El enfoque tradicional para abordar las patologías en la salmonicultura chilena suele aplicar tratamientos estandarizados a lo largo del año. Sin embargo, este modelo lineal pasa por alto una condición biológica fundamental: los peces son organismos poiquilotermos, lo que significa que carecen de mecanismos internos para regular su temperatura corporal, por lo que su metabolismo y toda su respuesta inmunológica quedan condicionados directamente por la temperatura del medioambiente acuático.
Con el objetivo de resituar este concepto clave en el centro de la estrategia sanitaria acuícola, el Dr. Felipe Reyes López se ha incorporado recientemente como académico e investigador a la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias (Favet) de la Universidad de Chile. Desde este espacio, el científico lidera el proyecto Fondecyt Regular «SALT-sea lice», una iniciativa de cuatro años (vigente hasta marzo de 2029) que busca comprender la respuesta de la mucosa de la piel del salmón del Atlántico frente a los desafíos ambientales de los centros de cultivo del sur del país.
El punto de partida del proyecto es un patrón epidemiológico marcado: en los últimos 16 años, los brotes de infestación por caligus para la Región de Aysén se registran principalmente en otoño y primavera, donde los picos anuales de infestación han tenido lugar principalmente en otoño.
En este marco, el Dr. Reyes en conversación con InfoSALMON declaró que, «esta alarmante regularidad histórica, sumada al hecho de que los peces son organismos poiquilotermos nos obligó a plantearnos una pregunta fundamental: ¿Cuál es el impacto de la temperatura estacional del medioambiente acuático sobre la capacidad de defensa de la mucosa de la piel del salmón frente a infestación con caligus en condiciones productivas?»
El impacto de la salinidad
El equipo de «SALTsea-lice» realiza sus muestreos directamente en los centros de cultivo de la Región de Aysén, el núcleo productivo más afectado por el Caligus. Allí, en alianza estratégica con empresas productoras de la zona, los investigadores comparan salmones cultivados en ambientes estuarinos (zonas donde el aporte de agua dulce de los ríos genera fluctuaciones drásticas de salinidad) con aquellos que habitan en áreas oceánicas estables.
El objetivo es analizar muestras biológicas completas (que van desde la piel, las escamas y el mucus, microbiota comensal y tejidos sistémicos) tanto del hospedero como del propio Caligus. «Buscamos entender la triada completa. No solo evaluamos cómo reacciona la mucosa cutánea del pez, sino también cómo se adapta el piojo de mar a los cambios de salinidad y temperatura», detalla el académico a InfoSALMON.
Para procesar este monumental volumen de datos en condiciones reales de cultivo, el proyecto utiliza un enfoque multiómico (tecnologías que analizan masivamente desde la expresión de los genes (transcriptómica) hasta las funciones de las comunidades de microbios (metatranscriptómica). Integrando además modelos informaticos de redes neuronales y Deep Learning para identificar patrones predictivos de salud.

Tratamientos estacionales vs. Soluciones genéricas
Para el Dr. Reyes López, el mayor desafío de la medicina acuícola actual es comprender la sincronía entre la temperatura del medioambiente acuático y sus implicancias en el reloj biológico del animal.
«Actualmente se aplican terapias estandarizadas a los peces a lo largo del año, tratándolos bajo una lógica propia de los mamíferos. El sistema inmunitario de un pez no funciona igual en verano que en otoño; es profundamente dinámico y varía con el entorno. Si ignoramos esta variabilidad, seguiremos usando soluciones genéricas para problemas complejos. Al comprender exactamente cuándo y por qué la mucosa de la piel pierde resiliencia, con datos obtenidos de nuestra propia realidad productiva, podremos diseñar intervenciones sostenibles e innovadoras que fortalezcan la salud mucosal del pez frente a la infestación por el ectoparásito», enfatiza el investigador de la Universidad de Chile.
Plazos y proyecciones
Actualmente, el proyecto «SALTsea-lice» se encuentra en su segundo año de desarrollo en las concesiones marinas de la Región de Aysén. El financiamiento de este fondo concursable de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) mantendrá su vigencia de forma continua hasta marzo de 2029, completando así el ciclo de cuatro años fijado para el levantamiento y análisis de datos.
Durante las próximas etapas del cronograma, el equipo liderado por el Dr. Reyes López se concentrará en consolidar los análisis estación-dependientes y robustecer los modelos predictivos basados en redes neuronales. Con esto, los investigadores proyectan procesar las muestras biológicas restantes y cruzar las variables climáticas recolectadas hacia el fin del periodo de ejecución, transferir a la industria acuícola nacional herramientas de diagnóstico, metodologías evaluación de salud mucosal, y la propuesta de posibles blancos destinados al combate de la infestación por caligus adaptados a la biología del organismo y la realidad productiva del sur de Chile.


















