De acuerdo con lo consignado por Zona Zero, se trata del libro de Historia, Geografía y Ciencias Sociales de 4.º básico, material aprobado por el Mineduc e impreso dentro del programa de distribución gratuita que llega a más de 10.000 establecimientos y cerca de 3 millones de estudiantes a lo largo del país. En la unidad enfocada en «Pueblos Originarios», el texto introduce el debate en torno a los fiordos australes recurriendo a una campaña de la organización National Geographic y su programa Pristine Seas.
El contenido en controversia
El texto escolar recoge las conclusiones de una expedición realizada en la zona austral, señalando textualmente:
«National Geographic, a través de su programa Pristine Seas, realizó una inédita expedición junto a las comunidades Kawésqar para la defensa del mar (…) Fruto de este trabajo elaboraron un informe que identificó las amenazas más intensas de la zona, como la salmonicultura, y da recomendaciones clave para salvaguardar la naturaleza única e irremplazable del Parque y la Reserva Nacional Kawésqar, junto con la integridad biocultural del pueblo Kawésqar».
Posteriormente, la lección plantea preguntas de reflexión para los alumnos de nueve años, tales como, «¿Por qué es importante proteger la biodiversidad de la Reserva Nacional Kawésqar?» y «¿Cómo crees que la historia y las tradiciones de los Kawésqar pueden ayudarnos a todos a entender mejor la importancia de cuidar nuestros océanos?«.

Preocupación por el impacto social y económico
El reportaje de Zona Zero advierte sobre la carga ideológica del enfoque adoptado por el ministerio, obviando la realidad socioeconómica y laboral que liga a miles de familias de la Patagonia con la actividad.
En la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, la salmonicultura no solo representa exportaciones por más de USD 650 millones anuales, sino que constituye el sustento de más de 8.000 puestos de trabajo directos e indirectos, dinamizando polos urbanos como Punta Arenas y Puerto Natales, donde la inversión sectorial ha superado los USD 1.000 millones en infraestructura de última tecnología.
Finalmente, el medio regional subrayó los estándares regulatorios que rigen al rubro: la salmonicultura se posiciona como una de las industrias más fiscalizadas del país, registrando en torno a 1.200 inspecciones anuales, con tasas históricas de cumplimiento y aprobación superiores al 90% ante los organismos fiscalizadores pertinentes.


















