El Gobierno de Islandia formalizó su intención de legislar sobre la acuicultura en mar abierto. A través de la agenda legislativa del 158.° período parlamentario (2026–2027), el Ministerio de Industrias confirmó el ingreso para el próximo mes de octubre del proyecto de ley sobre acuicultura oceánica (Frumvarp til laga um hafeldi), marcando el primer paso regulatorio para el desarrollo de la salmonicultura fuera de sus tradicionales fiordos costeros.
El documento ministerial constata que el marco normativo vigente está concebido de forma casi exclusiva para sistemas de cultivo convencionales en jaulas marinas emplazadas en zonas protegidas. Frente a este límite geográfico y operativo, la nueva propuesta establecerá un régimen específico para actividades que se sitúen simultáneamente fuera del ámbito del Artículo 6 de la actual Ley de Acuicultura (N° 71/2008) y más allá de la línea base fijada en el Artículo 5 de la Ley de Pesca en la Zona Económica Exclusiva (N° 79/1997).
Investigación y licencias
El objetivo inmediato del Ejecutivo islandés no radica en la entrega anticipada de licencias de producción comercial, sino en dotar al Estado y a los desarrolladores privados de las facultades legales necesarias para iniciar campañas de investigación de línea base y monitoreo oceanográfico en la plataforma continental.
Esta apertura se sustenta en las conclusiones del informe elaborado en 2023 por la consultora Boston Consulting Group (BCG), estudio que identificó un potencial relevante para el cultivo de salmones en mar abierto alrededor de la isla, condicionado a la voluntad política, el avance tecnológico y la realización de análisis con estricto foco en el impacto sobre los ecosistemas marinos y las poblaciones locales de salmón salvaje.
Coexistencia y desarrollo
El salto regulatorio coincide con un período de rápida consolidación de la salmonicultura en zonas como los fiordos occidentales, consolidándose como una de las principales fuentes de ingresos del país.
De manera complementaria, el programa legislativo del Alþingi incorporó para el primer trimestre de 2027 reformas a la Ley de Telecomunicaciones a cargo del Ministerio de Infraestructura, destinadas a normar la coexistencia y fijar resguardos para el tendido de cables submarinos ante la proliferación de sistemas de anclaje e instalaciones acuícolas en aguas nacionales.



















