El «Nichimo-Shiki Modular RAS» diseñado especialmente para el cultivo de Trucha Arcoiris destaca por ser el primer sistema RAS fabricado íntegramente con componentes 100% japoneses. Una estrategia orientada a blindar la cadena de suministro japonés y eliminar la dependencia de repuestos y materiales extranjeros para la operación de los sistemas RAS.
La propuesta de Nichimo integra un ecosistema técnico completo. Además de la infraestructura RAS, la empresa ha desarrollado dietas especializadas para sistemas de recirculación y un novedoso sistema de sedación eléctrica llamado «Freeze Fish».
El hito más relevante para la región radica en sus proyecciones de internacionalización. Tras consolidar la producción de su marca «Mirai Salmon» y sumar servicios de consultoría integral que acompañan desde la entrega ovas y dietas hasta la comercialización final, Nichimo confirmó sus intenciones de pasar al mercado salmonero internacional.
La visión de Nichimo Co., Ltd.
¿Cuál es la mayor fortaleza o diferencia técnica del sistema “Nichimo-shiki Modular RAS” en comparación con los sistemas RAS tradicionales de origen extranjero que ya se conocen en la industria?
Nichimo: «Se trata de un conjunto de equipos adaptados a las condiciones e ingeniería del agua en Japón, lo que lo convierte en el módulo mejor optimizado para nuestro entorno local en comparación con los equipos importados. Ya hemos logrado una producción estable de Trucha Arcoíris en nuestras instalaciones terrestres de Buzen (Fukuoka), y todo ese know-how operativo ha sido vertido directamente en este nuevo desarrollo.
Además, nuestra gran fortaleza es que no nos limitamos a la venta de infraestructura, también desarrollamos dietas formuladas específicamente para sistemas RAS y comercializamos equipos como nuestro sistema de sedación eléctrica «Freeze Fish», alineado con los principios de bienestar animal. Esta propuesta integral es el verdadero diferencial del «Nichimo-shiki Modular RAS».» (Nota: «Freeze Fish» es un dispositivo propio donde el pez es inmovilizado eléctricamente al pasar sobre una manta con corriente de frecuencia especial).

Al eliminar los componentes importados para depender 100% de fabricación japonesa, ¿Qué ventajas específicas han obtenido en costos de inversión (CAPEX) y velocidad de mantenimiento?
Nichimo: «Al nacionalizar el equipamiento redujimos los costos de inversión inicial, mitigamos la dependencia de tecnologías externas y nos blindamos ante riesgos país como la volatilidad de las divisas o los cuellos de botella logísticos. Sin embargo, el punto más crítico es la velocidad para adquirir repuestos durante contingencias o mantenimientos programados.
En la acuicultura en tierra, una falla no atendida a tiempo puede generar pérdidas masivas, tener respaldado ese riesgo con proveedores locales representa una ventaja operativa enorme.»
Destacan la protección contra parásitos como el Anisakis y enfermedades marinas. ¿Cuál es el enfoque de bioseguridad de este diseño modular?
Nichimo: «El sistema RAS filtra y esteriliza el agua de mar antes de ser ingresada a los tanques, reduciendo drásticamente el riesgo de ingreso de patógenos o parásitos marinos. El control preciso de los parámetros hídricos previene brotes y garantiza un entorno de cultivo estable. A nivel de bioseguridad operativa, combinamos la esterilización continua del agua de cultivo con protocolos estrictos a la entrada de la planta».

Chile es uno de los líderes históricos de la salmonicultura mundial. ¿Cómo evalúan el desarrollo chileno y qué sinergias ven entre la experiencia tradicional de nuestro país y la tecnología modular de Japón?
Nichimo: «Como una compañía con cerca de medio siglo de trayectoria en el sector acuícola, reconocemos plenamente a Chile como un mercado líder que encabeza la industria del salmón a nivel global, siendo una región de vanguardia con un volumen de conocimiento acumulado extraordinario. Hay muchísimo que aprender de las técnicas de producción y el know-how operativo chileno.
Por otro lado, en Japón estamos empujando con fuerza desarrollos en RAS enfocados en bioseguridad, eficiencia energética, automatización y gestión del agua. Creemos que al combinar la vasta experiencia operativa de un país como Chile con las tecnologías terrestres que hemos perfeccionado en Japón, podemos construir un modelo de cultivo más sustentable, productivo y con menor impacto ambiental. La oportunidad para generar valor conjunto aprendiendo de ambas fortalezas es enorme.»
Respecto a su área de consultoría, ¿Qué tipo de acompañamiento ofrecerán a nuevos productores y existe la intención de exportar este paquete tecnológico a Chile?
Nichimo: «Quisiéramos precisar que más que crear una división independiente, incorporamos formalmente la consultoría integral dentro de nuestras operaciones. Ofrecemos respaldo tanto en acuicultura terrestre como marina, suministrando dietas, ovas/alevines y equipamiento técnico a productores consolidados y nuevos actores. Para estos últimos, apoyamos todo el ciclo: desde la capacitación técnica en producción hasta la estrategia de comercialización final.
«Respecto a su proyección internacional, la compañía confirmó que Chile está formalmente contemplado dentro de su plan de expansión al extranjero para el «Nichimo-shiki Modular RAS», marco en el cual ya se encuentran impulsando gestiones comerciales para prospectar el mercado local.»



















