En conversación con el programa Agenda Económica de CNN Chile, Ricardo García, gerente general de Camanchaca, abordó los efectos del arancel del 10% que Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, aplicó a las importaciones de salmón chileno. Para el ejecutivo, este tipo de medidas refleja una tendencia que podría consolidarse a largo plazo: “Es una política que llegó para quedarse”, afirmó.
Menos presencia en EE.UU., más oportunidades en otros destinos
Frente al nuevo escenario, García considera inevitable una reducción en las exportaciones hacia el mercado estadounidense. “Vamos a terminar vendiendo menos en Estados Unidos”, explicó, abriendo paso a una estrategia de diversificación que contemple nuevos socios comerciales. Según el gerente de Camanchaca, el desafío está en reposicionar el producto nacional en plazas emergentes o menos tradicionales para mantener la competitividad.

Expectativa política condiciona el diálogo bilateral
Consultado sobre eventuales negociaciones entre los gobiernos de Chile y Estados Unidos para revertir la medida, el líder empresarial señaló que actualmente no existen instancias formales de conversación. Además, aseguró que desde Washington se observa con cautela el panorama político local. “El gobierno de EE.UU. está esperando saber quién será la siguiente autoridad en Chile”, declaró.
Una advertencia para toda la industria
Las palabras de García resuenan más allá de Camanchaca. Representan la inquietud de toda una industria que, hasta ahora, tenía a EE.UU. como uno de sus principales destinos. El arancel se convierte así en un catalizador de cambios estructurales en la estrategia exportadora del salmón chileno, forzando al sector a replantear sus rutas comerciales y adaptarse a un escenario global más proteccionista e incierto.


















