Una publicación elaborada por el gobierno francés explica que los productos del mar, la pesca y la acuicultura que consideran, la piscicultura, marisquería y cultivo de algas, tanto en tierra como en el medio marino, representan un déficit comercial considerable, estructural y que se agrava, que llegó el 2022 a -6.200 millones de dólares en 2022 en el país galo.
En ese sentido se informa que solo el déficit del salmón supera los mil doscientos millones de dólares y sólo el 30% de las necesidades francesas relacionados con productos acuáticos están cubiertas por la producción nacional, y 4 de cada 5 pescados de piscicultura consumidos son importados.
Sin embargo, Francia cuenta con una serie de puntos fuertes que podrían ayudarle a compensar este déficit. En un contexto de limitaciones medioambientales como el cambio climático, la sobrepesca, y otros, el desarrollo responsable del sector de la acuicultura, que actualmente cubre menos del 10% de las necesidades nacionales, permitiría reforzar considerablemente la soberanía alimentaria sin perjudicar al sector pesquero.
Propuesta de planificación estratégica N°16

En este contexto se presentó el plan de desarrollo de la acuicultura en Francia metropolitana y en los territorios de ultramar.
Este estudio es la primera ilustración exhaustiva de la política sectorial. Se basa en una síntesis de análisis y se ha consolidado con la ayuda de un gran número de especialistas, expertos, profesionales, investigadores, funcionarios y otras personas.
El objetivo de este estudio sectorial es empezar a reducir el importante déficit comercial de Francia en productos acuáticos estimulando y desarrollando una producción acuícola nacional (ya sea en mar o en tierra) que tenga en cuenta los efectos del cambio climático y la sobrepesca.
Este desarrollo complementa, y no compite, con la industria pesquera, que debe ser apoyada a largo plazo por su importancia socioeconómica y su papel clave en la ordenación del territorio en las zonas costeras. Habida cuenta de las estrictas normas medioambientales que se aplican en Francia y en Europa en general, la deslocalización de la producción reduciría la huella medioambiental de nuestro consumo de productos del mar, que actualmente se importan en su mayoría.
¿Es necesario recordar que las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a las importaciones representan algo más de la mitad de nuestra huella de carbono? Al respecto se reflexiona sobre la formar la importancia de recuperar la producción local, lo que significaría entregar los medios, de manera responsable, para reducir la huella medioambiental del consumo francés. El consumo por persona ya ha pasado de menos de 10 kg a principios de los años 60 a más de 20 kg recientemente.
Historia
Otro criterio está vinculado a la dimensión productiva, ya que recuperar el sector requiere la existencia de activos y ventajas competitivas de todo tipo (geográficas, históricas, técnicas, tecnológicas, de Investigación y Desarrollo, aguas arriba o aguas abajo del ámbito en cuestión, etc.) que permitan afrontar el reto de la competencia internacional.
Francia, tanto metropolitana como ultramarina, dispone de numerosas bazas para emprender el desarrollo de la acuicultura, en todos sus diversos componentes y técnicas: peces, crustáceos y algas; acuicultura marina y acuicultura continental.
En primer lugar, la historia. Francia fue pionera de las técnicas modernas de acuicultura a partir de mediados del siglo XIX con la piscicultura imperial de Huningue y luego la piscicultura nacional de Bouzey. La piscicultura en estanque es también una actividad ancestral en Francia, que se remonta a la Edad Media.
Ventajas
Las características naturales y geográficas de la región son ventajas evidentes. La situación hidrográfica y marítima de Francia le confiere una gran variedad de climas y ecosistemas acuáticos. El país posee la segunda zona económica exclusiva más extensa del mundo, gracias a que la Francia metropolitana está abierta a tres litorales y a la situación especial de los territorios ultramarinos.
Francia también cuenta con ventajas industriales, tanto en la fase previa a la producción acuícola (investigación e innovación en centros punteros a escala mundial, equipos de acuicultura, alimentos para centro de cultivo) como en la fase posterior.
Además, las competencias industriales, como el desarrollo y mantenimiento de plataformas en mar abierto, permiten prever instalaciones innovadoras respetuosas con el medio ambiente y la calidad de las zonas de mar abierto.
Por último, el factor humano es determinante: Francia puede contar con formaciones y competencias reconocidas, empresas innovadoras y comprometidas y excelentes laboratorios de investigación, como Ifremer6 e Inrae7.
Conclusiones
A la luz de estos factores, es necesario establecer una estrategia a largo plazo para el desarrollo planificado y respetuoso con el medio ambiente de la acuicultura, que comprometa a los agentes privados y a las autoridades públicas en torno a una visión compartida, y que pueda emprenderse con determinación bajo el impulso del Estado y con la ayuda de las autoridades locales y los agentes del sector. Este estudio analiza las ambiciones y las principales orientaciones para el futuro.


















