Poseidon OS se presenta como una firma de “soporte vital” para el cultivo, enfocada en mantener a los peces “sanos, vivos” y en condiciones óptimas de crecimiento. Pero el sello que busca diferenciarla en la industria —según sus ejecutivos— no está solo en el servicio, sino en una cultura corporativa de origen canadiense: diseñar para la salmonicultura, desarrollar tecnología propia y gestionar la operación con datos.
Origen canadiense: tecnología hecha para salmonicultura, no adaptaciones
Mauricio Cerda, gerente comercial para Latinoamérica, relata que la compañía nació en 2015 en British Columbia con la idea de crear tecnología diseñada específicamente para el cultivo, evitando soluciones “adaptadas” desde otras industrias.
En su presentación incluso corrige el concepto hacia el lenguaje del sector: British Columbia es “la capital de la salmonicultura en Canadá”, dice al explicar el contexto de desarrollo en Norteamérica.
“Ser fabricantes” como diferencial: control del producto y respuesta en terreno
En el corazón del relato competitivo, Cerda enfatiza que Poseidon OS no solo opera equipos: también los fabrica. En esa línea, sostuvo que la compañía sería la única en el rubro que fabrica los equipos que entrega a sus clientes, lo que —según planteó— se traduce en ventajas en servicio, puesta en marcha y soporte técnico.
En la práctica, el punto que subrayan es operacional: en centros de cultivo, donde los eventos de oxígeno requieren reacción inmediata, contar con tecnología propia y equipos internos especializados se vuelve parte del valor agregado.

«Ejército de innovadores»
La conversación también deja ver cómo se construye esa identidad “canadiense” puertas adentro. Cerda asegura que en 2023 “más del 40%” de las horas del equipo en Canadá se dedicaba a innovación, un indicador que —según plantea— usan para demostrar capacidad tecnológica ante inversionistas y que en Chile ese número se estima ronda el 1% de las horas.
Carlos Antiman, gerente general de Poseidon OS en Chile, lo resume en una frase y que marca gran parte de la cultura corporativa de la compañía: “Tenemos un ejército de innovadores”.
Ese espíritu de mejora continua también aparece en la experiencia que relata Cerda: más que apostar por una solución estática, describe un enfoque de actualizaciones sucesivas para afinar desempeño y eficiencia, apoyado en el trabajo de los equipos de ingeniería y en una hoja de ruta que se va ajustando en base a resultados operacionales. En su mirada, la innovación se construye en ciclos: probar, medir, corregir y volver a implementar mejoras en terreno.

Oxígeno “a demanda”: el giro tecnológico que buscan instalar
Más allá del discurso cultural, Poseidon intenta diferenciarse por una tesis técnica: pasar de la producción fija a una producción y entrega variable, guiada por la demanda real de cada jaula. Esa lógica se apoya en sensores, automatización y control por software, de modo que el oxígeno se entregue donde se necesita y no como un “encendido” generalizado.
Profesionalización “a la canadiense”: menos reacción, más sistema
En el aterrizaje local, la empresa también describe un cambio de mentalidad desde 2024: dejar una operación “reactiva” y ordenar crecimiento con más roles y estructura. “Aquí no podemos seguir trabajando de forma reactiva”, se escucha en el relato del equipo, junto con la idea de crecer con posiciones y procesos más claros.
Esa mirada se enlaza con el tipo de capacidades que declaran estar construyendo: técnicos especialistas en máquinas y sistemas de oxigenación, e ingenieros de automatización enfocados en tecnología específica para el rubro.


















