Tras la publicación de un informe de la consultora Anagea dado a conocer en El Mercurio sobre las fiscalizaciones de la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) a los sectores productivos y en específico a la industria del salmón, el presidente de SalmonChile, Arturo Clément, destacó el alto nivel de cumplimiento de la normativa ambiental por parte de la industria del salmón.
En la nota previa compartida en el medio nacional, se reveló que la SMA intensificó sus fiscalizaciones en 2024 en todos los sectores productivos con un total de 4.468 procesos de control, siendo la mayor cifra desde 2017. En este contexto, casi el 50% de las inspecciones se concentró en la acuicultura y la pesca, principalmente en los centros de engorda de salmones, por sobre otras industrias como la minería, la agricultura o la energía.
Al respecto, Arturo Clément comentó en una carta al director en El Mercurio que “este dato confirma lo que, como sector productivo, venimos afirmando desde hace años: la salmonicultura es un sector altamente fiscalizado y con un alto nivel de cumplimiento de la normativa ambiental”.
Detalló que “solo en el 2024, de las 1.819 fiscalizaciones al sector salmonicultor, hubo un 99,8% de cumplimiento. Esta tendencia es, además, similar a la de los últimos cuatro años, en los que los niveles de cumplimiento estuvieron, en promedio, por sobre el 98%”.
Destacó que “este modelo único de monitoreo y fiscalización recibió desde sus inicios la colaboración de SalmonChile y sus empresas socias, y permite a la autoridad la verificación, en tiempo real, de las principales variables ambientales y oceanográficas. Asimismo, estos datos de cumplimiento están disponibles en el Sistema Nacional de Información de Fiscalización Ambiental (SNIFA) y pueden ser consultados por todo público”.
El líder gremial cerró su misiva señalando que “como salmonicultores, tenemos un compromiso firme y real con el desarrollo sostenible, por lo que seguimos integrando buenas prácticas que equilibran el crecimiento económico, el cuidado del medio ambiente y el derecho de los habitantes del sur de Chile a prosperar”.


















