Una nueva investigación publicada en Aquaculture Reports denominada «Progressive substitution of fish oil with Schizochytrium-derived algal oil in the diet of Atlantic salmon (Salmo salar) parr subjected to winter signal period», destacó que el aceite de algas puede reemplazar al aceite de pescado en la alimentación del salmón Atlántico de cultivo sin afectar su crecimiento o capacidad para pasar al agua de mar.
El hallazgo, realizado por investigadores noruegos, ofrece una nueva esperanza para la industria de alimentos acuícolas, que busca reducir su impacto ambiental a través de alternativas sostenibles a los alimentos a base de pescado.
Los investigadores exploraron específicamente los efectos de un aceite disponible comercialmente elaborado a partir de aceite de alga derivado de Schizochytrium de Veramaris® (VMO) en el salmón del Atlántico joven a medida que maduraba y se convertía en smolt. Esta etapa crítica en el desarrollo del salmón hace que los peces experimenten cambios físicos y hormonales que los preparan para pasar del agua dulce al agua de mar. Cualquier sustituto del aceite de pescado no debe interrumpir este desarrollo saludable.
La sustitución del aceite de pescado con VMO durante esta fase crítica del desarrollo del salmón puede contribuir a la reducción de la dependencia de la pesca silvestre como fuente principal de ácidos grasos esenciales en los alimentos acuícolas.
Detalles del experimento
En su experimento, los expertos dividieron a 1.800 salmones jóvenes en tres grupos y alimentaron a cada grupo con una dieta diferente durante 49 días.
«Se formularon tres dietas isoproteicas, isolipídicas e isoenergéticas: una dieta control con 5% de aceite de pescado y 12% de aceite vegetal (0VMO) y otras dos dietas en las que se reemplazó el 50% y el 100% del EPA+DHA del aceite de pescado con VMO, denominadas 50VMO y 100VMO, respectivamente», detallaron los investigadores.
Después de 49 días, ningún pez había muerto. Los investigadores no observaron diferencias en las tasas de crecimiento entre los tres grupos. El experimento también incluyó un «desafío de agua salada», en el cual los investigadores sumergieron a los peces en agua salada durante 48 horas para evaluar su preparación para la vida en el mar.
Principales resultados
El estudio reveló diferencias menores en las respuestas hormonales y de química sanguínea relacionadas con la osmorregulación, la capacidad del pez para mantener un equilibrio saludable de sal y agua en su cuerpo, ya sea que viva en agua dulce o salada. Pero los científicos no consideraron estas diferencias lo suficientemente significativas como para comprometer la transición del pez al agua de mar.
Los investigadores creen que sus hallazgos respaldan otros estudios que también informan que el aceite de algas es un ingrediente alternativo adecuado en dietas para peces jóvenes de cultivo, incluidos los salmónidos.
«El alto contenido de EPA + DHA de este aceite ofrece un medio para fortalecer las dietas comerciales, que actualmente están predominadas por aceites vegetales, y demuestra una solución prometedora para la industria de alimentos acuícolas, que siempre busca desacoplarse de su dependencia excesiva del aceite de pescado como principal fuente de ácidos grasos esenciales en las dietas», concluyeron.


















