La Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), a través de su Centro Regional de Estudios Ambientales (CREA), participará en el desarrollo de una guía metodológica para su aplicación en los procesos de revisión del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA). El documento permitirá estandarizar procedimientos, recomendaciones y criterios técnicos para la evaluación de descargas de salmuera generadas por plantas desalinizadoras.
En concreto, la UCSC estará a cargo de la ejecución de bioensayos estandarizados y acreditados; de la propuesta de metodologías. Esta propuesta permitirá validar bioensayos de toxicidad aguda y crónica con especies de invertebrados marinos en la evaluación ambiental de residuos industriales de plantas desalinizadoras, así como de aguas y sedimentos marinos, en zonas potencialmente impactadas. Además, contribuirá a la generación de información ecotoxicológica mediante la cuantificación de biomarcadores en invertebrados marinos bentónicos.
El director (i) del Centro Regional de Estudios Ambientales de la UCSC, Ricardo Pezo, destacó la relevancia del proyecto. «Esta iniciativa no sólo representa un avance en el cumplimento de la normativa ambiental, sino que también un compromiso con las comunidades costeras, que dependen de la salud de los ecosistemas marinos. Al desarrollar bioensayos estandarizados y metodologías validadas con especies locales, buscamos que la evaluación ambiental de las plantas desalinizadoras, incorpore la realidad de nuestros territorios y contribuya a la protección de la biodiversidad», señaló.
Anticipar riesgos y fortalecer capacidad de respuesta
La UCSC cuenta con un laboratorio de ecotoxicología acreditado bajo la norma NCh-ISO 17025, para la ejecución de bioensayos con organismos invertebrados marinos, condición que respalda el desarrollo de metodologías estandarizadas para evaluaciones toxicológicas aplicadas a asesorías y asistencia técnica. Cabe destacar que, actualmente, es el único laboratorio acreditado en Chile para la ejecución de metodologías de bioensayos con organismos marinos.
«La información generada permitirá anticipar riesgos y fortalecer la capacidad de respuesta frente a potenciales impactos ambientales. De esta forma, se promueve un desarrollo industrial responsable, basado en evidencia científica y orientado a resguardar los ecosistemas marinos y a las comunidades que dependen de ellos», complementó el director.
El proyecto tendrá una duración de 18 meses y busca contribuir al desarrollo de una estrategia nacional de desalación, estableciendo lineamientos y prioridades para el uso del agua de mar en Chile. Entre sus principales objetivos se encuentra fortalecer la evaluación ambiental de las descargas de salmuera y aportar criterios técnicos que orienten el crecimiento de esta industria en un escenario de creciente escasez hídrica.


















