El banco de inversión noruego informó en una reciente nota de investigación que elevó su proyección del precio del salmón del Atlántico a NOK$86 (EUR$7,82 o US$8,10) por kilo, desde los NOK$83 (EUR$7,55 o US$8,7) estimados previamente. La revisión responde a un desempeño de precios más sólido de lo esperado durante la segunda mitad de 2025, lo que ha reconfigurado las perspectivas para el próximo ciclo.
Según el análisis, el mercado se encamina hacia un incremento interanual de precios del 13% en 2026, sustentado en un crecimiento global de la oferta de apenas 1%, en contraste con una demanda que se mantiene robusta.
Oferta ajustada y demanda resiliente
El informe identifica una combinación de factores que sostienen este escenario: un crecimiento limitado de la oferta global, precios al alza y una demanda resiliente, especialmente desde mercados clave como Estados Unidos y China.
A ello se suma una mejora en las condiciones biológicas en las principales regiones productoras, lo que ha contribuido a fortalecer la confianza en una recuperación de los márgenes. Este punto resulta clave considerando que, desde 2018, la industria ha enfrentado restricciones derivadas de desafíos sanitarios que han impactado tanto los volúmenes como los costos y los precios realizados.
Las recientes mejoras, junto con una oferta históricamente ajustada, configuran un entorno propicio para un repunte del sector.
Márgenes en camino a recuperarse
El crecimiento proyectado de las ganancias parte de una base baja. De acuerdo con ABG Sundal Collier, los márgenes esperados para 2025 se sitúan cerca de niveles no vistos desde la pandemia, lo que abre espacio para una recuperación significativa en adelante.
Este repunte estaría respaldado por condiciones de mercado más estrechas, donde la limitada expansión de la oferta juega un rol central.
En este contexto, el banco también subraya el atractivo del sector salmonero desde una perspectiva de inversión a mediano plazo, dada la convergencia entre restricciones productivas y una demanda global sostenida.
Riesgos latentes en el ciclo productivo
Pese al tono optimista, las perspectivas no están exentas de incertidumbre. El desempeño biológico a lo largo del ciclo productivo de 2026 será determinante para sostener este equilibrio.
Cualquier nueva presión derivada de enfermedades o interrupciones en los volúmenes de cosecha podría modificar el balance de oferta y, con ello, la trayectoria proyectada de los precios.
En un mercado históricamente sensible a variables biológicas, la evolución de estos factores seguirá siendo el principal termómetro para validar —o ajustar— las expectativas al alza.


















