La acuicultura, llamada a ser el futuro de la producción de proteínas del planeta, podría enfrentarse a un serio obstáculo: la escasez de alimentos para peces. Así lo revela un estudio publicado en la revista Nature Food, elaborado por investigadores de las universidades de Xiamen, Massachusetts Boston, Arizona y Tasmania, quienes advierten que la falta de insumos sostenibles amenaza la expansión del sector a nivel global, así se publica en el portal weareaquaculture.


El análisis estima que la industria acuícola requerirá 1,8 millones de toneladas adicionales de ingredientes alternativos por año para mantener su crecimiento, en particular para especies de alto valor como el salmón y el camarón.
“El suministro de harina y aceite de pescado debe tratarse como un recurso estratégico y finito”, subrayó Ling Cao, autora principal del estudio y académica de la Universidad de Xiamen. “Acelerar las innovaciones en proteínas alternativas no solo permitirá sostener la producción, sino también reducir la vulnerabilidad del sector ante crisis de suministro”, añadió.
Un riesgo silencioso para el crecimiento global
El equipo científico modeló distintos escenarios de escasez de peces forrajeros —base de la harina y el aceite de pescado— y concluyó que el cambio climático y regulaciones más estrictas podrían recortar las capturas en casi un 20%, provocando una caída del 35% en la producción acuícola alimentada.


En el caso de algunas especies premium, la reducción podría superar el 70% si no se amplían las fuentes alternativas de alimento. “El progreso futuro dependerá de la expansión de opciones sostenibles y de avances en tecnologías de formulación y reciclaje”, señaló Kevin Fitzsimmons, coautor y profesor de la Universidad de Arizona.
Innovar o estancarse: La urgencia de nuevas proteínas
El informe enfatiza la necesidad de diversificar los ingredientes del alimento acuícola, apostando por proteínas microbianas, de insectos, algas y fuentes vegetales, además de reforzar la economía circular dentro de las piscifactorías.
El estudio cita como ejemplo el cierre de la pesquería de anchoveta del Perú en 2023, que causó un colapso temporal en el mercado del aceite de pescado. Aunque los aceites derivados de algas ayudaron a compensar parte del déficit, el episodio dejó en evidencia la fragilidad del modelo actual.
Competencia e incentivos para acelerar el cambio
La investigación fue desarrollada en el marco de la iniciativa F3 – Future of Fish Feed, una alianza entre universidades, ONG y empresas privadas que promueve la transición hacia piensos acuícolas sin ingredientes marinos.
El grupo lanzó recientemente un desafío global con un fondo de US$200.000 para premiar a las piscifactorías que adopten innovaciones sostenibles en la alimentación de peces y crustáceos.
Con la presión del cambio climático, la volatilidad de los recursos marinos y la creciente demanda de alimentos acuáticos, la transformación del sistema de alimentación acuícola se ha vuelto una prioridad estratégica. Lo que está en juego no es solo el futuro de la industria, sino la seguridad alimentaria de millones de personas que dependen del mar.
















