La búsqueda de ingredientes funcionales capaces de mejorar la salud y el bienestar de los peces sigue avanzando. En esa línea, investigadores de Nofima obtuvieron resultados alentadores al evaluar el uso de urea como aditivo en la alimentación del salmón Atlántico, identificando beneficios tanto en la adaptación al agua de mar como en la capacidad de los peces para enfrentar situaciones de estrés.
El estudio, denominado «Fish feed on “blue prescription” – Urea supplementation in feed for farmed salmon: effects on wounds, mucus production, seawater adaptation and fish welfare» (Alimento para peces bajo receta azul), fue financiado por el Fondo Noruego para la Investigación de Productos del Mar (FHF) y desarrollado en conjunto con BioMar y la Universidad Noruega de Ciencias de la Vida (NMBU).
Aunque la urea es ampliamente conocida por su uso en productos dermatológicos para fortalecer la barrera cutánea e incrementar la hidratación, los investigadores quisieron determinar si este compuesto, presente de forma natural en humanos y animales, también podría aportar beneficios cuando se incorpora a la dieta del salmón.
Los resultados fueron prometedores. Los ensayos mostraron una mejor adaptación de los peces al agua de mar, una menor mortalidad después de los tratamientos de desparasitación contra el piojo de mar y, además, no se detectaron efectos negativos sobre la salud de los peces ni sobre la calidad del producto final.
A nivel fisiológico, el proyecto también identificó modificaciones en la expresión de genes relacionados con la función de barrera de la piel y la integridad de los tejidos, lo que sugiere que la urea podría contribuir a fortalecer las defensas naturales del salmón y aumentar su resiliencia frente a condiciones de estrés propias del ciclo productivo.
«Los resultados aportan nuevos conocimientos sobre una sustancia con un prometedor potencial como aditivo funcional para alimentos», señaló Sven Martin Jørgensen, director de Ciencia del Fondo Noruego para la Investigación de Productos del Mar (FHF).
El investigador destacó que, si bien un solo estudio no es suficiente para confirmar todas las aplicaciones de este ingrediente, los hallazgos representan un paso importante para comprender mejor su impacto sobre la fisiología del salmón.
«Un solo proyecto rara vez entrega todas las respuestas. Su valor radica en que ahora sabemos mucho más sobre cómo la urea afecta la fisiología del salmón de lo que sabíamos antes. Esto proporciona una base sólida para futuras investigaciones y para el desarrollo de la próxima generación de alimentos funcionales», concluyó Jørgensen.
Los resultados abren una nueva línea de investigación en nutrición funcional para la salmonicultura, un área que busca desarrollar dietas capaces de mejorar la robustez de los peces, reducir las pérdidas productivas y aumentar su capacidad para enfrentar desafíos sanitarios y ambientales durante las distintas etapas del cultivo.



















