La industria mundial del salmón presenta estrategias comerciales marcadamente distintas entre sus principales países productores. Un reciente estudio publicado en la revista científica Sustainability analizó la diversificación de mercados y la competitividad internacional del salmón fresco o refrigerado exportado por Noruega, Suecia, Chile y el Reino Unido entre 2020 y 2024, revelando diferencias estructurales en la forma en que estos países posicionan su producto en el comercio global.
La investigación utilizó dos indicadores económicos ampliamente aplicados en comercio internacional: el Índice Herfindahl–Hirschman (HHI) para medir el grado de concentración o diversificación de los destinos de exportación, y el Índice de Ventaja Comparativa Revelada Normalizada (NRCA) para evaluar la competitividad relativa en mercados específicos.
Dos modelos de inserción internacional
Los resultados del estudio muestran dos patrones claros en el comercio mundial del salmón.
Por un lado, Noruega y Suecia exhiben una estructura exportadora relativamente diversificada. En particular, Noruega mantiene bajos niveles de concentración de destinos, lo que indica una cartera geográfica amplia y estable. Este patrón se complementa con una competitividad consistente en múltiples mercados, según los resultados del indicador NRCA.
Suecia también presenta competitividad internacional, aunque su estructura exportadora muestra un nivel moderado y creciente de concentración, con un destino dominante que concentra gran parte de sus envíos.
Por otro lado, Chile y el Reino Unido presentan un modelo diferente: crecimiento exportador acompañado de una mayor concentración en pocos mercados. En ambos casos, los valores del índice HHI permanecen relativamente altos durante el período analizado, lo que indica una mayor dependencia de destinos específicos.
El caso chileno: fuerte competitividad, pero con alta concentración
En el caso de Chile, el estudio identifica una estructura exportadora altamente concentrada en algunos mercados clave. Aunque el país exporta salmón a más de 70 destinos a nivel mundial, el grueso del valor exportado se dirige a un grupo reducido de compradores.
Uno de los ejemplos más claros es Brasil, que en 2024 absorbió aproximadamente 71,7% del valor exportado de salmón fresco chileno, lo que genera una fuerte dependencia de ese mercado.
El análisis de competitividad mediante el índice NRCA muestra que Chile posee una posición sólida en determinados mercados, pero también evidencia posiciones más débiles o neutrales en otros, lo que refleja un patrón exportador concentrado.

Diversificación como estrategia frente a riesgos comerciales
La literatura económica sobre comercio exterior sugiere que una mayor diversificación de destinos puede reducir la exposición a shocks de demanda, cambios regulatorios o fluctuaciones económicas en mercados específicos.
En contraste, una mayor concentración —como la observada en Chile y el Reino Unido— puede aumentar la vulnerabilidad frente a cambios en los mercados dominantes.
Sin embargo, los autores del estudio enfatizan que su investigación tiene un carácter descriptivo, por lo que no busca establecer relaciones causales entre diversificación y resiliencia exportadora, sino ofrecer un diagnóstico comparativo del posicionamiento de estos países en el comercio global del salmón.
Un mercado global liderado por los productores nórdicos
El análisis también confirma el liderazgo estructural de los exportadores nórdicos, particularmente Noruega, cuya expansión internacional se sustenta en una diversificación geográfica sólida y en una competitividad sostenida en múltiples mercados.
En contraste, otros exportadores relevantes —incluido Chile— han desarrollado estrategias basadas en posiciones dominantes en mercados específicos, lo que ha permitido un crecimiento significativo del comercio, aunque con menor dispersión geográfica.
Un desafío estratégico para el futuro
Los resultados del estudio sugieren que la diversificación de mercados podría convertirse en un factor estratégico para la sostenibilidad del comercio del salmón en el largo plazo, especialmente en un contexto global marcado por cambios regulatorios, tensiones comerciales y variaciones en la demanda internacional.
Para países con estructuras más concentradas, como Chile, ampliar el portafolio de destinos podría ayudar a reducir riesgos y fortalecer la resiliencia del sector exportador, sin necesariamente abandonar los mercados donde actualmente mantiene ventajas competitivas.


















