión que se hizo para comenzar a cultivar truchas a gran escala, un ingeniero acuícola que cuenta con una experiencia de vida estudio y trabajo de más de 13 años en Chile, y que es uno de los referentes principales de la empresa radicada en Neuquén y Río Negro.
Neuquén ha demostrado que la diversificación económica no es solo una idea, sino una realidad palpable. A pesar de que este tema se ha discutido por años, los resultados están a la vista: sectores productivos sólidos y en crecimiento están transformando la provincia. Lo que antes era un sueño de diversificar la economía y dejar de depender exclusivamente del turismo, hoy es una realidad que llena de orgullo a los neuquinos.


















