sábado, 12 septiembre, 2026
infosalmon.cl

  • INICIO
  • NOTICIAS
    • CONTENIDO PATROCINADO
    • CONTENIDO EXCLUSIVO
  • ESTUDIOS
  • LAND-BASED
  • FICHAS TECNICAS
  • EVENTOS
  • OTRAS ESPECIES
Sin Resultados
Ver todos los resultados
infosalmon.cl
  • INICIO
  • NOTICIAS
    • CONTENIDO PATROCINADO
    • CONTENIDO EXCLUSIVO
  • ESTUDIOS
  • LAND-BASED
  • FICHAS TECNICAS
  • EVENTOS
  • OTRAS ESPECIES
Sin Resultados
Ver todos los resultados
infosalmon.cl
Sin Resultados
Ver todos los resultados

Banner FW-XT (1200 x 200 px)
Banner FW-XT (1200 x 200 px)

El microbioma de las branquias emerge como una nueva pieza clave para gestionar la salud del salmón

Un metaanálisis desarrollado por la Radboud University de 20 estudios revela que el sistema de cultivo y las condiciones ambientales tienen mayor influencia sobre las comunidades microbianas de las branquias que la propia especie.

Por Jocelyn Vargas
10 de septiembre, 2026 - 18:16 hrs.
Imagen referencial generada con IA.

Imagen referencial generada con IA.

Comparte en FacebookLinkedinEmailX
La salud de las branquias se ha convertido en uno de los grandes desafíos sanitarios de la salmonicultura. En el caso del salmón Atlántico, las enfermedades branquiales pueden presentar un origen multifactorial y formar parte de cuadros complejos en los que interactúan condiciones ambientales, fisiología del pez, agentes infecciosos y alteraciones de la microbiota. Ahora, un nuevo análisis aporta una perspectiva que podría resultar especialmente relevante para la industria: la comunidad de microorganismos que habita las branquias no está determinada únicamente por el pez, sino que responde fuertemente al sistema en el que este es criado y a las condiciones ambientales que lo rodean. El estudio, publicado en Animal Microbiome, reanalizó información proveniente de 20 investigaciones, incluyendo 804 muestras branquiales de alta calidad correspondientes a salmón Atlántico, trucha arcoíris y salvelino ártico. Los investigadores incorporaron además un segundo conjunto de 400 muestras de branquias y del ambiente de cultivo, con el objetivo de determinar hasta qué punto el agua y otros componentes del sistema contribuyen a configurar el microbioma branquial. El sistema de cultivo pesa más de lo esperado Uno de los principales resultados del trabajo es que los factores específicos de cada estudio fueron los que explicaron la mayor proporción de las diferencias observadas en el microbioma. Después de considerar estos efectos asociados a cada estudio, el sistema de crianza aparece como el factor ambiental más importante, seguido por la especie y la salinidad. En conjunto, proyecto, sistema de cultivo, especie y salinidad explicaron el 48% de la variación observada, aunque al descontar el efecto del proyecto —que incorpora diferencias de ubicación, manipulación, muestreo, extracción y secuenciación— las variables biológicas y ambientales explicaron aproximadamente un 8% de la variación. El resultado tiene una lectura particularmente interesante para la producción: no existe un microbioma branquial completamente independiente del ambiente de cultivo. RAS, sistemas de flujo continuo y jaulas marinas presentan comunidades microbianas características. En los peces cultivados, los investigadores identificaron un pequeño núcleo compartido de microorganismos, entre ellos Flavobacterium, Staphylococcus, Acinetobacter, Pseudomonas, Psychrobacter, Pseudoalteromonas, Massilia y Chryseobacterium. Al mismo tiempo, cada sistema mostró microorganismos propios que reflejan sus particulares condiciones de cultivo. RAS: un ecosistema microbiano que también llega a las branquias Los resultados son especialmente interesantes para los sistemas de recirculación. Los peces criados en RAS presentaron el núcleo microbiano específico de sistema más grande. Entre sus microorganismos característicos apareció Nitrosomonas, bacteria asociada al ciclo del nitrógeno y estrechamente relacionada con la función de los biofiltros. También destacó Hydrogenophaga, un género conocido por su participación en procesos de desnitrificación, que formó parte del microbioma central de las branquias en RAS. El hallazgo apunta a una posibilidad de creciente interés: diseñar sistemas de cultivo no solamente para controlar parámetros fisicoquímicos, sino también para favorecer comunidades microbianas potencialmente beneficiosas. Los autores plantean precisamente que una mejor comprensión de estos ecosistemas podría permitir desarrollar sistemas de crianza microbiológicamente informados, capaces de favorecer microorganismos beneficiosos y, particularmente, aquellos involucrados en el ciclo del nitrógeno. El salto de agua dulce a mar también transforma el microbioma La salinidad fue otro factor significativo. Los salmonídeos de agua de mar presentaron una mayor riqueza y diversidad microbiana que aquellos de agua dulce. El análisis encontró, además, diferencias en los géneros asociados a cada ambiente: los microbiomas marinos estuvieron enriquecidos, entre otros, en Tenacibaculum, Polaribacter, Aliivibrio, Vibrio, Rubritalea, Lacinutrix y Salinisphaera, mientras que en agua dulce destacaron Limnohabitans, Flectobacillus, Candidatus Omnitrophus y Sphaerotilus. Para la salmonicultura, esto resulta particularmente relevante debido a la transición que experimenta el salmón Atlántico desde ambientes de agua dulce, frecuentemente bajo condiciones altamente controladas, hacia el mar y, en muchos casos, hacia sistemas de jaulas más expuestos y variables. Según los autores, este cambio representa una transición entre ecosistemas microbianos muy diferentes y constituye una oportunidad para estudiar cómo se establece y modifica el microbioma durante el ciclo productivo. Una señal de alerta: los peces enfermos pierden diversidad microbiana Quizás uno de los resultados más relevantes desde el punto de vista sanitario aparece al analizar salmones Atlánticos marinos con diferente estado de salud. En los peces enfermos, las comunidades microbianas de las branquias tendieron a parecerse más entre sí, mientras que los peces sanos mostraron una composición más variable. Esta tendencia fue interpretada como una señal de pérdida de diversidad asociada al deterioro de la salud. El análisis estadístico confirmó una reducción significativa de la diversidad de Shannon en los peces enfermos. En otras palabras, la enfermedad no necesariamente estaría marcada por la aparición de un único microorganismo, sino por una simplificación o alteración del ecosistema microbiano de las branquias. Este punto es particularmente importante en patologías de origen multifactorial, donde buscar un único agente causal puede resultar insuficiente. Pero todavía no existe un “microbiomómetro” para diagnosticar enfermedad El estudio también pone un límite importante a la interpretación de estos resultados. Aunque se identificó una reducción de la diversidad microbiana en peces enfermos, los investigadores no encontraron un microorganismo específico que pudiera utilizarse como biomarcador universal de enfermedad branquial. Incluso Candidatus Branchiomonas, género frecuentemente asociado con cuadros de enfermedad branquial, no mostró una asociación estadísticamente significativa con peces enfermos una vez que se corrigieron otros factores, como la salinidad. Por esta razón, los autores concluyen que el análisis basado exclusivamente en secuenciación del microbioma no es suficiente actualmente para distinguir de manera confiable entre peces sanos y enfermos. La conclusión es relevante para evitar una interpretación apresurada: tener una comunidad microbiana determinada no significa necesariamente que el pez esté enfermo, ni la presencia de un determinado género permite por sí sola establecer un diagnóstico. La pista de Nitrosomonas Entre todos los resultados, uno de los más llamativos está relacionado con las bacterias nitrificantes. Los microorganismos asociados al ciclo del nitrógeno estuvieron presentes en peces provenientes de todos los sistemas de cultivo analizados, aunque sus abundancias fueron mayores en RAS y, en menor medida, en sistemas de flujo continuo. Sin embargo, en los salmones enfermos las bacterias nitrificantes estaban ausentes en las muestras branquiales. En particular, los peces enfermos carecieron completamente de Nitrosomonas en comparación con los microbiomas branquiales de peces sanos. El resultado no demuestra que la ausencia de Nitrosomonas cause enfermedad. Pero sí plantea una pregunta de alto interés para futuras investigaciones: ¿podría favorecerse la colonización de determinados microorganismos beneficiosos para contribuir a mantener la salud branquial? Los autores consideran que los microorganismos del ciclo del nitrógeno podrían constituir un objetivo potencial para estrategias de intervención mediante el diseño y manejo del sistema de cultivo. El agua influye, pero las branquias no son simplemente un reflejo del ambiente Otro hallazgo relevante es que la microbiota del agua y la de las branquias están conectadas, pero no son equivalentes. El análisis de 400 muestras mostró que las comunidades del agua y las branquias de un mismo sitio tendían a agruparse, pero las branquias mantenían una firma microbiana diferenciada. La contribución directa de los microorganismos presentes en el agua al microbioma branquial fue limitada. En jaulas marinas, aproximadamente el 55% de los géneros estaban presentes tanto en branquias como en el ambiente, frente al 84% en sistemas de flujo continuo y 75% en RAS. Esto sugiere que las branquias no son simplemente una superficie colonizada al azar por los microorganismos que circulan en el agua. Existe una interacción más compleja entre el ambiente, las características del sistema de cultivo y los mecanismos propios del pez, incluida su inmunidad mucosal. Un desafío para la industria científica: estandarizar los análisis El estudio también entrega una advertencia metodológica importante. Los factores específicos de cada investigación explicaron aproximadamente entre un 30% y un 40% de la variación del microbioma, superando ampliamente el efecto individual de otros factores analizados. Estos efectos incluyen una combinación de ubicación geográfica, laboratorio, manipulación, muestreo, extracción de ADN y secuenciación. Por ello, comparar resultados obtenidos por distintos laboratorios o estudios puede ser más complejo de lo que parece. El método de muestreo también puede modificar lo que se observa. En este análisis, el uso de hisopos aumentó significativamente la cobertura microbiana detectada respecto de las biopsias y también incrementó la diversidad de Shannon. Para avanzar hacia biomarcadores confiables, será necesario, por tanto, reducir el ruido metodológico y establecer protocolos comparables de muestreo, extracción y análisis. Del “quién está ahí” al “qué está haciendo” El siguiente gran salto científico podría ser pasar de identificar microorganismos a comprender qué funciones desempeñan. La mayoría de los estudios disponibles se ha concentrado en describir qué microorganismos están presentes mediante secuenciación del gen 16S rRNA. Pero esta aproximación entrega información limitada sobre la función real de esas comunidades. Los investigadores proponen avanzar hacia técnicas como la metagenómica, metatranscriptómica, metaproteómica y metabolómica, que permitirían identificar genes, rutas metabólicas, proteínas y metabolitos asociados con las interacciones entre microbiota, huésped y salud branquial. Hacia una salmonicultura guiada también por microbiología El estudio no presenta todavía una solución tecnológica ni un nuevo diagnóstico comercial. Tampoco demuestra que modificar el microbioma branquial vaya a prevenir enfermedades. Su principal aporte es establecer un mapa de prioridades, donde el sistema de cultivo y la salinidad son factores relevantes, mientras que la salud del pez se relaciona con cambios en la diversidad microbiana. Además, resulta relevante la identificación de un núcleo de microorganismos compartidos entre los salmónidos y los distintos sistemas de cultivo. Asimismo, algunos microorganismos vinculados al ciclo del nitrógeno podrían representar una línea prometedora de investigación, particularmente en sistemas donde el manejo microbiológico ya es fundamental, como los sistemas de recirculación de agua (RAS). La gran incógnita sigue siendo causal: todavía no se sabe con suficiente precisión cómo la composición del microbioma modifica la salud de las branquias ni cómo la salud del pez modifica a su vez ese microbioma. Resolver esa relación podría abrir una nueva generación de herramientas para la acuicultura: sistemas de cultivo diseñados no sólo para controlar oxígeno, temperatura, salinidad, sólidos o compuestos nitrogenados, sino también para gestionar ecosistemas microbianos favorables al bienestar del pez. En un escenario donde la salud branquial continúa siendo uno de los principales desafíos de la producción de salmón, el mensaje de este estudio es claro: las branquias no son solamente un órgano expuesto al ambiente; también son un ecosistema microbiano dinámico que podría convertirse en una nueva frontera para la prevención y gestión sanitaria de la salmonicultura. Lea el estudio completo aquí: Environmental and host-associated factors are the main determining factors for the salmonid gill microbiome

La salud de las branquias se ha convertido en uno de los grandes desafíos sanitarios de la salmonicultura. En el caso del salmón Atlántico, las enfermedades branquiales pueden presentar un origen multifactorial y formar parte de cuadros complejos en los que interactúan condiciones ambientales, fisiología del pez, agentes infecciosos y alteraciones de la microbiota.

2026-06-ES_CL-SmartCare-Control-Gill-Assist-Gill-Ad-Banner-1200x200px
2026-06-ES_CL-SmartCare-Control-Gill-Assist-Gill-Ad-Banner-1200x200px

Ahora, un nuevo análisis aporta una perspectiva que podría resultar especialmente relevante para la industria: la comunidad de microorganismos que habita las branquias no está determinada únicamente por el pez, sino que responde fuertemente al sistema en el que este es criado y a las condiciones ambientales que lo rodean.

El estudio, publicado en Animal Microbiome, reanalizó información proveniente de 20 investigaciones, incluyendo 804 muestras branquiales de alta calidad correspondientes a salmón Atlántico, trucha arcoíris y salvelino ártico. Los investigadores incorporaron además un segundo conjunto de 400 muestras de branquias y del ambiente de cultivo, con el objetivo de determinar hasta qué punto el agua y otros componentes del sistema contribuyen a configurar el microbioma branquial.

El sistema de cultivo pesa más de lo esperado

Uno de los principales resultados del trabajo es que los factores específicos de cada estudio fueron los que explicaron la mayor proporción de las diferencias observadas en el microbioma.

OXZO1200x200
OXZO1200x200

Después de considerar estos efectos asociados a cada estudio, el sistema de crianza aparece como el factor ambiental más importante, seguido por la especie y la salinidad. En conjunto, proyecto, sistema de cultivo, especie y salinidad explicaron el 48% de la variación observada, aunque al descontar el efecto del proyecto —que incorpora diferencias de ubicación, manipulación, muestreo, extracción y secuenciación— las variables biológicas y ambientales explicaron aproximadamente un 8% de la variación.

El resultado tiene una lectura particularmente interesante para la producción: no existe un microbioma branquial completamente independiente del ambiente de cultivo.

RAS, sistemas de flujo continuo y jaulas marinas presentan comunidades microbianas características. En los peces cultivados, los investigadores identificaron un pequeño núcleo compartido de microorganismos, entre ellos Flavobacterium, Staphylococcus, Acinetobacter, Pseudomonas, Psychrobacter, Pseudoalteromonas, Massilia y Chryseobacterium. Al mismo tiempo, cada sistema mostró microorganismos propios que reflejan sus particulares condiciones de cultivo.

RAS: un ecosistema microbiano que también llega a las branquias

Los resultados son especialmente interesantes para los sistemas de recirculación. Los peces criados en RAS presentaron el núcleo microbiano específico de sistema más grande. Entre sus microorganismos característicos apareció Nitrosomonas, bacteria asociada al ciclo del nitrógeno y estrechamente relacionada con la función de los biofiltros.

También destacó Hydrogenophaga, un género conocido por su participación en procesos de desnitrificación, que formó parte del microbioma central de las branquias en RAS.

El hallazgo apunta a una posibilidad de creciente interés: diseñar sistemas de cultivo no solamente para controlar parámetros fisicoquímicos, sino también para favorecer comunidades microbianas potencialmente beneficiosas.

Los autores plantean precisamente que una mejor comprensión de estos ecosistemas podría permitir desarrollar sistemas de crianza microbiológicamente informados, capaces de favorecer microorganismos beneficiosos y, particularmente, aquellos involucrados en el ciclo del nitrógeno.

El salto de agua dulce a mar también transforma el microbioma

La salinidad fue otro factor significativo. Los salmonídeos de agua de mar presentaron una mayor riqueza y diversidad microbiana que aquellos de agua dulce. El análisis encontró, además, diferencias en los géneros asociados a cada ambiente: los microbiomas marinos estuvieron enriquecidos, entre otros, en Tenacibaculum, Polaribacter, Aliivibrio, Vibrio, Rubritalea, Lacinutrix y Salinisphaera, mientras que en agua dulce destacaron Limnohabitans, Flectobacillus, Candidatus Omnitrophus y Sphaerotilus.

Para la salmonicultura, esto resulta particularmente relevante debido a la transición que experimenta el salmón Atlántico desde ambientes de agua dulce, frecuentemente bajo condiciones altamente controladas, hacia el mar y, en muchos casos, hacia sistemas de jaulas más expuestos y variables.

Según los autores, este cambio representa una transición entre ecosistemas microbianos muy diferentes y constituye una oportunidad para estudiar cómo se establece y modifica el microbioma durante el ciclo productivo.

Una señal de alerta: los peces enfermos pierden diversidad microbiana

Quizás uno de los resultados más relevantes desde el punto de vista sanitario aparece al analizar salmones Atlánticos marinos con diferente estado de salud.

En los peces enfermos, las comunidades microbianas de las branquias tendieron a parecerse más entre sí, mientras que los peces sanos mostraron una composición más variable. Esta tendencia fue interpretada como una señal de pérdida de diversidad asociada al deterioro de la salud.

El análisis estadístico confirmó una reducción significativa de la diversidad de Shannon en los peces enfermos.

En otras palabras, la enfermedad no necesariamente estaría marcada por la aparición de un único microorganismo, sino por una simplificación o alteración del ecosistema microbiano de las branquias.

Este punto es particularmente importante en patologías de origen multifactorial, donde buscar un único agente causal puede resultar insuficiente.

Pero todavía no existe un “microbiomómetro” para diagnosticar enfermedad

El estudio también pone un límite importante a la interpretación de estos resultados. Aunque se identificó una reducción de la diversidad microbiana en peces enfermos, los investigadores no encontraron un microorganismo específico que pudiera utilizarse como biomarcador universal de enfermedad branquial.

Incluso Candidatus Branchiomonas, género frecuentemente asociado con cuadros de enfermedad branquial, no mostró una asociación estadísticamente significativa con peces enfermos una vez que se corrigieron otros factores, como la salinidad.

Por esta razón, los autores concluyen que el análisis basado exclusivamente en secuenciación del microbioma no es suficiente actualmente para distinguir de manera confiable entre peces sanos y enfermos.

La conclusión es relevante para evitar una interpretación apresurada: tener una comunidad microbiana determinada no significa necesariamente que el pez esté enfermo, ni la presencia de un determinado género permite por sí sola establecer un diagnóstico.

La pista de Nitrosomonas

Entre todos los resultados, uno de los más llamativos está relacionado con las bacterias nitrificantes. Los microorganismos asociados al ciclo del nitrógeno estuvieron presentes en peces provenientes de todos los sistemas de cultivo analizados, aunque sus abundancias fueron mayores en RAS y, en menor medida, en sistemas de flujo continuo.

Sin embargo, en los salmones enfermos las bacterias nitrificantes estaban ausentes en las muestras branquiales. En particular, los peces enfermos carecieron completamente de Nitrosomonas en comparación con los microbiomas branquiales de peces sanos.

El resultado no demuestra que la ausencia de Nitrosomonas cause enfermedad. Pero sí plantea una pregunta de alto interés para futuras investigaciones: ¿podría favorecerse la colonización de determinados microorganismos beneficiosos para contribuir a mantener la salud branquial?

Los autores consideran que los microorganismos del ciclo del nitrógeno podrían constituir un objetivo potencial para estrategias de intervención mediante el diseño y manejo del sistema de cultivo.

El agua influye, pero las branquias no son simplemente un reflejo del ambiente

Otro hallazgo relevante es que la microbiota del agua y la de las branquias están conectadas, pero no son equivalentes.

El análisis de 400 muestras mostró que las comunidades del agua y las branquias de un mismo sitio tendían a agruparse, pero las branquias mantenían una firma microbiana diferenciada.

La contribución directa de los microorganismos presentes en el agua al microbioma branquial fue limitada. En jaulas marinas, aproximadamente el 55% de los géneros estaban presentes tanto en branquias como en el ambiente, frente al 84% en sistemas de flujo continuo y 75% en RAS.

Esto sugiere que las branquias no son simplemente una superficie colonizada al azar por los microorganismos que circulan en el agua.

Existe una interacción más compleja entre el ambiente, las características del sistema de cultivo y los mecanismos propios del pez, incluida su inmunidad mucosal.

Un desafío para la industria científica: estandarizar los análisis

El estudio también entrega una advertencia metodológica importante. Los factores específicos de cada investigación explicaron aproximadamente entre un 30% y un 40% de la variación del microbioma, superando ampliamente el efecto individual de otros factores analizados. Estos efectos incluyen una combinación de ubicación geográfica, laboratorio, manipulación, muestreo, extracción de ADN y secuenciación.

Por ello, comparar resultados obtenidos por distintos laboratorios o estudios puede ser más complejo de lo que parece.

El método de muestreo también puede modificar lo que se observa. En este análisis, el uso de hisopos aumentó significativamente la cobertura microbiana detectada respecto de las biopsias y también incrementó la diversidad de Shannon.

Para avanzar hacia biomarcadores confiables, será necesario, por tanto, reducir el ruido metodológico y establecer protocolos comparables de muestreo, extracción y análisis.

Del “quién está ahí” al “qué está haciendo”

El siguiente gran salto científico podría ser pasar de identificar microorganismos a comprender qué funciones desempeñan.

La mayoría de los estudios disponibles se ha concentrado en describir qué microorganismos están presentes mediante secuenciación del gen 16S rRNA. Pero esta aproximación entrega información limitada sobre la función real de esas comunidades.

Los investigadores proponen avanzar hacia técnicas como la metagenómica, metatranscriptómica, metaproteómica y metabolómica, que permitirían identificar genes, rutas metabólicas, proteínas y metabolitos asociados con las interacciones entre microbiota, huésped y salud branquial.

Hacia una salmonicultura guiada también por microbiología

El estudio no presenta todavía una solución tecnológica ni un nuevo diagnóstico comercial. Tampoco demuestra que modificar el microbioma branquial vaya a prevenir enfermedades.

Su principal aporte es establecer un mapa de prioridades, donde el sistema de cultivo y la salinidad son factores relevantes, mientras que la salud del pez se relaciona con cambios en la diversidad microbiana. Además, resulta relevante la identificación de un núcleo de microorganismos compartidos entre los salmónidos y los distintos sistemas de cultivo.

Asimismo, algunos microorganismos vinculados al ciclo del nitrógeno podrían representar una línea prometedora de investigación, particularmente en sistemas donde el manejo microbiológico ya es fundamental, como los sistemas de recirculación de agua (RAS).

La gran incógnita sigue siendo causal: todavía no se sabe con suficiente precisión cómo la composición del microbioma modifica la salud de las branquias ni cómo la salud del pez modifica a su vez ese microbioma.

Resolver esa relación podría abrir una nueva generación de herramientas para la acuicultura: sistemas de cultivo diseñados no sólo para controlar oxígeno, temperatura, salinidad, sólidos o compuestos nitrogenados, sino también para gestionar ecosistemas microbianos favorables al bienestar del pez.

En un escenario donde la salud branquial continúa siendo uno de los principales desafíos de la producción de salmón, el mensaje de este estudio es claro: las branquias no son solamente un órgano expuesto al ambiente; también son un ecosistema microbiano dinámico que podría convertirse en una nueva frontera para la prevención y gestión sanitaria de la salmonicultura.

Lea el estudio completo aquí: Environmental and host-associated factors are the main determining factors for the salmonid gill microbiome

Recibe las noticias de la salmonicultura antes que nadie

Revisa tu bandeja de entrada o la carpeta de spam para confirmar tu suscripción.

Relacionado

Artículo anterior

Investigadora de la UCSC expuso en Bélgica sobre el rol del salmón Chinook como hospedador de parásitos nativos

Siguiente Artículo

Sudvet destaca el valor de las soluciones sanitarias chilenas para el salmón global

Temas Relacionados

Estudiantes de la Escuela Cayenel participaron junto a Cooke Aquaculture en una jornada de educación ambiental, biodiversidad y plantación de árboles nativos. Foto: InfoSALMON
Educación

Cooke se suma a la Brigada Ambiental de Escuela Cayenel para enseñar biodiversidad en terreno

Skretting Chile abrió ACTívate 2026 para reconocer iniciativas de empresas salmoneras en sostenibilidad, medioambiente y comunidades. Foto: Skretting Chile
Sostenibilidad

Skretting Chile busca las iniciativas que están transformando la salmonicultura: abre ACTívate 2026

PSP internacionaliza su tecnología PCM.  Foto: PSP Chile.
Tecnología

La salmonicultura chilena puede anticiparse al cambio climático

Mercado laboral de Los Lagos suma 6.605 ocupados, pero desempleo sube a 7,7%
Enfoque Económico

Los Lagos registra más de 6.600 nuevos ocupados durante el último trimestre móvil

Expertos de Aquabench, Kontali, Circana y Cermaq analizaron cómo el salmón coho chileno puede crecer en nuevos mercados, conquistar consumidores y reforzar su identidad propia. Foto: InfoSALMON.
Mercado

El coho chileno entra en una nueva fase: más mercados, nuevos consumidores y una identidad propia

Willem de Bruijn, Chief Commercial Officer de ASC, durante la presentación del estudio global de consumidores 2026.
Mercado

ASC revela que el consumidor internacional prioriza la salud por sobre el precio

Siguiente Artículo
Marcela Delgado, CEO y fundadora de Sudvetcorp, durante su participación en la cumbre de InfoSALMON en Santiago.

Sudvet destaca el valor de las soluciones sanitarias chilenas para el salmón global

Sala de reuniones - 345x345-2
Sala de reuniones - 345x345-2

 

Banner STIM_345x345
Banner STIM_345x345

LO MÁS LEIDO

Piscicultura de reproductores y genética de la compañía en la comuna de Chonchi. Foto. InfoSALMON

Mowi Chile lamenta muerte de trabajador en piscicultura de Chiloé: “Nos encontramos colaborando plenamente”

Un trabajador de Mowi Chile falleció durante la noche mientras realizaba labores en una piscicultura del área de reproducción y...

Teru Tanaka es el Presidente, Director Representante y Consejero Delegado (CEO)

Nissui pone a prueba su apuesta por Yadrán tras un difícil arranque productivo en Chile

El primer trimestre del ejercicio fiscal 2026 dejó una señal de alerta para la estrategia salmonicultora de Nissui en Chile....

Proceso automatizado de fileteado de salmón en una línea BAADER. Foto: BAADER.

Rigor mortis: el reloj que define la calidad del filete de salmón coho

La calidad de un filete de salmón coho no depende únicamente de la precisión de la fileteadora. En esta tercera...

Ciencia que alimenta
Ciencia que alimenta
Banner STIM_345x345
Banner STIM_345x345

Hendrix 345x345px
Hendrix 345x345px




infosalmon.cl

Infosalmon es una plataforma de difusión de conocimiento técnico y científico enfocado en la acuicultura y salmonicultura de vanguardia.

QUIÉNES SOMOS

MENU RAPIDO

  • INICIO
  • NOTICIAS
    • CONTENIDO PATROCINADO
    • CONTENIDO EXCLUSIVO
  • ESTUDIOS
  • LAND-BASED
  • FICHAS TECNICAS
  • EVENTOS
  • OTRAS ESPECIES

REDES SOCIALES

CONTACTO

INFOMEDIA SPA.

Correo: contacto@infosalmon.cl

Dirección: Presidente Ibáñez 25 of. 25, Puerto Montt – Chile.

 

 

POLÍTICA DE PRIVACIDAD

© 2023 Infosalmon.cl - Todos los derechos reservados.

Sin Resultados
Ver todos los resultados
  • INICIO
  • NOTICIAS
    • CONTENIDO PATROCINADO
    • CONTENIDO EXCLUSIVO
  • ESTUDIOS
  • LAND-BASED
  • FICHAS TECNICAS
  • EVENTOS
  • OTRAS ESPECIES

© 2023 Infosalmon.cl - Todos los derechos reservados.

Descarga nuestra Revista