Los efectos de la sobresaturación total de gases en especies acuáticas se han documentado desde finales del siglo XIX. A partir de allí, se observaron burbujas de gas debajo de la epidermis de las aletas, dentro de la córnea de los ojos y en varias otras partes del cuerpo, así como protrusión de los ojos (exoftalmia), en peces expuestos a sobresaturación total de gases inducida por reducción/descompresión de la presión.
En dichas oportunidades, las autopsias revelaron además la presencia de gas en los vasos sanguíneos (embolia) así como expansiones llenas de aire en varios tejidos (enfisema). Algunos investigadores informaron que la presencia de burbujas en los vasos grandes y en el corazón podría bloquear el flujo sanguíneo y potencialmente causar la muerte. Por su parte, Gorham (1900) caracterizó estas manifestaciones clínicas introduciendo el término «enfermedad de las burbujas de gas» (EBG).
Actualmente, es entendida como una patología no infecciosa causada por la exposición a niveles de sobresaturación de gases en el agua, específicamente nitrógeno y/o oxígeno, lo cual trae como consecuencia la formación de burbujas en el sistema vascular.
En este sentido, el diagnóstico de la enfermedad de las burbujas de gas (EBG) en peces se basa en observaciones visuales de burbujas en varias partes del cuerpo y exoftalmia. Sin embargo, estas observaciones carecen de información cuantificada sobre la carga de burbujas de gas, lo que limita su valor diagnóstico.
Por esta razón, un equipo de investigadores de Aqua Kompetanse AS, el Norwegian Institute for Water Research, NUI, Stiftelsen Industrilaboratoriet (ILAB), la University of Bergen y financiado por el Fondo Noruego de Investigación sobre Productos del Mar (FHF) como parte del proyecto NYBRØK desarrolló un nuevo estudio que tuvo como objetivo evaluar la idoneidad de nuevas herramientas de diagnóstico para detectar la EBG en salmón del Atlántico (Salmo salar L.) y comparar la eficacia de estas con los métodos tradicionales comúnmente empleados para este propósito.
¿Cuál es el método más fiable?
En el análisis, se formularon dos preguntas de investigación específicas: (1) ¿Qué métodos son fiables para detectar y cuantificar las burbujas de gas o el daño tisular causado por las burbujas de gas? (2) ¿Pueden estos métodos servir como predictores de mortalidad? Estas preguntas se abordaron en un experimento controlado donde el salmón del Atlántico se expuso a una sobresaturación total de gas inducida por una reducción de la presión.
Los métodos existentes se complementaron con modelos de puntuación semicuantitativa de burbujas de gas o daños tisulares y se probaron por su potencial valor diagnóstico.
En esta oportunidad, se probaron métodos comúnmente utilizados para el diagnóstico de la EBG en humanos, como la detección de burbujas de gas en la sangre mediante ultrasonido, la concentración de la enzima convertidora de angiotensina (ECA) y los parámetros hematológicos, para determinar su idoneidad para el salmón.
Tras la investigación, los autores destacaron que “los resultados del presente estudio sugieren claramente que el ultrasonido bidimensional es una herramienta de diagnóstico adecuada para la EBG en peces. Esta técnica no invasiva no solo permite la detección de burbujas de gas, sino que también facilita una evaluación semicuantitativa de la carga de burbujas”.
“La semicuantificación de las burbujas de gas en la sangre circulante detectadas por ultrasonido bidimensional demuestra un valor pronóstico prometedor en la evaluación del riesgo de desarrollar EBG entre los peces expuestos a la sobresaturación de gases”, aseguraron.
Mientras que, la puntuación mGBL de la población muestreada demostró una sensibilidad, especificidad y valores predictivos muy buenos dentro de la población muestreada.
En contraste, la puntuación macroscópica de las burbujas de gas en las aletas no reveló el mismo valor pronóstico para predecir el riesgo de desarrollar EBG.
Además, “este estudio muestra que la semicuantificación de las burbujas de gas en la sangre circulante mediante ultrasonido bidimensional es un método eficaz para determinar si la EBG aguda es la causa de la muerte”, aseveraron los científicos.
Por otra parte, los expertos realzaron que este sería el primer estudio que ha investigado el ultrasonido bidimensional como herramienta de diagnóstico para evaluar la EBG y su gravedad en peces.
Por esta razón, “se alienta a futuros estudios a validar y desarrollar aún más el modelo de puntuación mGBL. Aumentar el número de observaciones de peces con diferentes cargas de burbujas de gas, en diferentes condiciones experimentales y naturales, mejorará la fiabilidad y la aplicabilidad del modelo de puntuación”, sugirieron.



















