Debido a la falta de datos y comprensión del impacto de los antibióticos en la acuicultura a diferentes niveles, Monterey Bay Aquarium (MBA) convocó a un grupo de expertos para llenar estos vacíos y proporcionar recomendaciones para abordar este desafío, ya que se requieren esfuerzos concertados de diversos actores para formular soluciones adecuadas.
En este contexto, el nuevo estudio publicado en la revista Antibiotics denominado «Towards Sustainable Antibiotic Use in Aquaculture and Antimicrobial Resistance: Participatory Experts’ Overview and Recommendations» contiene los resultados de una serie de talleres diseñados para fomentar la colaboración global y el intercambio de conocimientos sobre el tema relevante del uso de antibióticos en la acuicultura. El evento virtual cubrió diversos aspectos sobre esta temática, brindando valiosas oportunidades de networking para instituciones y expertos de todo el mundo.
Objetivos de la iniciativa
El objetivo de la iniciativa fue evaluar el estado actual del conocimiento sobre el uso de antimicrobianos e identificar las lagunas existentes, además de formular estrategias para identificar indicadores de impacto ecológicamente relevantes y establecer umbrales para la evaluación.
Por otra parte, se buscó identificar factores socioeconómicos clave y mecanismos de gobernanza efectivos esenciales para la implementación de prácticas de monitoreo en la acuicultura y su extensión a través de sectores y países para la sostenibilidad de la acuicultura.
Ademas, se desarrollaron vías para mejorar la comprensión entre el uso de antibióticos en la acuicultura y la resistencia a los antimicrobianos y se exploraaron posibles herramientas de monitoreo de antibióticos que puedan ser adaptadas e implementadas universalmente en todas las regiones y sectores.

Algunos resultados
Los principales resultados fueron un plan de acción para establecer prioridades de investigación sobre los temas relevantes relacionados con el uso de antibióticos en la acuicultura, los factores socioeconómicos que impulsan el uso de antibióticos y los comportamientos que requieren marcos regulatorios más sólidos y transparentes para guiar a los agricultores, la capacitación sobre el uso de antimicrobianos y el acceso a veterinarios y agentes de extensión de servicios para la educación.
En general, el taller demostró el poder de la colaboración para abordar complejos desafíos globales y lograr una acuicultura sostenible. «A pesar de los diligentes esfuerzos, algunas limitaciones pueden haber reducido inadvertidamente la posibilidad de contar con más expertos y dejado algunos temas pertinentes sin abordar, pero son necesarios en la discusión», comentaron los autores.
Los investigadores señalaron que la vigilancia efectiva es necesaria para mejorar la comprensión actual de la resistencia a los antimicrobianos (AMR), específicamente en términos de monitorear el progreso hacia las metas propuestas, identificar problemas emergentes y comprender los efectos dañinos y la toxicidad que conducen a la resistencia microbiana.
Por ejemplo, se discutió que los antimicrobianos (AM) afectan principalmente a los microorganismos, pero también es necesario conocer cómo la alteración de las comunidades microbianas puede afectar a los otros organismos presentes en los ambientes acuáticos. «Debido a que los estudios sobre bacterias en el laboratorio son diferentes de las evaluaciones de impacto ambiental en los ecosistemas acuáticos, es difícil extrapolar los resultados a situaciones ambientales reales», explicaron los expertos.
Por otro lado, como parte de la discusión, se reveló que, entre los organismos no objetivo, las cianobacterias y las microalgas de agua dulce pueden verse afectadas por los AM, como lo propuso Ve Van et al. «De hecho, el riesgo ecológico de los AM puede ser potencialmente mayor en los ecosistemas de agua dulce en comparación con los ecosistemas marinos, lo que se debe principalmente a las diferencias en los volúmenes relativos de AM dispersos en el agua y el acceso que los humanos tienen al agua dulce, lo que lleva a una mayor probabilidad de contacto, lo que contribuye a este mayor riesgo. En general, cuando no esté disponible, se debe incorporar un marco de evaluación de riesgos prospectivo para los AM», sugirieron los investigadores.
Al mismo tiempo, los expertos coincidieron en que no existe un modelo de evaluación de riesgos para abordar la exposición a bacterias AMR en las diferentes áreas cubiertas por el enfoque Una Salud (ecosistemas, animales y humanos). Sin embargo, Dinamarca es un caso de estudio interesante sobre cómo podría perseguirse esto en la acuicultura. El país tiene datos bien conectados con 3-4 clases de antibióticos, datos de susceptibilidad y tipos de patógenos que están bien documentados, lo que no es el caso de otros países consumidores de antibióticos.


















