Con 16 años de trayectoria, Abick presta servicios de acopio, faenamiento y procesamiento primario bajo régimen de maquila a las productoras de salmón. La compañía opera faenas e instalaciones cerca de Puerto Montt, Dalcahue y Quellón. Ahora busca replicar en el extremo sur la infraestructura técnica que acompaña el cierre del ciclo de engorda en mar.
El vector austral
Durante el diálogo radial, Gaete enfatizó las condiciones de la duodécima región para consolidar la cadena productiva. Marcó el interés por descentralizar el soporte industrial hacia terminales australes. Señaló: “El futuro de Chile está en Magallanes. La industria salmonera tiene que crecer hacia esta zona austral dadas las condiciones geográficas que nos ofrece la región. Nosotros lo que buscamos en la zona austral, específicamente en el sector de Puerto Natales, es poder lograr algo similar a Los Lagos”.
El directivo trazó un paralelo con la evolución económica de la Región de Los Lagos durante los últimos 35 años. Argumentó que la actividad acuícola actúa como catalizador para el surgimiento de empresas de servicios, comercio y demanda formativa en ciudades como Puerto Natales y Punta Arenas, un efecto que muestra la valoración de la salmonicultura en Magallanes.

Desafíos técnicos
Al procesar biomasa de terceros sin poseer peces propios, Gaete remarcó que el servicio de bombeo, aturdimiento y sacrificio exige estrictos estándares de bienestar animal. Por eso es necesario mitigar cualquier riesgo sobre la materia prima del cliente. Este requerimiento ha impulsado la automatización de líneas que históricamente operaban de forma manual.
Frente a la adopción de nuevas tecnologías, Gaete señaló que, «No es que uno reemplace robot por máquina, eso es un paradigma muy reduccionista. Lo que uno hace es que aquellas tareas que las puede realizar una máquina, que las realice una máquina, de tal manera que las personas puedan realizar tareas de otra envergadura, donde la persona humana dé un valor agregado».
En esa línea, advirtió que la mayor tecnificación, la electromecánica y la paulatina incorporación de herramientas de inteligencia artificial exigen coordinación. La industria debe trabajar con centros de formación técnica y establecimientos locales. Así podrá generar especialistas calificados en las mismas comunidades donde opera el sector.
Estándares ambientales y reglas claras
Consultado sobre la relación con el entorno social y las lecciones aprendidas de la industria, Gaete reconoció los errores y brechas de los orígenes del cultivo intensivo en el sur del país. Sin embargo, subrayó la distancia técnica y regulatoria que separa a la salmonicultura actual de sus inicios.
«En los últimos 15 años, tanto desde el punto de vista medioambiental como de la conexión con todas las organizaciones sociales, ha sido radicalmente distinto a lo que se hizo al principio. Muchísimo más profesional, con un nivel de certificaciones y recursos de fiscalización que aseguran estándares de nivel mundial», puntualizó.
Al cierre de su intervención, Gaete remarcó que la sostenibilidad del crecimiento en Magallanes dependerá de tres factores. Son las certezas jurídicas, el respeto estricto a la normativa ambiental y la protección a las personas. También llamó a combatir la desinformación con datos técnicos y diálogo abierto con la ciudadanía.

















