Debido al rápido crecimiento de la economía y la población mundial, la demanda mundial de pescado muestra un incremento anual.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, la producción mundial de pescado en el año 2018 alcanzó los 178,5 millones de toneladas (incluidos los peces marinos y de aguas continentales) con una captura total de 82,1 millones de toneladas y 96,4 millones de toneladas de la acuicultura.
De ese total, 156 millones de toneladas se destinaron al consumo humano, mientras que los otros 22 millones de toneladas se utilizaron con fines no comestibles, principalmente para la producción de harina y aceite de pescado.
La producción actual de alimentos para peces se compone principalmente de pequeños peces marinos que contienen un alto porcentaje de aceite y huesos como fuentes principales de lípidos y proteínas en la dieta. Por lo tanto, depende de otros recursos pesqueros como insumo para la alimentación.
Cuando aumenta la demanda de pescado para el consumo humano, tiende a disminuir el uso de estos como materia prima para la alimentación de los peces, y se traduce en un incremento en el costo de producción.
Estudio
La presente investigación muestra que alrededor del 25% de la captura mundial de peces se canalizó a la producción de alimentos acuícolas.
Con un incremento positivo anual de la demanda mundial de pescado, a largo plazo, esto podría ser un desafío para la población humana, ya que los peces son uno de los principales recursos proteicos.
Las microalgas como sustituto
En este caso, las microalgas muestran un potencial prometedor como recurso sustituto para reemplazar el aceite de pescado y la harina de pescado que se usaba principalmente en los alimentos acuícolas comercializados actualmente.
Esto se debe a que tanto las microalgas marinas como las de agua dulce contienen una alta composición de lípidos, proteínas, carbohidratos y otros productos de alto valor que son esenciales para el crecimiento y desarrollo de los peces.
Además de eso, las microalgas se pueden cultivar no solo en agua dulce sino también en ambiente marino o agua salobre.
Esta revisión se centra en los diferentes tipos de microalgas y el contenido de nutrientes como recurso alternativo.
También se presentó la bioeconomía circular y la sostenibilidad de las microalgas hacia perspectivas sociales, económicas y ambientales.


















