Salmones Antártica reiteró ante la justicia ambiental su solicitud para reactivar las obras del proyecto en la comuna de Los Lagos, señalando graves perjuicios económicos, despidos y millonarios costos asociados a exigencias de monitoreo paleontológico., así lo informa Bio Bio Chile


Solicitan reactivar obras en río San Pedro
La empresa Salmones Antártica, a cargo del proyecto de piscicultura que se busca emplazar en el río San Pedro, en la comuna de Los Lagos, región de Los Ríos, presentó nuevamente una solicitud para dejar sin efecto la paralización de las obras ordenada por el Tercer Tribunal Ambiental.
La medida judicial fue adoptada a mediados de noviembre, luego de acoger una petición de organizaciones que se oponen a la iniciativa por los eventuales impactos ambientales que podría generar en el ecosistema del río. Desde entonces, la ejecución de las faenas permanece detenida.
Tras la resolución, la compañía intentó revertirla argumentando que la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) del proyecto, aprobada en 2008, se encuentra vigente y ajustada a derecho, postura que —según la empresa— ha sido respaldada por la Superintendencia del Medio Ambiente.


Salmonera acusa millonarias pérdidas por paralización
En una nueva presentación realizada en los últimos días, Salmones Antártica reforzó su petición poniendo énfasis en las consecuencias económicas de la paralización. Entre ellas, destacó el despido de 49 trabajadores que habían sido contratados específicamente para la construcción de la piscicultura.
A ello se suma, según la empresa, el impacto financiero derivado del monitoreo paleontológico exigido por el Consejo de Monumentos Nacionales, luego de que se detectara la presencia de fósiles en el área de las obras. La compañía indicó que debió contratar una consultora especializada para realizar estos estudios, con un costo cercano a los 12 millones de pesos.
Además, afirmó que la suspensión del proyecto ha implicado gastos operacionales adicionales que bordean los 200 millones de pesos mensuales, situación que —a su juicio— agrava aún más el perjuicio económico asociado a la paralización de las faenas.
Ahora será el Tercer Tribunal Ambiental el que deberá analizar nuevamente los antecedentes y resolver si acoge o no la solicitud presentada por la empresa para reanudar los trabajos en el río San Pedro.
















