China avanza con fuerza en su estrategia de autoconsumo de salmón al expandir la producción nacional de este popular pez, con un claro objetivo: reducir la dependencia de importaciones provenientes de países como Noruega y Chile. Un reciente informe de medios estatales revela que en Xinjiang, en el noroeste del país, se ha puesto en marcha una innovadora operación de acuicultura de aguas frías que está produciendo alrededor de 12.000 toneladas de “salmón” al año, lo que marca un paso importante en los esfuerzos de China por suplir la creciente demanda interna sin depender de mercados externos, así lo publica salmonbusiness.
China desafía a Noruega y Chile con su salmón local de bajo costo
El productor Xinjiang Tianyun Organic Agriculture Co. ha logrado posicionarse como una opción competitiva, comercializando su producto a nivel nacional. Con un volumen de ventas superior a los 300 millones de RMB (aproximadamente 43 millones de dólares), la operación, que se apoya en el deshielo glaciar de las montañas Tianshan, emplea tecnología avanzada para la alimentación y gestión de las granjas. Sin embargo, los informes indican que, aunque el producto se comercializa como «salmón», en realidad se trata de truchas arcoíris o steelhead, especies comunes en la acuicultura de agua fría.
Este impulso por parte de China refleja la presión que la industria internacional del salmón enfrenta. Aunque los volúmenes de producción siguen siendo relativamente modestos, el creciente interés en el salmón nacional podría cambiar la dinámica del mercado, especialmente en los segmentos de precio bajo y medio, donde los productos de acuicultura local buscan desplazar a los importados. Para productores de salmón de Noruega y Chile, esto podría significar un desafío en cuanto a acceso a mercados y competencia de precios, aunque no necesariamente una competencia directa en términos de producción masiva.
Apoyo estatal para competir con Noruega y Chile
El proyecto cuenta con el respaldo de programas regionales de apoyo a Xinjiang, que incluyen inversiones públicas en infraestructura y colaboración en investigación. Esto subraya la importancia del financiamiento estatal para acelerar la expansión de la acuicultura en el interior del país, en un esfuerzo por hacer frente a los altos costos de las importaciones y asegurar un suministro interno estable.
China no solo se enfrenta a desafíos de producción, sino también a la creciente demanda de su clase media, que busca productos de alta calidad a precios accesibles. Esto coloca a Noruega y Chile en una posición incómoda, pues deberán ajustar sus estrategias para mantener su cuota de mercado en un contexto donde el «salmón» nacional se presenta como una opción fresca y asequible.


















