Durante el conversatorio, desarrollado en las dependencias de Terraplén 701, los representantes explicaron que Aker QRILL Company forma parte del grupo noruego Aker, conglomerado que reúne múltiples compañías enfocadas en energía, tecnología, salud y proteínas sostenibles, entre ellas Aker Carbon Capture, Aker Solutions, Cognite y Mainstream Renewable Power.
“Aker QRILL Company está posicionada dentro del eje de proteínas sostenibles del grupo, y nuestro enfoque está completamente orientado a la acuicultura y nutrición animal”, afirmó Paula Carvajal, Senior Marketing Manager para Latinoamérica.
La compañía nació tras una reestructuración global que separó sus divisiones de suplementos humanos (Aker BioMarine) y nutrición animal, hoy gestionadas de manera independiente. En Chile, Aker QRILL Company opera directamente con el sector salmonicultor a través de su marca Qrill Aqua Total.
El kril como motor de eficiencia alimentaria
Los expositores destacaron el potencial del kril antártico para transformar la nutrición acuícola, aportando nutrientes esenciales y mejorando la eficiencia en el uso de recursos. “El kril es un detonante para hacer

más sostenible la acuicultura. Permite mejorar la conversión alimenticia, reducir la huella de carbono y aprovechar una biomasa oceánica abundante y subutilizada”, explicó Tormod Sandstø, Director de Comunicaciones de Aker QRILL Company.
La harina de kril, rica en proteínas, fosfolípidos, astaxantina y ácidos grasos Omega-3, actúa además como palatante natural, estimulando el consumo en dietas con mayor inclusión vegetal.
“Cuando el kril se incorpora en las fórmulas, los peces y camarones comen mejor y mantienen su performance, incluso con cambios en la composición del alimento”, añadió Sandstø.
Ciencia, evidencia y colaboración con la academia
El gerente técnico Marcelo Oyarzún subrayó que la base del trabajo de Aker QRILL es la ciencia. “Uno de nuestros mayores orgullos es que todos nuestros desarrollos han sido realizados junto a universidades e institutos de investigación. Contamos con casi 200 publicaciones, más de 135 de ellas en acuicultura.”
La investigación comenzó con salmones, pero hoy abarca especies como tilapia y doradas (Sparus aurata), gracias a colaboraciones en Europa y Asia. “La evidencia científica nos permite recomendar estrategias de uso óptimas según especie, fase de cultivo y formulación de dieta. Esa es la diferencia entre ofrecer un ingrediente y ofrecer conocimiento aplicado”, destacó Oyarzún.
A nivel global, la empresa mantiene un equipo de investigadores con doctorados, contacto permanente con instituciones científicas y una plataforma abierta, el Krill Science Hub, que recopila estudios revisados por pares y promueve la transparencia técnica.

Eco-Harvesting: tecnología para proteger el ecosistema
Sobre las operaciones en la Antártica, Oyarzún explicó que Aker QRILL utiliza un método patentado de cosecha continua, denominado Eco-Harvesting, desarrollado en conjunto con organizaciones ambientales como WWF y Greenpeace.
“No realizamos pesca de arrastre tradicional. Nuestro sistema succiona el kril vivo directamente desde el mar hacia el barco, sin contacto con cubierta, lo que mantiene su pureza y evita la captura incidental”, precisó. El procesamiento se realiza completamente a bordo de embarcaciones especializadas, donde se separa la harina y el aceite.
“La condición del producto final es única. Es un producto puro, sin aditivos, procesado a bordo para conservar su valor nutricional.” En Latinoamérica, el producto comercializado corresponde a harina de kril (Qrill Aqua Total), utilizada en salmonicultura, camarones y pet food. El aceite se exporta principalmente a Norteamérica y Europa para la industria de suplementos humanos.
Operación, trazabilidad y cadena de valor
La compañía mantiene trazabilidad completa desde la cosecha hasta la entrega del producto, respaldada por certificaciones internacionales como MSC (Marine Stewardship Council). “Cada lote cuenta con su propio certificado de análisis. Tenemos dominio total de la cadena de valor: desde el kril en el mar hasta el alimento final”, explicó Oyarzún.
El gerente técnico detalló que los productos cosechados en la Antártica se trasladan en buques de alta capacidad —de hasta 12.000 toneladas— hacia Montevideo, puerto elegido por su eficiencia y facilidades logísticas. “Todo se procesa en mar abierto y se embarca hacia Uruguay, que nos brinda un puerto seguro, moderno y competitivo”, agregó.
Actualmente, tres embarcaciones operan en el área 48 de la península antártica, y una cuarta se incorporará próximamente para reforzar la capacidad logística.
Cooperación científica y gobernanza antártica
Sandstø destacó que Aker QRILL opera bajo el marco de la CCAMLR (Convención para la Conservación de Recursos Vivos Marinos Antárticos), la convención internacional que regula la actividad en el océano Austral. “Nuestra cuota representa menos del 1% de la biomasa total estimada, y todo el sistema está diseñado para ser precautorio.”
El ejecutivo también resaltó el liderazgo regional de Chile en las discusiones científicas y diplomáticas vinculadas a la protección antártica. “Chile cumple un rol fundamental en la gobernanza antártica. Su liderazgo científico y diplomático contribuye a equilibrar producción y conservación.”
Proyección regional: ciencia, transparencia y diálogo
Desde Chile, el equipo busca consolidar alianzas técnicas con la industria salmonera, universidades y centros de investigación. “Queremos que el conocimiento generado desde la Antártica llegue a la acuicultura chilena. La sostenibilidad empieza en el dato, en la evidencia y en la colaboración”, concluyó Oyarzún.



















