En 2019, la UE elevó los niveles máximos permitidos de vitamina D3 en el alimento acuícola para salmónidos de 2.500 a 60.000 UI/kg. En este contexto, BioMar llevó a cabo una investigación para explorar cómo una mayor suplementación de vitamina D3 impactaría las dietas de los salmónidos.
La investigación confirmó que los niveles más altos de vitamina D3 en la dieta conducían a un aumento proporcional en el contenido de vitamina D3 en el filete, sin afectar negativamente el rendimiento de los peces, el consumo de alimento o la conversión alimenticia.
Al respecto, Pedro Gómez Requeni, científico senior de I+D en BioMar, indicó que “la vitamina D es crucial para la salud de los peces, ya que favorece el desarrollo óseo, la regulación del calcio y la función inmunitaria».
«Nuestra investigación confirma que los alimentos acuícolas con niveles optimizados de vitamina D3 enriquecen el contenido de vitamina D del filete, manteniendo al mismo tiempo un rendimiento óptimo de los peces», explicó.
BioMar ha aprovechado el aumento en los niveles máximos permitidos de vitamina D3. Los acuicultores obtendrán automáticamente dietas para salmones que promueven un rendimiento óptimo de los peces, a la vez que producen filetes con un valor nutricional mejorado, apoyando la diferenciación en el mercado y las preferencias de los consumidores por alimentos ricos en nutrientes.
Por su parte, Simon Wadsworth, director de I+D de BioMar, afirmó que «los consumidores son cada vez más conscientes de la importancia de la vitamina D para su salud» y destacó que «al formular alimentos acuícolas que enriquecen naturalmente los filetes de pescado, estamos ayudando a los agricultores a ofrecer productos con valor añadido y apoyando los objetivos de salud pública».
El mayor contenido de vitamina D3 en los filetes de salmón contribuirá a una mayor ingesta dietética de los consumidores, ayudando a combatir la insuficiencia generalizada de vitamina D en muchas poblaciones.
«Esta es una mejora práctica en la formulación con un impacto de gran alcance», sostuvo Simon y resaltó que «apoya la salud de los peces, ayuda a los acuicultores a diferenciar sus productos y ofrece a los consumidores un perfil nutricional mejorado».


















