La Dirección de Pesca de Noruega anunció que está considerando imponer una multa de aproximandamente 61.800 USD a la empresa Ocean Farming, filial de SalMar Ocean, por presuntas infracciones al Reglamento de Operaciones Acuícolas en la instalación “Ocean Farm 1”, ubicada en Håbranden, cerca de Frøya. La compañía rechaza las acusaciones y asegura que no hubo negligencia ni fuga de peces.
Ilaks.no informó que la autoridad pesquera sostiene que, pese a que no se ha confirmado la fuga de peces ni daños ambientales graves, la multa busca enviar una señal preventiva a toda la industria.
Un agujero y un robot: el origen del conflicto
El caso se remonta a noviembre de 2023, cuando se detectó un agujero de 10×5 cm y roturas en la red de la planta. Ocean Farming sospecha que el daño fue causado por un trozo de metal desprendido de un robot aspirador. Aunque el agujero estuvo abierto por un tiempo, se cree que la fuga de peces fue mínima gracias a un mamparo deslizante que limitó el riesgo.
Auditoría cuestiona control interno de la empresa
La Dirección de Pesca concluyó en una auditoría realizada en diciembre de 2025 que la compañía carecía de rutinas adecuadas de supervisión y de un sistema de control interno sólido para prevenir fugas. Aunque el organismo reconoce que el incidente no generó daños ambientales graves, advierte que la fuga de peces de cultivo puede tener consecuencias significativas en el ecosistema.
SalMar niega negligencia y acusa exceso regulatorio
En una carta enviada el 14 de enero, SalMar negó que existiera negligencia y aseguró que el riesgo de fuga fue mínimo. La empresa argumenta que el mamparo deslizante hacía imposible la salida de peces y que el agujero era difícil de detectar. Además, advierte que sancionar este tipo de incidentes podría desincentivar la transparencia en la industria, ya que los trabajadores temerían reportar desviaciones menores.


















