La empresa acuícola Mowi Chile ha transformado un antiguo buque en desuso en el moderno pontón «Nómade», una base flotante de última generación destinada a los centros de cultivo de salmón en la región de Los Lagos.
Esta iniciativa no solo extiende la vida útil de la embarcación, sino que también marca un hito en la economía circular, reduciendo significativamente el impacto ambiental.
La reutilización del casco del buque evitó la emisión de aproximadamente 500 toneladas de dióxido de carbono (CO2), gracias a la recuperación de 250 toneladas de acero. Los pontones, que son embarcaciones pequeñas y generalmente planas, actúan como soportes flotantes esenciales en las operaciones acuícolas.
A diferencia de los pontones tradicionales de hormigón, el diseño del Nómade, al conservar su forma de embarcación, está mejor adaptado para soportar las complejas condiciones climáticas del sur de Chile. Esto proporciona un mayor nivel de seguridad y comodidad para la tripulación, asegurando la continuidad de las operaciones incluso en condiciones adversas.
Fernando Villarroel, gerente general de Mowi Chile, enfatizó que «el Nómade representa una apuesta concreta por la economía circular. A partir del casco de una embarcación varada, fuimos capaces de transformarlo en un pontón completamente funcional, seguro y eficiente».
El ejecutivo añadió que «esta iniciativa demuestra que es posible extender la vida útil de recursos existentes, reduciendo nuestra huella ambiental y dándole un nuevo propósito a lo que parecía en desuso».
Por su parte, Ricardo Gantenbein, gerente de Producción y Agua de Mar de Mowi Chile, manifestó que “concretar el proyecto ha sido un hito muy importante para nosotros como equipo y compañía, porque de alguna forma nos puso a prueba la valentía del equipo al tomar este desafío”.
En tanto, Manuel Aravena, socio fundador de Astilleros ASCON, detalló que «el 85% del acero se reutilizó, y esa es la principal característica de innovación y economía circular en un proyecto de esta envergadura».
En cuanto al lugar donde operará el pontón, Robinson Cordoba, jefe de centro de Bajo Meulín destacó que “este centro me atrevería a decir que es uno de los más desafiantes de la región en términos de oleaje y viento. La expectativa que tenemos con el equipo sobre el proyecto son bastantes altas esperando que el pontón cumpla con las características que necesitamos para un centro tan desafiante como es Bajo Meulín”.
El pontón Nómade está equipado con tecnología de vanguardia. Entre sus características destacan la capacidad de producir su propia agua dulce a partir del mar, paneles centralizados de control de alarmas, cámaras de seguridad, un sistema automático de achique, habitabilidad ignífuga, gimnasio y tapas de silo con apertura remota, lo que lo convierte en una instalación avanzada y autosuficiente para las operaciones de cultivo de salmón.


















