En la revista internacional Vaccines, se publicó una nueva investigación que revela resultados que enfatizan la importancia del control de la temperatura al vacunar animales poiquilotermos con vacunas vivas atenuadas.
La Septicemia rickettsial salmonídea (SRS), causada por la bacteria Piscirickettsia salmonis, es la principal razón del uso de antibióticos en la industria acuícola chilena. En 2016, se autorizó en Chile una vacuna atenuada viva (ALPHA JECT LiVac® SRS, PHARMAQ AS) y desde entonces se ha utilizado ampliamente en salmones de cultivo.
Sobre el estudio
En el estudio se desarrolló un total de cuatro ensayos experimentales de vacunación y desafío en salmón del Atlántico (Salmo salar) en el período 2015-2019 en VESO Vikan y Stiftelsen Industrilaboratoriet (ILAB).
Los ensayos contaron con la aprobación de la Autoridad Noruega de Seguridad Alimentaria y en los estudios se utilizó la vacuna monovalente viva atenuada SRS ALPHA JECT LiVac® SRS y la vacuna multivalente ALPHA JECT 5-1, ambas desarrolladas por PHARMAQ.
Ambas vacunas se administraron por inyección intraperitoneal, con una dosis de 0,1 mL por pez. La inyección se administró usando pistolas de vacunación Socorex, y la dosis se probó y calibró inyectando 3 dosis en una jeringa desechable precalibrada.
Principales resultados
En modelos experimentales de desafío en laboratorio con inyección y cohabitación, descubrieron que la vacuna es eficaz para proteger al salmón del Atlántico (Salmo salar) durante al menos 15 meses contra la mortalidad inducida por P. salmonis.
Sin embargo, “la protección que ofrece la vacuna es sensible a la temperatura durante la inmunización. Los peces vacunados e inmunizados a 10 °C o más estaban bien protegidos, pero aquellos inmunizados a 7 °C y 8 °C (el extremo inferior del rango de temperatura comúnmente encontrado en Chile) experimentaron una pérdida significativa de protección”, afirmaron los investigadores.
Explicaron que “esta pérdida del efecto dependiente de la temperatura se correlacionó con la cantidad de ARN de la cepa vacunal detectada en el hígado la primera semana después de la vacunación y con las curvas de crecimiento in vitro, que no detectaron crecimiento alguno a 8 °C”.
Otro hallazgo obtenido es que “se puede restaurar la eficacia de la vacuna exponiendo a los peces a 15 °C durante los primeros cinco días después de la vacunación antes de bajar la temperatura a 7 °C durante el período restante de inmunización. Esto sugiere que mantener la temperatura correcta durante los primeros días después de la vacunación es crucial para lograr una respuesta inmunitaria protectora con ALPHA JECT LiVac® SRS. Nuestros resultados enfatizan la importancia del control de la temperatura al vacunar animales poiquilotermos con vacunas vivas”, destacaron los expertos.
Eficacia de la vacuna depende de la temperatura
La eficacia de AJ LiVac SRS se probó posteriormente en el modelo de desafío intraperitoneal siguiendo diferentes regímenes de temperatura durante la inmunización.
Se observó mortalidad por SRS en los grupos control a partir de los 16 días después del desafío, muriendo todos los peces en un plazo de 22 días después del desafío en ambos tanques paralelos. También se acumuló una mortalidad significativa en los grupos vacunados con AJ LiVac SRS que habían sido inmunizados a 8 °C, alcanzando una mortalidad acumulada del 32-66% al final del estudio.



















