La red británica AMAST comenzará una segunda fase de cinco años para convertir la investigación sobre resistencia antimicrobiana en soluciones aplicables a los sistemas agroalimentarios. El programa trabajará con productores, veterinarios, científicos y autoridades para mejorar las decisiones sobre el uso de estos medicamentos.
La iniciativa integra los 18 proyectos que compartirán una inversión pública de más de £54 millones, coordinada por Investigación e Innovación del Reino Unido (UKRI). Este financiamiento también aborda amenazas epidémicas y nuevas vacunas para animales. El anuncio no precisa cuánto recibirá AMAST ni qué presupuesto se destinará a acuicultura.
La resistencia antimicrobiana ocurre cuando microorganismos dejan de responder a los medicamentos utilizados para controlarlos. Por eso, el uso responsable busca conservar la eficacia de los tratamientos y proteger la salud animal, junto con la producción de alimentos.
Diagnósticos y datos para mejorar las decisiones sanitarias
Creada en 2024, AMAST ha reunido a más de 250 integrantes para identificar necesidades del sector. Su nueva etapa, dirigida por Matthew Gilmour, del Instituto Quadram, reúne a investigadores de 13 organizaciones.
Según Gilmour, avanzar requiere resolver las condiciones que siguen impulsando el uso de antimicrobianos: presión de enfermedades, incertidumbre diagnóstica, falta de datos, disponibilidad de alternativas y factores económicos. El programa diseñará soluciones junto a quienes enfrentan estos problemas en su trabajo cotidiano.
La investigación tendrá tres líneas conectadas: una en cerdos, que vinculará diagnóstico, bioseguridad y manejo; otra en rumiantes, centrada en registrar y utilizar datos de consumo; y una transversal, que incorporará acuicultura, aves de caza y cultivos. También estudiará residuos de antimicrobianos en suelos y agua.
La participación acuícola en AMAST
Andrew Desbois, del Instituto de Acuicultura de la Universidad de Stirling, liderará el componente acuícola y su articulación con el Plan Nacional de Resistencia Antimicrobiana del Reino Unido. Salmon Scotland participará como socio sectorial.
Desbois destacó los avances de los productores británicos de salmón y trucha en reducir el uso de antibióticos. Además, señaló que el financiamiento permitirá profundizar la dimensión internacional del trabajo, frente a un desafío que requiere coordinación entre países.
Resistencia antimicrobiana y desafíos del salmón chileno
En Chile, el programa voluntario PROA-Salmón de Sernapesca promueve buenas prácticas sanitarias y el uso responsable de antimicrobianos, con medidas adicionales a las exigencias normativas. Su enfoque también reconoce la relación entre salud humana, animal y ambiental.
El informe de Sernapesca sobre el primer semestre de 2025 identifica a la piscirickettsiosis, o SRS, como la principal causa del uso de antimicrobianos en la salmonicultura nacional. El documento destaca, además, el Sistema de Vigilancia, Alerta y Respuesta (SVAR), que reúne al sector público, privado y académico para reducir el consumo de estos fármacos.
Desde esta perspectiva, los resultados de AMAST podrían aportar referencias para mejorar los diagnósticos y el uso de datos en Chile. Su eventual aplicación deberá evaluarse según las enfermedades y condiciones productivas locales. La publicación de Stirling todavía no detalla pilotos acuícolas, metas de reducción ni acuerdos con instituciones chilenas.


















