La industria acuícola mundial atraviesa una etapa compleja en la segunda mitad de 2025, marcada por la incertidumbre económica y la volatilidad del mercado. Factores como los elevados aranceles comerciales de EE. UU., la inflación persistente y una demanda incierta podrían alterar significativamente los flujos comerciales de productos del mar. Según la, la dinámica del lado de la oferta se mantiene robusta, con algunas regiones experimentando un crecimiento positivo, mientras otras enfrentan desafíos. El informe fue preparado los analistas de Rabobank, Gorjan Nikolik y Novela Sharma.
Acuicultura 2025: Recuperación de Chile
En Estados Unidos, se prevé que los aranceles altos y el aumento de los costos de vida limiten el poder adquisitivo de los consumidores, lo que afectaría directamente la demanda de especies cultivadas de alto valor, como el salmón y el camarón. Ante este panorama, los exportadores podrían buscar mercados más estables, como la Unión Europea, para mantener la estabilidad en sus ventas. Esta incertidumbre podría generar presiones adicionales sobre las expectativas de demanda, especialmente en un entorno tan competitivo.
En cuanto a la producción, se espera que el salmón experimente una expansión, impulsada principalmente por una fuerte recuperación en Chile. Sin embargo, Noruega podría enfrentar desafíos biológicos y ambientales, como el aumento de la temperatura marina y la proliferación de algas, que limitarían su capacidad de producción.
Por otro lado, el sector del camarón, que en los primeros meses de 2025 mostró un impulso positivo, podría adoptar una estrategia de producción más cautelosa, con el fin de evitar la sobreoferta que podría presionar a la baja los precios. En India, la reducción de la actividad de almacenamiento es probable debido a las altas temperaturas, el aumento de los costos de insumos y la incertidumbre comercial. Mientras tanto, en Ecuador, las exportaciones de camarón podrían desacelerarse si la demanda de EE. UU. disminuye por las tensiones arancelarias.
La estabilidad de la harina de pescado como alivio para la acuicultura
En este contexto de volatilidad, el sector de los alimentos podría ofrecer un respiro parcial. Con una cuota de anchoveta de Perú en su punto más alto en siete años, la industria de harina y aceite de pescado se beneficiará de un suministro fuerte durante la segunda mitad del año. Si bien los precios de la harina de soja tienden a bajar, la alta demanda de acuicultura, particularmente en la producción de salmón, podría mantener los precios de la harina de pescado por encima de los promedios históricos, lo que aportaría un alivio modesto a los márgenes de la industria.
Con estos cambios en la dinámica comercial y la producción, el futuro de la acuicultura mundial sigue siendo incierto, pero la solidez en la oferta, junto con un mercado de alimentos relativamente estable, podrían ayudar a mitigar las presiones externas durante el segundo semestre de 2025.


















