Alcalde de Puerto Montt pide medidas preventivas ante el riesgo de un nuevo bloom de algas por El Niño en la salmonicultura
Tras las millonarias pérdidas registradas en 2016 y los recientes episodios de mortalidad en Magallanes, el alcalde Rodrigo Wainraihgt llamó a fortalecer la coordinación público-privada e incorporar innovación, biotecnología e inteligencia artificial para prevenir nuevos impactos en la producción y el empleo.
La próxima temporada de verano vuelve a poner sobre la mesa un desafío ambiental y productivo de la salmonicultura chilena. Se trata de la prevención de las floraciones algales nocivas (FAN). Las altas temperaturas asociadas a El Niño podrían favorecer un nuevo bloom de algas. Ante ese riesgo, el alcalde de Puerto Montt, Rodrigo Wainraihgt, llamó a anticipar escenarios y reforzar las medidas de preparación. Su objetivo es proteger la actividad salmonera.
La advertencia adquiere especial relevancia para la Región de Los Lagos, donde el salmón constituye uno de los principales motores de la economía regional. En declaraciones recogidas por Diario Financiero, la autoridad comunal planteó que el clima previsto para el verano podría generar un escenario complejo para los centros de cultivo. El riesgo principal son floraciones capaces de provocar mortalidades de peces. También podrían afectar la continuidad operacional de las empresas.
“El fenómeno de El Niño, que ha generado estragos en distintas zonas del país con temporales, lluvia y viento, hoy en verano nos puede afectar con altas temperaturas. Eso puede generar floraciones de algas que son nocivas para los salmones”, sostuvo Wainraihgt.
2016: una experiencia que sigue marcando a la industria
La preocupación tiene un antecedente que continúa presente en la memoria de la salmonicultura nacional. Durante el verano de 2016, una floración algal de gran magnitud provocó la muerte de millones de peces. Además, paralizó operaciones y ocasionó importantes consecuencias económicas y sociales en el sur de Chile.
El alcalde recordó la dimensión de aquel episodio. Señaló que la actividad llegó a enfrentar pérdidas cercanas a los US$800 millones, además de efectos sobre el empleo.
“Puerto Montt es la capital mundial de la producción de salmón y esto, sin duda, pone en riesgo primero la producción. Hace un tiempo atrás estuvimos cerca de los US$ 800 millones en pérdidas, pero también mucho desempleo”, afirmó.
A más de una década de aquella crisis, el desafío es transformar esa experiencia en capacidades preventivas. Estas deben reducir la exposición de la industria a eventos ambientales de alto impacto. La preparación es especialmente importante. Las condiciones oceanográficas y climáticas pueden cambiar y exigir respuestas oportunas de las empresas y las autoridades. El tema ya se abordó en Aysén.
Magallanes reabre el debate sobre la prevención
La advertencia también coincide con antecedentes recientes que mantienen la atención sobre los riesgos asociados a las floraciones algales. Según informó Diario Financiero, a mediados de octubre Patagonia, filial de Multiexport, reportó la pérdida de 918 toneladas de salmones. La causa fue un bloom de algas en dos centros de cultivo de la Región de Magallanes, como detalló el análisis de la FAN en Magallanes.
El episodio vuelve a poner de relieve la importancia de contar con sistemas de vigilancia, protocolos de contingencia y mecanismos de coordinación. Estos permiten actuar frente a condiciones potencialmente adversas.
Para la industria, el desafío no se limita a responder cuando una floración ya está presente. También implica fortalecer la capacidad de identificar señales de riesgo y compartir información relevante. Además, hay que evaluar medidas que reduzcan las consecuencias productivas, ambientales y económicas de estos eventos.
Innovación e inteligencia artificial en la estrategia preventiva
Frente a este escenario, Wainraihgt destacó la necesidad de modernizar los planes de mitigación. Propuso avanzar hacia soluciones que integren tecnología, conocimiento científico y colaboración entre distintos actores.
“Es importante llevar adelante estos planes que estamos articulando a través de la Municipalidad de Puerto Montt, como la innovación, la biotecnología y la inteligencia artificial”, señaló.
La autoridad agregó que el objetivo es incorporar herramientas para una mejor preparación frente a las contingencias ambientales. Para ello trabajará de manera conjunta con el sector privado.
“Es importante la coordinación entre diferentes organismos que tenga por objeto prevenir eventuales floraciones de algas nocivas para los salmones”, sostuvo.
En esa línea, el municipio impulsa el plan Innova Puerto Montt. Esta iniciativa busca fortalecer la colaboración entre empresas, academia y sector público. Su foco es anticipar crisis climáticas y proteger la matriz exportadora regional.
La propuesta abre una oportunidad para profundizar el diálogo entre la salmonicultura y el ecosistema científico-tecnológico. Destacan ámbitos como el monitoreo ambiental, el análisis de datos y las herramientas de apoyo para la toma de decisiones. No obstante, su efectividad dependerá de cómo estas capacidades se traduzcan en acciones concretas, protocolos operativos y mecanismos de respuesta coordinados.
Un riesgo que trasciende los centros de cultivo
La dimensión económica de esta discusión ayuda a explicar la preocupación regional. Según las cifras citadas por Diario Financiero, el salmón representó el 80,5% de las exportaciones de la Región de Los Lagos durante 2025. A nivel nacional, los envíos del sector alcanzaron US$6.549 millones.
Estas cifras reflejan la relevancia de la salmonicultura para las empresas productoras. También importa para el empleo, los proveedores, los servicios logísticos y las economías de las comunidades del sur austral.
Por ello, la prevención de las FAN constituye un desafío compartido. La preparación frente a posibles episodios requiere proteger a los peces y asegurar la continuidad de las operaciones. También exige que las instituciones puedan coordinarse y responder oportunamente.
La advertencia de Puerto Montt deja una interrogante abierta para la próxima temporada estival. ¿Está la salmonicultura chilena preparada para anticiparse a un nuevo episodio de floraciones algales nocivas?
La experiencia de 2016 y los eventos más recientes recuerdan que el costo de una respuesta tardía puede ser elevado. En ese contexto, la coordinación público-privada, la investigación científica y la incorporación de nuevas tecnologías aparecen como líneas de trabajo relevantes para fortalecer la prevención. El desafío será convertir esas herramientas en una capacidad efectiva de anticipación. Debe lograrse antes de que las condiciones ambientales se traduzcan nuevamente en pérdidas productivas y sociales.
La próxima temporada de verano vuelve a poner sobre la mesa un desafío ambiental y productivo de la salmonicultura chilena. Se trata de la prevención de las floraciones algales nocivas (FAN). Las altas temperaturas asociadas a El Niño podrían favorecer un nuevo bloom de algas. Ante ese riesgo, el alcalde de Puerto Montt, Rodrigo Wainraihgt, llamó a anticipar escenarios y reforzar las medidas de preparación. Su objetivo es proteger la actividad salmonera.
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La advertencia adquiere especial relevancia para la Región de Los Lagos, donde el salmón constituye uno de los principales motores de la economía regional. En declaraciones recogidas por Diario Financiero, la autoridad comunal planteó que el clima previsto para el verano podría generar un escenario complejo para los centros de cultivo. El riesgo principal son floraciones capaces de provocar mortalidades de peces. También podrían afectar la continuidad operacional de las empresas.
“El fenómeno de El Niño, que ha generado estragos en distintas zonas del país con temporales, lluvia y viento, hoy en verano nos puede afectar con altas temperaturas. Eso puede generar floraciones de algas que son nocivas para los salmones”, sostuvo Wainraihgt.
2016: una experiencia que sigue marcando a la industria
La preocupación tiene un antecedente que continúa presente en la memoria de la salmonicultura nacional. Durante el verano de 2016, una floración algal de gran magnitud provocó la muerte de millones de peces. Además, paralizó operaciones y ocasionó importantes consecuencias económicas y sociales en el sur de Chile.
El alcalde recordó la dimensión de aquel episodio. Señaló que la actividad llegó a enfrentar pérdidas cercanas a los US$800 millones, además de efectos sobre el empleo.
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“Puerto Montt es la capital mundial de la producción de salmón y esto, sin duda, pone en riesgo primero la producción. Hace un tiempo atrás estuvimos cerca de los US$ 800 millones en pérdidas, pero también mucho desempleo”, afirmó.
A más de una década de aquella crisis, el desafío es transformar esa experiencia en capacidades preventivas. Estas deben reducir la exposición de la industria a eventos ambientales de alto impacto. La preparación es especialmente importante. Las condiciones oceanográficas y climáticas pueden cambiar y exigir respuestas oportunas de las empresas y las autoridades. El tema ya se abordó en Aysén.
Magallanes reabre el debate sobre la prevención
La advertencia también coincide con antecedentes recientes que mantienen la atención sobre los riesgos asociados a las floraciones algales. Según informó Diario Financiero, a mediados de octubre Patagonia, filial de Multiexport, reportó la pérdida de 918 toneladas de salmones. La causa fue un bloom de algas en dos centros de cultivo de la Región de Magallanes, como detalló el análisis de la FAN en Magallanes.
El episodio vuelve a poner de relieve la importancia de contar con sistemas de vigilancia, protocolos de contingencia y mecanismos de coordinación. Estos permiten actuar frente a condiciones potencialmente adversas.
Para la industria, el desafío no se limita a responder cuando una floración ya está presente. También implica fortalecer la capacidad de identificar señales de riesgo y compartir información relevante. Además, hay que evaluar medidas que reduzcan las consecuencias productivas, ambientales y económicas de estos eventos.
Innovación e inteligencia artificial en la estrategia preventiva
Frente a este escenario, Wainraihgt destacó la necesidad de modernizar los planes de mitigación. Propuso avanzar hacia soluciones que integren tecnología, conocimiento científico y colaboración entre distintos actores.
“Es importante llevar adelante estos planes que estamos articulando a través de la Municipalidad de Puerto Montt, como la innovación, la biotecnología y la inteligencia artificial”, señaló.
La autoridad agregó que el objetivo es incorporar herramientas para una mejor preparación frente a las contingencias ambientales. Para ello trabajará de manera conjunta con el sector privado.
“Es importante la coordinación entre diferentes organismos que tenga por objeto prevenir eventuales floraciones de algas nocivas para los salmones”, sostuvo.
En esa línea, el municipio impulsa el plan Innova Puerto Montt. Esta iniciativa busca fortalecer la colaboración entre empresas, academia y sector público. Su foco es anticipar crisis climáticas y proteger la matriz exportadora regional.
La propuesta abre una oportunidad para profundizar el diálogo entre la salmonicultura y el ecosistema científico-tecnológico. Destacan ámbitos como el monitoreo ambiental, el análisis de datos y las herramientas de apoyo para la toma de decisiones. No obstante, su efectividad dependerá de cómo estas capacidades se traduzcan en acciones concretas, protocolos operativos y mecanismos de respuesta coordinados.
Un riesgo que trasciende los centros de cultivo
La dimensión económica de esta discusión ayuda a explicar la preocupación regional. Según las cifras citadas por Diario Financiero, el salmón representó el 80,5% de las exportaciones de la Región de Los Lagos durante 2025. A nivel nacional, los envíos del sector alcanzaron US$6.549 millones.
Estas cifras reflejan la relevancia de la salmonicultura para las empresas productoras. También importa para el empleo, los proveedores, los servicios logísticos y las economías de las comunidades del sur austral.
Por ello, la prevención de las FAN constituye un desafío compartido. La preparación frente a posibles episodios requiere proteger a los peces y asegurar la continuidad de las operaciones. También exige que las instituciones puedan coordinarse y responder oportunamente.
La advertencia de Puerto Montt deja una interrogante abierta para la próxima temporada estival. ¿Está la salmonicultura chilena preparada para anticiparse a un nuevo episodio de floraciones algales nocivas?
La experiencia de 2016 y los eventos más recientes recuerdan que el costo de una respuesta tardía puede ser elevado. En ese contexto, la coordinación público-privada, la investigación científica y la incorporación de nuevas tecnologías aparecen como líneas de trabajo relevantes para fortalecer la prevención. El desafío será convertir esas herramientas en una capacidad efectiva de anticipación. Debe lograrse antes de que las condiciones ambientales se traduzcan nuevamente en pérdidas productivas y sociales.