Nordlaks dio un paso clave en la evolución de sus sistemas productivos en el mar. Su unidad semicerrada “Storbåtsegget” —también conocida como The Ocean Tank y parte del proyecto de desarrollo Hydra— llegó esta semana a Vesterålen, en el norte de Noruega, tras una travesía de aproximadamente tres semanas desde el astillero Gemak en Turquía. El arribo marca el inicio de la fase final previa a su instalación en el sitio Sørvika, en Raftsundet (municipio de Hadsel), donde será fondeada y preparada para operar.
La estructura representa la apuesta tecnológica más grande de Nordlaks para escalar el cultivo semicerrado de salmónidos en condiciones oceánicas reales. La compañía busca separar el volumen de cultivo de las capas superficiales, donde se concentra la mayor presión de piojo de mar y ciertos patógenos.

¿Por qué Nordlaks decidió apostar por Hydra?
En su ficha técnica, Nordlaks explica que los tanques semicerrados ofrecen una barrera física efectiva contra piojos y microorganismos asociados a la superficie, además de mejorar la bioseguridad general del ciclo productivo. La empresa considera este concepto un aporte relevante para la diversidad tecnológica del sector y una vía concreta para reducir impactos ambientales sin abandonar la producción en mar.
Otro punto central es la prevención de escapes. Nordlaks subraya que los materiales y el diseño estructural del tanque son significativamente más robustos que las jaulas de red convencionales, disminuyendo el riesgo de fugas incluso bajo alta exposición.
Cómo funciona “The Ocean Tank”
El sistema consiste en una estructura cilíndrica sumergida, con anillo flotante superior y techo cerrado, sellada hasta aproximadamente 20 metros de profundidad. Bajo esa cota, entre 20 y 27 metros, el tanque queda abierto al mar, con cierre mediante malla metálica, lo que permite la salida de sólidos por el fondo y su dispersión natural por la corriente.
La renovación de agua se realiza a través de un intercambio controlado, diseñado para aprovechar las corrientes del emplazamiento y asegurar entrada permanente de agua fresca y oxigenada sin depender de bombeo intensivo. El diseño contempla apoyo con oxígeno y recirculación interna en caso de requerirse, además de operación diaria basada en monitoreo remoto y automatización.
Ficha técnica: una escala inédita para sistemas semicerrados
Nordlaks describe a “Storbåtsegget” como una unidad a escala industrial, pensada para validar el concepto en producción comercial. Entre sus cifras principales destacan:
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Biomasa máxima autorizada: 3.120 toneladas (asociadas a cuatro licencias de desarrollo).
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Volumen de producción: 86.700 m³.
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Dimensiones: 50 m de altura; 78 m de diámetro externo y 60 m interno.
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Peso: 6.000 t (hasta 15.000 t con agua de lastre).
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Almacenamiento de alimento integrado: 200 t.
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Energía: conexión a tierra, con generadores de respaldo y emergencia.
La compañía también enfatiza que Hydra reduce huella espacial del centro respecto a estructuras tradicionales, concentrando el cultivo en un volumen único de alta capacidad.
Llegada a Noruega y próximos pasos
La unidad será visible desde Melbu/Fiskebøl y luego enfrentará una maniobra de aproximación y fondeo hacia su ubicación definitiva en Sørvika, considerada técnicamente exigente por corrientes y geografía del fiordo. Tras el posicionamiento, comenzarán los trabajos de puesta a punto para entrar en etapa operativa.
Con “Storbåtsegget”, Nordlaks busca demostrar que los sistemas semicerrados pueden ser una herramienta efectiva para controlar piojo de mar, elevar estándares sanitarios y evitar escapes, manteniendo producción en mar y adaptándose a un escenario regulatorio y ambiental cada vez más desafiante. Si la prueba en Sørvika confirma los resultados esperados, el proyecto Hydra podría transformarse en una referencia global para el futuro de la salmonicultura oceánica.


















