La Asociación de Médicos Veterinarios Vinculados a la Acuicultura (MEVEA) conmemoró oficialmente el Día del Médico Veterinario en la Acuicultura en el Club Alemán de Puerto Varas. La jornada combinó una profunda actualización científica centrada en el control de la piscirickettsiosis (SRS) con un distendido espacio de camaradería gremial.
En este marco, Alin Casado, presidenta de MEVEA conversó con InfoSALMON donde destacó el carácter tradicional y estratégico de esta cita para los profesionales de la zona sur, señalando que, «Tradicionalmente, como asociación de médicos veterinarios vinculados a la acuicultura, realizamos durante esta semana un seminario que resalta la relevancia del médico veterinario para nuestra industria. Hoy estamos abordando temas sumamente atingentes, especialmente ante la complejidad de los cambios climáticos asociados al fenómeno de El Niño y enfermedades de tanto impacto como el SRS. El objetivo de las charlas fue poner el foco en cómo potenciar la respuesta inmune de los peces para enfrentar este escenario».
La presidenta de MEVEA, Alin Casado. Foto: InfoSALMON.
El Niño 3.4 y SRS
El panel científico abrió con la presentación del Dr. Marco Rozas-Serri, director ejecutivo de Pathovet Labs, quien expuso un crudo diagnóstico sobre la evolución de Piscirickettsia salmonis y las limitantes de las estrategias actuales en los centros de cultivo.
Rozas advirtió que la ventana de protección sanitaria se ha estrechado dramáticamente. mientras hace una década los primeros casos clínicos o detecciones por PCR ocurrían entre las semanas 25 y 28 de mar, hoy los primeros hallazgos positivos se constatan ya en la segunda semana de engorda. A este escenario se suma la inminente llegada del evento climático El Niño 3.4, proyectado como uno de los más intensos de las últimas décadas. Este elevará la temperatura superficial del mar, acelerando tanto el ciclo de FAN, como el cáligus y el metabolismo general de los peces.
El fundador y CEO de Pathovet Labs, Dr. Marco Rozas-Serri, analizó la alternancia entre genogrupos de SRS y el impacto productivo del fenómeno El Niño. Foto: InfoSALMON.
Florfenicol
Este incremento térmico modifica directamente la efectividad de las terapias. A mayores temperaturas, el salmón elimina el florfenicol del músculo a una velocidad mucho más rápida, volviendo obsoletas las dosificaciones estáticas. Además, el investigador alertó sobre la alternancia histórica entre los genogrupos bacterianos LF-89 y EM-90. Recordó que la protección cruzada de las vacunas comerciales es incompleta y que el país hoy registra una alta prevalencia del genogrupo LF-89 tras años de vacunar mayoritariamente contra EM-90.
Sobre esto, rozas señala que, «Mientras más alta es la temperatura del mar, los peces presentan un funcionamiento fisiológico e inmunológico más rápido; las vacunas duran menos en términos de eficacia y vemos hallazgos más tempranos de SRS. El verdadero problema no es solo la mortalidad directa, sino que usamos antibióticos como primera línea de combate. Si nos quedamos esperando vacunas milagrosas en diez años más perderemos un tiempo valioso; el llamado urgente es a optimizar ya los recursos y herramientas que tenemos disponibles».
Inmunidad celular
La segunda charla estuvo a cargo del Dr. Juan Pablo Pontigo, profesor e investigador de la Universidad San Sebastián, quien aterrizó los complejos mecanismos de evasión que utiliza Piscirickettsia salmonis dentro del pez.
Pontigo explicó que, a diferencia de otras bacterias que circulan libremente en el torrente sanguíneo y pueden ser neutralizadas fácilmente por los anticuerpos que generan las vacunas comunes, el SRS es un patógeno intracelular facultativ que se «esconde» dentro de los macrófagos y reprograma la célula para multiplicarse sin ser detectado.
Por ello, la inmunidad basada únicamente en anticuerpos (inmunidad humoral) no basta, se requiere activar la inmunidad celular, específicamente a los linfocitos T CD8+ encargados de destruir las células infectadas.
Pontigo presentó estudios transcriptómicos e histológicos en riñón durante la transición de agua dulce a agua de mar. Su equipo descubrió que durante la esmoltificación, el pez sufre una redistribución energética crítica. El riñón anterior apaga significativamente la expresión de sus genes inmunológicos para redirigir toda la energía metabólica al riñón posterior, el cual debe prepararse para la osmorregulación en agua salada. Como resultado directo de este ajuste fisiológico, el salmón entra al mar en una condición transitoria de inmunosupresión natural. Queda así expuesto al ataque temprano de patógenos y coinfecciones.
Fiebre conductual y péptidos
El cierre del bloque técnico estuvo a cargo del Dr. Brian Dixon, profesor de la Universidad de Waterloo (Canadá) y referente mundial en inmunología comparada, quien presentó estrategias no farmacológicas orientadas a la sostenibilidad sanitaria.
El referente internacional de la University of Waterloo, Dr. Brian Dixon, explicó cómo la termorregulación dinámica favorece la sobrevida de los salmónidos ante cuadros bacterianos. Foto: InfoSALMON.
Dixon abordó dos líneas de desarrollo. En primer lugar, los péptidos antimicrobianos (como PACAP), moléculas naturales producidas por el propio organismo del pez que no generan resistencia bacteriana ni residuos químicos persistentes en el ecosistema marino. A través de dietas funcionales, estos péptidos logran activar tempranamente los macrófagos antes de la llegada del patógeno, duplicando la supervivencia en ensayos experimentales.
En segundo lugar, el científico canadiense concluyó explicando el fenómeno de la «fiebre conductual» (behavioral fever). Al ser animales de sangre fría (ectotermos), los peces no pueden subir su temperatura corporal como los mamíferos cuando enferman, pero si se les brinda la opción en un gradiente térmico, nadan de forma voluntaria hacia aguas entre 2 y 4 °C más cálidas. En ensayos de laboratorio, los salmónidos que pudieron desplazarse temporalmente a sectores con mayor temperatura mostraron una cicatrización acelerada de heridas, recuperaron el apetito y redujeron radicalmente la mortalidad ante infecciones bacterianas severas como BKD, abriendo una ventana de diseño para jaulas y sistemas de cultivo más eficientes.
La Asociación de Médicos Veterinarios Vinculados a la Acuicultura (MEVEA) conmemoró oficialmente el Día del Médico Veterinario en la Acuicultura en el Club Alemán de Puerto Varas. La jornada combinó una profunda actualización científica centrada en el control de la piscirickettsiosis (SRS) con un distendido espacio de camaradería gremial.
En este marco, Alin Casado, presidenta de MEVEA conversó con InfoSALMON donde destacó el carácter tradicional y estratégico de esta cita para los profesionales de la zona sur, señalando que, «Tradicionalmente, como asociación de médicos veterinarios vinculados a la acuicultura, realizamos durante esta semana un seminario que resalta la relevancia del médico veterinario para nuestra industria. Hoy estamos abordando temas sumamente atingentes, especialmente ante la complejidad de los cambios climáticos asociados al fenómeno de El Niño y enfermedades de tanto impacto como el SRS. El objetivo de las charlas fue poner el foco en cómo potenciar la respuesta inmune de los peces para enfrentar este escenario».
La presidenta de MEVEA, Alin Casado. Foto: InfoSALMON.
El Niño 3.4 y SRS
El panel científico abrió con la presentación del Dr. Marco Rozas-Serri, director ejecutivo de Pathovet Labs, quien expuso un crudo diagnóstico sobre la evolución de Piscirickettsia salmonis y las limitantes de las estrategias actuales en los centros de cultivo.
Rozas advirtió que la ventana de protección sanitaria se ha estrechado dramáticamente. mientras hace una década los primeros casos clínicos o detecciones por PCR ocurrían entre las semanas 25 y 28 de mar, hoy los primeros hallazgos positivos se constatan ya en la segunda semana de engorda. A este escenario se suma la inminente llegada del evento climático El Niño 3.4, proyectado como uno de los más intensos de las últimas décadas. Este elevará la temperatura superficial del mar, acelerando tanto el ciclo de FAN, como el cáligus y el metabolismo general de los peces.
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El fundador y CEO de Pathovet Labs, Dr. Marco Rozas-Serri, analizó la alternancia entre genogrupos de SRS y el impacto productivo del fenómeno El Niño. Foto: InfoSALMON.
Florfenicol
Este incremento térmico modifica directamente la efectividad de las terapias. A mayores temperaturas, el salmón elimina el florfenicol del músculo a una velocidad mucho más rápida, volviendo obsoletas las dosificaciones estáticas. Además, el investigador alertó sobre la alternancia histórica entre los genogrupos bacterianos LF-89 y EM-90. Recordó que la protección cruzada de las vacunas comerciales es incompleta y que el país hoy registra una alta prevalencia del genogrupo LF-89 tras años de vacunar mayoritariamente contra EM-90.
Sobre esto, rozas señala que, «Mientras más alta es la temperatura del mar, los peces presentan un funcionamiento fisiológico e inmunológico más rápido; las vacunas duran menos en términos de eficacia y vemos hallazgos más tempranos de SRS. El verdadero problema no es solo la mortalidad directa, sino que usamos antibióticos como primera línea de combate. Si nos quedamos esperando vacunas milagrosas en diez años más perderemos un tiempo valioso; el llamado urgente es a optimizar ya los recursos y herramientas que tenemos disponibles».
Inmunidad celular
La segunda charla estuvo a cargo del Dr. Juan Pablo Pontigo, profesor e investigador de la Universidad San Sebastián, quien aterrizó los complejos mecanismos de evasión que utiliza Piscirickettsia salmonis dentro del pez.
Pontigo explicó que, a diferencia de otras bacterias que circulan libremente en el torrente sanguíneo y pueden ser neutralizadas fácilmente por los anticuerpos que generan las vacunas comunes, el SRS es un patógeno intracelular facultativ que se «esconde» dentro de los macrófagos y reprograma la célula para multiplicarse sin ser detectado.
Por ello, la inmunidad basada únicamente en anticuerpos (inmunidad humoral) no basta, se requiere activar la inmunidad celular, específicamente a los linfocitos T CD8+ encargados de destruir las células infectadas.
Pontigo presentó estudios transcriptómicos e histológicos en riñón durante la transición de agua dulce a agua de mar. Su equipo descubrió que durante la esmoltificación, el pez sufre una redistribución energética crítica. El riñón anterior apaga significativamente la expresión de sus genes inmunológicos para redirigir toda la energía metabólica al riñón posterior, el cual debe prepararse para la osmorregulación en agua salada. Como resultado directo de este ajuste fisiológico, el salmón entra al mar en una condición transitoria de inmunosupresión natural. Queda así expuesto al ataque temprano de patógenos y coinfecciones.
Fiebre conductual y péptidos
El cierre del bloque técnico estuvo a cargo del Dr. Brian Dixon, profesor de la Universidad de Waterloo (Canadá) y referente mundial en inmunología comparada, quien presentó estrategias no farmacológicas orientadas a la sostenibilidad sanitaria.
El referente internacional de la University of Waterloo, Dr. Brian Dixon, explicó cómo la termorregulación dinámica favorece la sobrevida de los salmónidos ante cuadros bacterianos. Foto: InfoSALMON.
Dixon abordó dos líneas de desarrollo. En primer lugar, los péptidos antimicrobianos (como PACAP), moléculas naturales producidas por el propio organismo del pez que no generan resistencia bacteriana ni residuos químicos persistentes en el ecosistema marino. A través de dietas funcionales, estos péptidos logran activar tempranamente los macrófagos antes de la llegada del patógeno, duplicando la supervivencia en ensayos experimentales.
En segundo lugar, el científico canadiense concluyó explicando el fenómeno de la «fiebre conductual» (behavioral fever). Al ser animales de sangre fría (ectotermos), los peces no pueden subir su temperatura corporal como los mamíferos cuando enferman, pero si se les brinda la opción en un gradiente térmico, nadan de forma voluntaria hacia aguas entre 2 y 4 °C más cálidas. En ensayos de laboratorio, los salmónidos que pudieron desplazarse temporalmente a sectores con mayor temperatura mostraron una cicatrización acelerada de heridas, recuperaron el apetito y redujeron radicalmente la mortalidad ante infecciones bacterianas severas como BKD, abriendo una ventana de diseño para jaulas y sistemas de cultivo más eficientes.