Un giro relevante en la regulación de la salmonicultura propone el gobierno en su megaproyecto de reforma, al plantear que las micro-relocalizaciones de concesiones acuícolas queden exentas de ingresar al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), una medida que busca destrabar inversiones y acelerar la actividad del sector.
Exención ambiental
La iniciativa se enmarca en un paquete más amplio de medidas orientadas a recuperar competitividad en una industria donde Chile se mantiene como el segundo productor mundial de salmón, pero que —según el Ejecutivo— ha perdido participación en los últimos años debido a trabas regulatorias y operativas, así lo detalla el medio DF.
El foco principal está puesto en facilitar el traslado de concesiones ya otorgadas hacia zonas cercanas con mejores condiciones productivas. Actualmente, toda relocalización debe someterse al SEIA, pero la propuesta plantea que solo aquellas que constituyan un “cambio de consideración” deban pasar por evaluación ambiental, mientras que las micro-relocalizaciones quedarían explícitamente exentas.
Desde el gobierno argumentan que la normativa vigente genera un trato desigual respecto de otros sectores productivos, donde modificaciones menores se resuelven mediante consultas de pertinencia. Además, advierten que el sistema ha sido ineficiente: desde 2010, solo dos de 1.060 solicitudes de relocalización han prosperado, pese a su bajo impacto ambiental.
Reforma salmonera agiliza permisos
El proyecto también introduce cambios en el régimen de concesiones, proponiendo reemplazar la caducidad por no uso por el cobro de una patente incrementada, así como agilizar la elaboración de informes ambientales y de banco natural.
En este último punto, se busca resolver cuellos de botella asociados al actual sistema, donde los estudios son financiados por las empresas, pero dependen de la disponibilidad presupuestaria estatal. La solución planteada es la creación de una cuenta extrapresupuestaria en Sernapesca que permita encargar directamente estos informes a expertos acreditados, reduciendo tiempos de tramitación.
El sector salmonero valoró positivamente las medidas. El presidente de SalmonChile, Patricio Melero, destacó la importancia de avanzar hacia una mayor coordinación institucional en materia ambiental, mientras que la presidenta del Consejo del Salmón, Loreto Seguel, afirmó que las propuestas podrían traducirse en un crecimiento de entre 4% y 8% de la actividad, con efectos relevantes en empleo y desarrollo regional. Pese al respaldo gremial, la iniciativa anticipa un debate político y ambiental de alta discusión pública.


















