En un contexto donde la transparencia y la sostenibilidad se han vuelto pilares ineludibles para la industria de ingredientes marinos, la organización MarinTrust dio un paso clave al actualizar su estándar de Cadena de Custodia (CoC), consolidando nuevas exigencias para garantizar el origen y la integridad de los productos certificados.
La nueva versión 2.1 del estándar no solo eleva el nivel de control, sino que amplía su alcance a toda la cadena operativa: desde el procesamiento y almacenamiento hasta la comercialización de ingredientes marinos certificados. El objetivo es claro: asegurar que cada eslabón cumpla con criterios estrictos de trazabilidad, reforzando la confianza en un mercado cada vez más exigente.
Cierre de brechas y mayor rigor
Uno de los ejes centrales de esta actualización es la exclusión total de materias primas provenientes de la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR), una problemática que sigue generando preocupación a nivel global. A esto se suma la exigencia de garantizar la ausencia de materiales inseguros o ilegales, así como un etiquetado exclusivo para productos certificados.
El nuevo estándar también impone condiciones más estrictas para las instalaciones que buscan certificarse. Entre ellas, destaca la obligatoriedad de utilizar ingredientes certificados por MarinTrust, operar dentro del marco legal de cada país, contar con certificaciones de inocuidad alimentaria otorgadas por terceros y cumplir con requisitos de responsabilidad social y ambiental.

Un respaldo internacional clave
La actualización del estándar llega tras la obtención de la acreditación ISO/IEC 17065 en febrero de 2026, un hito que refuerza la credibilidad del sistema. Este reconocimiento internacional valida la competencia, imparcialidad e integridad de las entidades certificadoras, fortaleciendo la confianza en toda la cadena de valor.
“Esta revisión marca un punto de inflexión tras la acreditación, que muchas veces es subestimada, pero que constituye un mecanismo riguroso y reconocido globalmente”, explicó Laura Courage, gerente de aseguramiento y riesgos de la organización.
Cambios técnicos con impacto operativo
Aunque MarinTrust calificó las modificaciones como “menores”, los ajustes apuntan a mejorar la claridad y aplicabilidad del estándar. Entre los cambios más relevantes destacan:
- Mayor coherencia y precisión terminológica, alineada con la norma ISO/IEC 17065.
- Eliminación de cláusulas de excepción.
- Mejora en la legibilidad del documento.
- Actualización en la frecuencia de reporte de datos, que pasa de trimestral a anual.
Estos cambios buscan facilitar la implementación para las empresas certificadas y optimizar los procesos de auditoría.

Transición en marcha
El proceso de implementación contempla un período de revisión de un mes, que comenzará el 1 de abril de 2026. Durante este tiempo, las partes interesadas podrán analizar los ajustes antes de que se inicien las certificaciones bajo la nueva versión.
La entrada en vigor oficial del estándar está fijada para el 1 de mayo de 2026, fecha desde la cual comenzará el período de transición hacia el nuevo esquema.
Desde MarinTrust aseguran que el proceso ha sido diseñado para ser fluido. “La demanda por ingredientes marinos certificados y trazables sigue creciendo, y este estándar cumple un rol fundamental al entregar esas garantías”, señaló Elizabeth Inciso Velásquez, gerente técnica de la organización.
Un estándar en evolución
Desde su lanzamiento en 2020, el estándar de Cadena de Custodia ha sido objeto de múltiples revisiones, reflejando la necesidad de adaptarse a las nuevas exigencias del mercado y a los desafíos de sostenibilidad.
Con esta actualización, MarinTrust no solo fortalece su posicionamiento como referente en certificación de ingredientes marinos, sino que también envía una señal clara: la trazabilidad ya no es un valor agregado, sino un requisito esencial para competir en la industria global.


















