Desde tiempos inmemoriales, nuestros ancestros nos inculcaron la sabiduría de tomar solo lo que necesitamos y aprovechar al máximo cada recurso. Guiados por esta filosofía, la acuicultura está avanzando hacia un modelo de producción en armonía con el medio ambiente, erigiendo la sostenibilidad como principio fundamental, ya que forma parte de nuestra esencia, de nuestro ADN.
Es por ello por lo que pensamos, actuamos y vivimos de forma responsable, velando por la conservación de los recursos marinos y preocupándonos por el bienestar de nuestros peces, quienes también son seres sintientes. De esta manera, no solo se cumple con un imperativo ético, sino que, además, desde una perspectiva empresarial, se traduce en la obtención de un producto de mayor calidad, un menor uso de antibióticos y un menor impacto ambiental.
Emerge en el océano chileno el Sello Certified Humane
Pero, más allá de las hermosas palabras e ideales, ¿cómo demostramos que estamos produciendo salmones felices? En este contexto, emergen desde las profundidades del océano dos importantes estándares internacionales de bienestar de peces que se harán efectivos este 2024.
Recientemente, en la última versión de AquaSur desarrollada en Puerto Montt en marzo, se lanzó el Sello Certified Humane para el salmón del Atlántico, lo que significó un hito para Chile y, en especial, para la industria salmonera en materia de bienestar animal.
El director del Programa Global Humane Farm Animal Care, Luiz Mazzon, comentó que con esta iniciativa el productor contará con una herramienta de comunicación hacia el mercado, para demostrar que su producto es diferenciado y tiene un valor agregado. Mientras que, el consumidor podrá identificar entre sus opciones de compra el producto que se produce conforme a sus creencias y expectativas.
Esta norma establece estándares estrictos en todas las etapas de producción y, según detalló Mazzon, el proceso depende de auditorías anuales en todos los locales donde está la especie y donde pasa el ingrediente de origen animal para evaluar la trazabilidad.
Además, se evaluará la estructura donde habita el pez y se revisarán todos los equipos utilizados para la operación. Se realizarán entrevistas con los gestores y responsables de lidiar con las especies. También se analizará el conocimiento y la implementación del bienestar animal dentro de la empresa, ya que la capacitación permanente es uno de los requisitos.
Estándar de la RSPCA entrará en vigor
Desde las costas del Reino Unido, la Royal Society for the Prevention of Cruelty to Animals (RSPCA) anunció la llegada de una nueva revisión de los estándares de bienestar para el salmón del Atlántico de cultivo, la cual entrará en vigor el próximo 19 de mayo de 2024. Esta revisión establece más de 300 nuevas normas y enmiendas, producto de una amplia consulta con la industria y otros actores involucrados, y considerando al mismo tiempo los últimos conocimientos y experiencias científicas.
El científico senior y especialista en acuicultura de la RSPCA, Sean Black, detalló que algunos aspectos claves en los nuevos estándares incluyen indicaciones sobre el tratamiento no medicinal para el piojo de mar y la enfermedad branquial; Evaluaciones obligatorias y regulares de los resultados de bienestar animal en sitios de agua dulce y salada; Mejoras en los procesos de aturdimiento y sacrificio, incluida la exigencia de cobertura de CCTV para todo el proceso de sacrificio; Supervisión y protocolos mejorados para la transferencia y descarga de smolts, entre otros puntos claves.
Un giro en la visión de productoras
Cermaq Chile, reconocida empresa acuícola, se embarcó en el viaje hacia la certificación de bienestar animal, una iniciativa que comenzó hace más de un año con pasos firmes y decididos.
Al obtener el sello Certified Humane, significaría que sus clientes poseerían la garantía de que sus productos cumplen con las exigencias de bienestar animal reconocidas internacionalmente. La productora busca lograr la certificación de toda la cadena productiva durante este año, iniciando en la región de Magallanes y posteriormente avanzando hacia otras regiones.
La industria acuícola se encuentra en un punto de inflexión. Un cambio radical de mentalidad emerge con fuerza, desafiando los paradigmas establecidos y redefiniendo el éxito en el sector. Este cambio gira en torno a una profunda convicción: el bienestar animal no es un mero detalle, sino el pilar fundamental sobre el que se cimienta una producción sostenible y altamente rentable.
El panorama es desafiante: en las próximas tres décadas, la población mundial experimentará un crecimiento sin precedentes, con un aumento de 2 mil millones de personas. Satisfacer la creciente demanda de alimentos será una tarea titánica, y la respuesta se encuentra en los océanos y en el cuidado de sus especies.



















