La jornada fue inaugurada por Manuel Gálvez, socio Audit & Assurance de Deloitte, quien dio la bienvenida a los asistentes y contextualizó la relevancia del encuentro para la industria acuícola. Luego fue el turno de Susana Zamora, socia del área de Tax, quien definió que “el tema de aranceles, hoy en día, es un tema candente” para la industria exportadora. La abogada recordó que Estados Unidos ha reforzado un enfoque proteccionista y que “es el principal mercado donde muchas de las empresas salmoneras hoy en día apuntan”, por lo que los recargos arancelarios impactan directamente sobre los márgenes del sector.
En esa línea, subrayó que la exportación de salmón “es el producto más importante exportado a Estados Unidos”, representando más del 40% del valor enviado a ese país, por lo que cualquier alza arancelaria “pega” tanto a nivel regional como nacional.
Según expuso, muchas compañías no pueden traspasar completamente ese mayor costo al precio final debido a la competencia y a la existencia de productos sustitutos, por lo que terminan absorbiendo parte del impacto y reduciendo sus márgenes.
“First sale for export”: pagar el arancel sobre el primer precio
Como respuesta, Deloitte presentó el régimen aduanero estadounidense conocido como “first sale for export”, identificado en la normativa con el código 4.644. Zamora recalcó que “es una herramienta ya existente, un mecanismo regulatorio aduanero en la normativa estadounidense”, pero que recién ahora está generando interés por el aumento de los aranceles.
En el ejemplo presentado, si el productor vende a un intermediario a 1.000 dólares y éste vende al importador en EE.UU. a 1.500, el arancel del 10% puede aplicarse sobre los 1.000 y no sobre los 1.500. “Con este mecanismo, el ahorro puede ser enorme”, explicaron los expositores, al proyectar la diferencia sobre los millones de dólares que exporta cada año la industria salmonera chilena.
Para acceder al beneficio, Deloitte resumió tres requisitos centrales:
-
Operaciones reales y “de buena fe” entre productor, intermediario e importador.
-
Que el destino final de la exportación sea indudablemente Estados Unidos, reflejado en la documentación.
-
Precios alineados con el principio de valor de mercado, coherentes con la política de precios de transferencia del grupo.
Zamora explicó que hoy están realizando diagnósticos de cadena de valor en empresas exportadoras para identificar funciones, márgenes y estructuras donde convenga incorporar o rediseñar un intermediario, y cuantificar el ahorro potencial. “La principal recomendación es informarse y documentar adecuadamente” las operaciones que podrían acogerse al régimen, planteó, destacando el trabajo coordinado con equipos en Estados Unidos.
IA: alta adopción, poco valor capturado
En la segunda parte del seminario, Jaime Caiceo, socio y Artificial Intelligence & Data Lead Partner en Deloitte, abordó el rol de la inteligencia artificial en la competitividad de sectores como la acuicultura.
Presentó resultados de un estudio reciente de la firma, según el cual “hay un gran nivel de adopción de inteligencia artificial en las grandes empresas en Chile, sobre el 80%”, principalmente en temas de operaciones. Sin embargo, advirtió que muchas compañías “todavía no logran ver el valor real de eso”, porque se concentran en automatizar tareas puntuales sin revisar los procesos completos.
Caiceo habló de “un nivel de ansiedad demasiado grande respecto a poder utilizar este barco de inteligencia artificial”, lo que lleva a errores básicos de diseño y expectativas sobredimensionadas.
Uno de los problemas que más le llama la atención, dijo, es “confundir la productividad individual con la productividad total de la empresa”: que una persona sea más rápida gracias a la IA no garantiza, por sí solo, mayor rentabilidad para el negocio.
Entre los casos de uso que ya se ven en consumo y acuicultura mencionó:
-
Automatización de la atención a clientes en temas de embarques y reclamos
-
Lectura y análisis acelerado de contratos y documentos extensos.
-
Soporte a la priorización de pedidos, coordinación de transporte y optimización de rutas.
Como mensaje final, planteó que la acuicultura y la salmonicultura chilena necesitan una mirada amplia, que combine herramientas legales como el “first sale for export” con una adopción estratégica de la IA, basada en datos de calidad, procesos bien diseñados y equipos multidisciplinarios, para convertir la tecnología en competitividad real y no solo en moda.


















