La salmonicultura en tierra dejó de ser una promesa de laboratorio y empezó a mostrar obras concretas. First Water, la productora islandesa de salmón en sistemas de recirculación instalada en Þorlákshöfn, anunció el 8 de septiembre la firma de un acuerdo de construcción con la constructora islandesa Ístak que le permitirá completar la primera fase de su proyecto y duplicar su capacidad productiva.
El salto es de 5.000 a 10.000 toneladas anuales de salmón HOG (entero eviscerado con cabeza). No es una cifra que altere el mercado global (Chile produce cerca de 800.000 toneladas al año), pero sí una señal relevante: se trata de una de las pocas operaciones de cultivo en tierra que está pasando de la etapa de anuncios a la de estanques construidos y peces cosechados.
Qué contempla la obra: ocho estanques de 5.500 metros cúbicos
El contrato cubre la construcción del edificio de estanques y control, con ocho tanques de aproximadamente 5.500 metros cúbicos cada uno más el equipamiento técnico asociado. Ístak se hace cargo de las obras de hormigón, el montaje de la estructura de acero y la instalación del revestimiento exterior.
Los plazos son ajustados para una obra de esta escala: 16 a 18 meses de construcción, con finalización prevista para el primer trimestre de 2028.
«Este proyecto completará la primera fase y duplicará nuestra capacidad de producción», señaló Einar Örn Ólafsson, gerente general de First Water. Desde la constructora, su gerente general Karl Andreassen apuntó al calce entre ambas compañías: «El desarrollo de First Water es ambicioso y encaja bien con la experiencia de Ístak».
El financiamiento y los estanques: cómo se armó la Fase I
El anuncio no llega aislado. En julio, First Water ya había firmado un contrato por NOK 55 millones con la noruega Overhalla Betongbygg AS para la fabricación de unas 4.300 toneladas de elementos prefabricados de hormigóndestinados a esos mismos ocho estanques (de 28 metros de diámetro y 9,5 metros de altura), con entrega programada para comienzos de 2027.
Es decir: los estanques se fabrican en Noruega y se montan en Islandia. El contrato con Ístak es la pieza que cierra el circuito y habilita el inicio de la obra civil.
Antes de eso, en abril, la compañía había completado el financiamiento de la Fase I por aproximadamente 75 millones de euros, tras un aumento de capital de 24 millones de euros cerrado en noviembre de 2025. La secuencia (financiamiento en abril, estanques en julio, constructora en septiembre) muestra un proyecto que avanza por etapas verificables, algo poco habitual en un segmento donde varias iniciativas han quedado en el camino.
Vale la pena consignar un cambio relevante: el contrato de julio se firmó bajo la gerencia de Eggert Þór Kristófersson, y el de septiembre bajo la de Einar Örn Ólafsson, designado gerente general en agosto. La transición no alteró el calendario de obras.
Calidad superior: el número que sostiene el cultivo en tierra
La pregunta de fondo en el cultivo en tierra no es cuánta capacidad se instala, sino qué pez sale de los estanques. Y ahí First Water muestra números que sostienen el argumento.
La primera cosecha, en septiembre de 2025, entregó ejemplares de 5 kilos eviscerados con calidad premium. Desde enero de 2026, con cosechas ya regulares, la compañía reporta que el 95% del pescado se clasifica como superior.
Ese porcentaje es la variable crítica del modelo. La salmonicultura terrestre carga con un costo de capital y de energía muy superior al de las jaulas marinas, y solo cierra sus números si coloca producto en el tramo alto del mercado. Un 95% de calidad superior es lo que permite defender el sobreprecio. Si esa cifra cae, el modelo se desarma.
La compañía atribuye buena parte del resultado al agua de mar filtrada de forma natural a través de roca volcánica, un recurso propio del emplazamiento en Þorlákshöfn que le ahorra parte de los costos de tratamiento que enfrentan otras instalaciones en tierra.
Seis fases y una meta de 60.000 toneladas de salmón
La fase que ahora se construye es la primera de seis, cada una diseñada para producir 10.000 toneladas HOG anuales. El objetivo declarado es alcanzar 60.000 toneladas al año en el desarrollo completo del sitio.
Puesto en perspectiva, esa meta equivaldría a cerca del 7,5% de la producción anual chilena, con un producto que se vende a clientes de Europa y Estados Unidos (los mismos mercados donde compite el salmón chileno) y que llega con un argumento comercial distinto: cultivo en tierra, sin interacción con el ambiente marino y con trazabilidad total.
El calendario para las cinco fases restantes no ha sido comunicado. Por ahora, el hito verificable es el que se firmó esta semana: una obra de 16 a 18 meses que, si se cumple, pondrá 10.000 toneladas de salmón islandés cultivado en tierra en el mercado a partir de 2028.



















