El encuentro reunió a líderes del sector privado, consultores especializados, empresas y representantes de gremios, quienes compartieron experiencias, desafíos y soluciones en materia de relacionamiento comunitario, confianza territorial y sostenibilidad.
Durante el seminario se presentaron proyectos concretos desarrollados por diversas empresas que muestran su compromiso con las comunidades y territorios donde operan, promoviendo un modelo de valor compartido.
Asimismo, hubo dos espacios donde la salmonicultura, fue protagonista de la conversación. Donde se comentaron experiencias, logros, desafíos y proyecciones de desarrollo y comunidad en los territorios.
Confianza y desarrollo para el sur de Chile
Otro espacio de diálogo los generó el segmento “Generando valor compartido en la industria que mueve al sur”, donde representantes de empresas líderes como Francisco Sandoval, gerente de Comunidades AquaChile, Carla Scheggia Subgerente de Comunicaciones y Sostenibilidad Social de Camanchaca, Felipe Hormazábal Subgerente de Sostenibilidad de Blumar y Jeannette Bahamonde, Jefa de Relacionamiento Comunitario de Marine Farm, bajo la moderación de Roberto Gaete Parraguez, Director de Tendencia & Territorio, analizaron cómo la industria salmonicultora y otras compañías del sur de Chile pueden impulsar un desarrollo económico y social equilibrado, generando beneficios tanto para sus negocios como para las comunidades y territorios donde operan, consolidando la sostenibilidad y la confianza como pilares estratégicos de su operación.
El diálogo entre los participantes del mundo de la salmonicultura dejó interesantes para un proceso que no tienen vuelta atrás, y que por contrario cada día se potencia, que es la relación directa y permanente con las comunidades y territorios.

Construyendo relaciones transparentes
En parte de su intervención Francisco Sandoval, gerente de Comunidades de AquaChile, destacó que la base de una buena relación es el conocimiento y la transparencia. “Lo primero en nuestra relación con los pueblos originarios es conocerlos: mapear quiénes son, dónde están, quiénes son sus autoridades y qué inquietudes tienen respecto de nuestros impactos. Abrimos las puertas de nuestros centros para que conozcan cómo operamos y, desde la transparencia, construir confianza, porque no tenemos nada que ocultar. En cada territorio trabajamos también el empleo y los servicios locales, integrando a comunidades Mapuche, Huilliche y Kawésqar tanto en oportunidades laborales como en la prestación de servicios, buscando siempre una relación respetuosa y de beneficio mutuo.”
Comunicación como pilar del vínculo comunitario
Asimismo, Carla Scheggia, Subgerente de Comunicaciones y Sostenibilidad Social de Camanchaca, subrayó que la transparencia y la comunicación son pilares esenciales del trabajo con el territorio. “Si nosotros no comunicamos lo que estamos haciendo, simplemente no existe; si no abrimos las puertas de nuestros espacios, tampoco existe lo que hacemos. Por eso en mi área trabajamos de manera integrada la comunicación y el relacionamiento comunitario. Hoy las gerencias de comunidades reportan directamente a la gerencia general, algo impensado hace algunos años, porque se entiende que las comunidades son entes vivos y cambiantes. Hay que estar en contacto permanente con ellas, evaluando y acomodando nuestras acciones según sus necesidades y su ritmo, porque la relación con el entorno no es estática, es dinámica y requiere presencia real”, recalcó Scheggia.
Nutrir capacidades en el entorno
Desde Blumar, Felipe Hormazábal, Subgerente de Sostenibilidad, destacó que el relacionamiento comunitario no es un área aislada, sino que nace directamente del corazón del negocio. “Nuestra estrategia de vinculación con las comunidades se desprende de la estrategia de sostenibilidad, y ésta, a su vez, está integrada en la estrategia del negocio. Partimos desde el propósito de la compañía: nutrir personas, y ese ‘nutrir’ implica desarrollar capacidades y entregar herramientas, no solo a nuestros trabajadores, contratistas y proveedores, sino también a las comunidades que forman parte de nuestro entorno. Vinculamos este propósito con nuestra identidad territorial y con equipos cada vez más profesionalizados, capaces de cubrir los distintos territorios y, al mismo tiempo, agregar valor a la empresa.”
Fondos Concursables como puente comunitario
Finalmente, Jeannette Bahamonde, jefa de Relacionamiento Comunitario de Marine Farm, Jeannette Bahamonde, jefa de Relacionamiento Comunitario de Marine Farm, destacó que los fondos concursables se han convertido en una herramienta clave para fortalecer la vinculación con el territorio. “Estos proyectos solo funcionan si son transparentes, accesibles y realmente aportan al desarrollo local. Por eso los estructuramos en varias etapas, marcando hitos y manteniendo presencia en cada una. Hacemos un lanzamiento abierto, presentamos las bases, explicamos con claridad qué financian y qué no, e invitamos a todas las organizaciones del territorio, porque los actores cambian, surgen nuevos dirigentes y las comunidades son dinámicas. Nuestro objetivo es que cualquier organización pueda postular de manera sencilla, con una estructura clara pero simple, que les permita desarrollar sus propios proyectos sin complejizar el proceso. Los fondos concursables, más que un instrumento, son un espacio de relación directa con las comunidades.”
Gremios e industria impulsan valor compartido en el sur
Otro panel fue el titulado “La labor de los gremios en el relacionamiento”, líderes del sector profundizaron en cómo las organizaciones gremiales actúan como puentes estratégicos entre la industria y las comunidades. Felipe Díaz, director de Comunidades de SalmonChile; Antonio Minte Gómez, gerente general de Corma; y Francisca Sanz, presidenta de la Multigremial Los Lagos, destacaron la importancia de fomentar buenas prácticas, generar confianza y establecer vínculos duraderos, subrayando que el éxito del desarrollo territorial sostenible depende de una interacción constante, transparente y colaborativa entre empresas y habitantes locales.

La conversación reflejó un consenso transversal: el desarrollo en el sur de Chile no puede concebirse sin un relacionamiento profundo, honesto y continuo entre empresas, gremios, comunidades y autoridades. Los sectores productivos han evolucionado desde visiones centradas en la operación hacia modelos basados en la colaboración, la transparencia y la co-creación.
De esta forma, los participantes enfatizaron que la sostenibilidad del sur de Chile dependerá de mantener este camino: alianzas sólidas, diálogo permanente y un compromiso genuino con las comunidades que dan vida al territorio.
El seminario vino a reafirmar la importancia de mantener un diálogo constante entre empresas, comunidades y autoridades, así como la necesidad de construir relaciones de confianza y cooperación, clave para el desarrollo sostenible del sur de Chile.


















