AKVA combina trimestre récord con una revisión estratégica que podría terminar en su venta
El fuerte desempeño de Sea Based, el crecimiento de Land Based y un contrato de aproximadamente EUR 28 millones (US$32,3 millones) para un proyecto de smolt fortalecieron una cartera de pedidos que ya bordea los NOK 3.000 millones (US$317,1 millones).
AKVA Group llega a la segunda mitad de 2026 con una combinación poco habitual en el actual escenario de inversión acuícola: mayor rentabilidad, una cartera de pedidos robusta y señales de aceleración en áreas estratégicas como la producción de smolt y los sistemas de cultivo en mar.
Durante el segundo trimestre, la compañía registró ingresos y otros ingresos por NOK 1.189 millones (US$125,8 millones), frente a NOK 1.167 millones (US$123,5 millones) en igual período de 2025. Pero el dato que marca la diferencia está en la rentabilidad: el EBITDA alcanzó un récord trimestral de NOK 179 millones (US$18,9 millones), un 23% superior a los NOK 145 millones (US$15,3 millones) del año anterior, mientras que el EBIT subió de NOK 89 millones (US$9,4 millones) a NOK 111 millones (US$11,7 millones).
La mejora no fue solamente contable. AKVA atribuye el avance de la rentabilidad a las economías de escala, una combinación de productos favorable en Sea Based y una ejecución sostenida de proyectos en Land Based, tres factores que resultan especialmente relevantes para una industria acuícola que continúa buscando mayor productividad y eficiencia operacional.
Una cartera que anticipa actividad hacia 2027
El otro gran indicador del trimestre fue la entrada de pedidos. AKVA captó NOK 1.345 millones (US$142,3 millones) en nuevas órdenes, frente a NOK 1.052 millones (US$111,3 millones) en el segundo trimestre de 2025. Con ello, la cartera de pedidos alcanzó NOK 2.997 millones (US$317,1 millones), por encima de los NOK 2.712 millones (US$286,9 millones) registrados un año atrás.
En el acumulado del primer semestre, la tendencia es todavía más evidente: los ingresos llegaron a NOK 2.329 millones (US$246,4 millones), el EBIT a NOK 202 millones (US$21,4 millones) y la entrada de pedidos a NOK 2.838 millones (US$300,3 millones), un 26% más que en el mismo período de 2025.
Para AKVA, esta cartera constituye una plataforma para sostener el crecimiento orgánico durante 2026 y extenderlo hacia 2027. El objetivo declarado para ese año es alcanzar al menos NOK 5.000 millones (US$529,0 millones) de ingresos y un margen EBIT de 9%.
Sea Based: menos ingresos, pero mucha más rentabilidad
El comportamiento de Sea Based muestra uno de los contrastes más interesantes del trimestre. Los ingresos disminuyeron 5%, desde NOK 868 millones (US$91,8 millones) a NOK 822 millones (US$87,0 millones), pero el EBITDA aumentó desde NOK 124 millones (US$13,1 millones) hasta NOK 143 millones (US$15,1 millones).
La consecuencia fue una expansión del margen EBITDA desde 14,3% hasta 17,4%, mientras que el margen EBIT avanzó de 9,7% a 11,4%. El negocio, además, logró una entrada de pedidos de NOK 913 millones (US$96,6 millones), muy por encima de los NOK 655 millones (US$69,3 millones) del segundo trimestre de 2025. Su backlog aumentó hasta NOK 1.414 millones (US$149,6 millones), frente a NOK 895 millones (US$94,7 millones) un año antes.
El crecimiento de los pedidos estuvo respaldado por nuevos contratos de barcazas, con AKVA reportando la adjudicación de cuatro nuevas unidades durante el trimestre.
Geográficamente, el mapa también está cambiando. Los ingresos en los países nórdicos cayeron 12%, hasta NOK 559 millones (US$59,1 millones), pero América aumentó 67%, hasta NOK 146 millones (US$15,4 millones), mientras Europa y Medio Oriente crecieron 51%, hasta NOK 117 millones (US$12,4 millones).
Para una industria salmonicultora que busca ampliar producción y simultáneamente elevar los estándares de bienestar, eficiencia y control operacional, el desempeño de Sea Based es una señal relevante: AKVA está consiguiendo más rentabilidad incluso con menores ingresos en su principal mercado regional.
Land Based gana peso
El segundo gran motor del trimestre fue Land Based. Sus ingresos aumentaron 23%, desde NOK 264 millones (US$27,9 millones) hasta NOK 326 millones (US$34,5 millones), mientras que el EBITDA pasó de NOK 13 millones (US$1,4 millones) a NOK 21 millones (US$2,2 millones) y el EBIT de NOK 9 millones (US$1,0 millón) a NOK 17 millones (US$1,8 millones).
El margen EBITDA subió de 4,9% a 6,5%, y el margen EBIT desde 3,6% hasta 5,3%. Pero detrás de estas cifras hay un contrato que puede resultar particularmente relevante para el mercado del salmón: en abril, AKVA recibió de Laxey EHF un contrato para smolt por aproximadamente EUR 28 millones (US$32,3 millones).
La adjudicación ayudó a impulsar la entrada de pedidos de Land Based hasta NOK 397 millones (US$42,0 millones), frente a NOK 316 millones (US$33,4 millones) en el segundo trimestre de 2025. La cartera del segmento se situó en NOK 1.364 millones (US$144,3 millones).
El peso de esta área ya es significativo: NOK 1.364 millones (US$144,3 millones), equivalentes al 46% de toda la cartera de pedidos de AKVA al cierre del trimestre, corresponden a Land Based.
Esto refuerza la posición de la tecnología terrestre dentro de la estrategia de crecimiento de la compañía, particularmente en instalaciones de recirculación y producción de smolt y post-smolt.
Digital mejora, aunque los pedidos retroceden
La división Digital presenta otra historia. Los ingresos crecieron desde NOK 35 millones (US$3,7 millones) hasta NOK 41 millones (US$4,3 millones), mientras que el EBITDA prácticamente se duplicó, desde NOK 8 millones (US$0,85 millones) a NOK 15 millones (US$1,59 millones).
El cambio más significativo está en el EBIT: pasó de una pérdida de NOK 5 millones (US$0,53 millones) a un resultado positivo de NOK 1 millón (US$0,11 millones). Su margen EBITDA alcanzó 35,7%, frente al 21,9% del mismo trimestre de 2025.
Sin embargo, la entrada de pedidos disminuyó desde NOK 81 millones (US$8,6 millones) a NOK 35 millones (US$3,7 millones). La cartera, en cambio, aumentó hasta NOK 220 millones (US$23,3 millones), frente a NOK 188 millones (US$19,9 millones) un año antes.
El resultado sugiere que la transformación digital continúa contribuyendo a la rentabilidad del grupo, aunque la dinámica comercial trimestral fue menos intensa que en Sea Based y Land Based.
Más rentabilidad, pero también mayor deuda
El desempeño operativo viene acompañado de una estructura financiera que merece atención. La deuda neta con intereses alcanzó NOK 1.459 millones (US$154,4 millones), frente a NOK 1.229 millones (US$130,0 millones) al cierre del segundo trimestre de 2025.
El ratio de apalancamiento se situó en 2,51 veces EBITDA, mientras que el ROACE alcanzó 13,4%, frente al 13,0% de un año antes. La compañía señaló que se encontraba en cumplimiento de todos sus covenants bancarios.
El efectivo y las líneas de crédito no utilizadas totalizaban NOK 337 millones (US$35,7 millones) al cierre de junio, por debajo de los NOK 473 millones (US$50,0 millones) de un año antes. El capital de trabajo ascendió a NOK 510 millones (US$54,0 millones), equivalente al 11,2% de los ingresos de los últimos 12 meses.
Es decir, el crecimiento está requiriendo recursos financieros adicionales, pero AKVA mantiene indicadores que le permiten continuar ejecutando su cartera de proyectos.
El elemento que puede cambiar la historia: la revisión estratégica
En paralelo con la mejora operacional, AKVA atraviesa un proceso que podría tener consecuencias mucho mayores que las cifras trimestrales. El 8 de abril la compañía anunció una revisión estratégica destinada a maximizar el valor para los accionistas. Según el informe, el proceso contempla alternativas estratégicas y, a la fecha del reporte, no se había adoptado ninguna decisión definitiva.
El proceso se encuentra actualmente avanzado y la compañía espera concluirlo durante el otoño de 2026. Este punto adquiere especial interés precisamente porque coincide con una mejora sustancial del desempeño operativo: AKVA llega a esta revisión con ingresos crecientes, EBITDA récord, una cartera de pedidos cercana a NOK 3.000 millones (US$317,4 millones) y una posición reforzada en Sea Based, Land Based y Digital.
Por ahora, la compañía no ha comunicado una decisión final. El propio informe señala que cualquier eventual transacción dependerá de las condiciones de mercado y de la existencia de acuerdos vinculantes.
Un dividendo mientras espera el próximo capítulo
Mientras el mercado espera el desenlace estratégico, AKVA mantiene su política de remuneración al accionista. La compañía pagó NOK 1 por acción en abril de 2026 (US$0,11 por acción) y el directorio resolvió distribuir otros NOK 1 por acción durante el segundo semestre (US$0,11 por acción), por un total aproximado de NOK 36,5 millones (US$3,9 millones).
La señal es clara: AKVA está intentando combinar crecimiento operativo, fortalecimiento de rentabilidad y retorno directo a sus accionistas.
La apuesta por la “deep farming”
En su perspectiva de mercado, AKVA anticipa que continuará el fuerte impulso de los conceptos de deep farming, al mismo tiempo que seguirá invirtiendo en soluciones para Sea Based, Land Based y Digital.
Para la industria del salmón, esto apunta a una tendencia de fondo: la tecnología acuícola está dejando de ser únicamente una herramienta para ampliar capacidad y se está convirtiendo en un componente central de la estrategia productiva, desde el manejo en mar hasta la producción de smolt, los sistemas terrestres y la digitalización.
AKVA termina el segundo trimestre con una fotografía financiera considerablemente más sólida que la de hace un año: EBITDA récord, EBIT récord, pedidos en aumento y una cartera que ya roza los NOK 3.000 millones (US$317,1 millones).
La incógnita ahora no está solamente en cuánto puede crecer el negocio. También está en quién podría controlar esa plataforma tecnológica cuando la revisión estratégica llegue a su conclusión durante el otoño de 2026.
Y ese podría ser el próximo gran capítulo de AKVA en una industria acuícola que continúa invirtiendo en escala, automatización y tecnologías capaces de hacer más eficiente la producción de salmón.
Lea el informe completo aquí
AKVA Group llega a la segunda mitad de 2026 con una combinación poco habitual en el actual escenario de inversión acuícola: mayor rentabilidad, una cartera de pedidos robusta y señales de aceleración en áreas estratégicas como la producción de smolt y los sistemas de cultivo en mar.
Durante el segundo trimestre, la compañía registró ingresos y otros ingresos por NOK 1.189 millones (US$125,8 millones), frente a NOK 1.167 millones (US$123,5 millones) en igual período de 2025. Pero el dato que marca la diferencia está en la rentabilidad: el EBITDA alcanzó un récord trimestral de NOK 179 millones (US$18,9 millones), un 23% superior a los NOK 145 millones (US$15,3 millones) del año anterior, mientras que el EBIT subió de NOK 89 millones (US$9,4 millones) a NOK 111 millones (US$11,7 millones).
La mejora no fue solamente contable. AKVA atribuye el avance de la rentabilidad a las economías de escala, una combinación de productos favorable en Sea Based y una ejecución sostenida de proyectos en Land Based, tres factores que resultan especialmente relevantes para una industria acuícola que continúa buscando mayor productividad y eficiencia operacional.
Una cartera que anticipa actividad hacia 2027
El otro gran indicador del trimestre fue la entrada de pedidos. AKVA captó NOK 1.345 millones (US$142,3 millones) en nuevas órdenes, frente a NOK 1.052 millones (US$111,3 millones) en el segundo trimestre de 2025. Con ello, la cartera de pedidos alcanzó NOK 2.997 millones (US$317,1 millones), por encima de los NOK 2.712 millones (US$286,9 millones) registrados un año atrás.
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En el acumulado del primer semestre, la tendencia es todavía más evidente: los ingresos llegaron a NOK 2.329 millones (US$246,4 millones), el EBIT a NOK 202 millones (US$21,4 millones) y la entrada de pedidos a NOK 2.838 millones (US$300,3 millones), un 26% más que en el mismo período de 2025.
Para AKVA, esta cartera constituye una plataforma para sostener el crecimiento orgánico durante 2026 y extenderlo hacia 2027. El objetivo declarado para ese año es alcanzar al menos NOK 5.000 millones (US$529,0 millones) de ingresos y un margen EBIT de 9%.
Sea Based: menos ingresos, pero mucha más rentabilidad
El comportamiento de Sea Based muestra uno de los contrastes más interesantes del trimestre. Los ingresos disminuyeron 5%, desde NOK 868 millones (US$91,8 millones) a NOK 822 millones (US$87,0 millones), pero el EBITDA aumentó desde NOK 124 millones (US$13,1 millones) hasta NOK 143 millones (US$15,1 millones).
La consecuencia fue una expansión del margen EBITDA desde 14,3% hasta 17,4%, mientras que el margen EBIT avanzó de 9,7% a 11,4%. El negocio, además, logró una entrada de pedidos de NOK 913 millones (US$96,6 millones), muy por encima de los NOK 655 millones (US$69,3 millones) del segundo trimestre de 2025. Su backlog aumentó hasta NOK 1.414 millones (US$149,6 millones), frente a NOK 895 millones (US$94,7 millones) un año antes.
El crecimiento de los pedidos estuvo respaldado por nuevos contratos de barcazas, con AKVA reportando la adjudicación de cuatro nuevas unidades durante el trimestre.
Geográficamente, el mapa también está cambiando. Los ingresos en los países nórdicos cayeron 12%, hasta NOK 559 millones (US$59,1 millones), pero América aumentó 67%, hasta NOK 146 millones (US$15,4 millones), mientras Europa y Medio Oriente crecieron 51%, hasta NOK 117 millones (US$12,4 millones).
Para una industria salmonicultora que busca ampliar producción y simultáneamente elevar los estándares de bienestar, eficiencia y control operacional, el desempeño de Sea Based es una señal relevante: AKVA está consiguiendo más rentabilidad incluso con menores ingresos en su principal mercado regional.
Land Based gana peso
El segundo gran motor del trimestre fue Land Based. Sus ingresos aumentaron 23%, desde NOK 264 millones (US$27,9 millones) hasta NOK 326 millones (US$34,5 millones), mientras que el EBITDA pasó de NOK 13 millones (US$1,4 millones) a NOK 21 millones (US$2,2 millones) y el EBIT de NOK 9 millones (US$1,0 millón) a NOK 17 millones (US$1,8 millones).
El margen EBITDA subió de 4,9% a 6,5%, y el margen EBIT desde 3,6% hasta 5,3%. Pero detrás de estas cifras hay un contrato que puede resultar particularmente relevante para el mercado del salmón: en abril, AKVA recibió de Laxey EHF un contrato para smolt por aproximadamente EUR 28 millones (US$32,3 millones).
La adjudicación ayudó a impulsar la entrada de pedidos de Land Based hasta NOK 397 millones (US$42,0 millones), frente a NOK 316 millones (US$33,4 millones) en el segundo trimestre de 2025. La cartera del segmento se situó en NOK 1.364 millones (US$144,3 millones).
El peso de esta área ya es significativo: NOK 1.364 millones (US$144,3 millones), equivalentes al 46% de toda la cartera de pedidos de AKVA al cierre del trimestre, corresponden a Land Based.
Esto refuerza la posición de la tecnología terrestre dentro de la estrategia de crecimiento de la compañía, particularmente en instalaciones de recirculación y producción de smolt y post-smolt.
Digital mejora, aunque los pedidos retroceden
La división Digital presenta otra historia. Los ingresos crecieron desde NOK 35 millones (US$3,7 millones) hasta NOK 41 millones (US$4,3 millones), mientras que el EBITDA prácticamente se duplicó, desde NOK 8 millones (US$0,85 millones) a NOK 15 millones (US$1,59 millones).
El cambio más significativo está en el EBIT: pasó de una pérdida de NOK 5 millones (US$0,53 millones) a un resultado positivo de NOK 1 millón (US$0,11 millones). Su margen EBITDA alcanzó 35,7%, frente al 21,9% del mismo trimestre de 2025.
Sin embargo, la entrada de pedidos disminuyó desde NOK 81 millones (US$8,6 millones) a NOK 35 millones (US$3,7 millones). La cartera, en cambio, aumentó hasta NOK 220 millones (US$23,3 millones), frente a NOK 188 millones (US$19,9 millones) un año antes.
El resultado sugiere que la transformación digital continúa contribuyendo a la rentabilidad del grupo, aunque la dinámica comercial trimestral fue menos intensa que en Sea Based y Land Based.
Más rentabilidad, pero también mayor deuda
El desempeño operativo viene acompañado de una estructura financiera que merece atención. La deuda neta con intereses alcanzó NOK 1.459 millones (US$154,4 millones), frente a NOK 1.229 millones (US$130,0 millones) al cierre del segundo trimestre de 2025.
El ratio de apalancamiento se situó en 2,51 veces EBITDA, mientras que el ROACE alcanzó 13,4%, frente al 13,0% de un año antes. La compañía señaló que se encontraba en cumplimiento de todos sus covenants bancarios.
El efectivo y las líneas de crédito no utilizadas totalizaban NOK 337 millones (US$35,7 millones) al cierre de junio, por debajo de los NOK 473 millones (US$50,0 millones) de un año antes. El capital de trabajo ascendió a NOK 510 millones (US$54,0 millones), equivalente al 11,2% de los ingresos de los últimos 12 meses.
Es decir, el crecimiento está requiriendo recursos financieros adicionales, pero AKVA mantiene indicadores que le permiten continuar ejecutando su cartera de proyectos.
El elemento que puede cambiar la historia: la revisión estratégica
En paralelo con la mejora operacional, AKVA atraviesa un proceso que podría tener consecuencias mucho mayores que las cifras trimestrales. El 8 de abril la compañía anunció una revisión estratégica destinada a maximizar el valor para los accionistas. Según el informe, el proceso contempla alternativas estratégicas y, a la fecha del reporte, no se había adoptado ninguna decisión definitiva.
El proceso se encuentra actualmente avanzado y la compañía espera concluirlo durante el otoño de 2026. Este punto adquiere especial interés precisamente porque coincide con una mejora sustancial del desempeño operativo: AKVA llega a esta revisión con ingresos crecientes, EBITDA récord, una cartera de pedidos cercana a NOK 3.000 millones (US$317,4 millones) y una posición reforzada en Sea Based, Land Based y Digital.
Por ahora, la compañía no ha comunicado una decisión final. El propio informe señala que cualquier eventual transacción dependerá de las condiciones de mercado y de la existencia de acuerdos vinculantes.
Un dividendo mientras espera el próximo capítulo
Mientras el mercado espera el desenlace estratégico, AKVA mantiene su política de remuneración al accionista. La compañía pagó NOK 1 por acción en abril de 2026 (US$0,11 por acción) y el directorio resolvió distribuir otros NOK 1 por acción durante el segundo semestre (US$0,11 por acción), por un total aproximado de NOK 36,5 millones (US$3,9 millones).
La señal es clara: AKVA está intentando combinar crecimiento operativo, fortalecimiento de rentabilidad y retorno directo a sus accionistas.
La apuesta por la “deep farming”
En su perspectiva de mercado, AKVA anticipa que continuará el fuerte impulso de los conceptos de deep farming, al mismo tiempo que seguirá invirtiendo en soluciones para Sea Based, Land Based y Digital.
Para la industria del salmón, esto apunta a una tendencia de fondo: la tecnología acuícola está dejando de ser únicamente una herramienta para ampliar capacidad y se está convirtiendo en un componente central de la estrategia productiva, desde el manejo en mar hasta la producción de smolt, los sistemas terrestres y la digitalización.
AKVA termina el segundo trimestre con una fotografía financiera considerablemente más sólida que la de hace un año: EBITDA récord, EBIT récord, pedidos en aumento y una cartera que ya roza los NOK 3.000 millones (US$317,1 millones).
La incógnita ahora no está solamente en cuánto puede crecer el negocio. También está en quién podría controlar esa plataforma tecnológica cuando la revisión estratégica llegue a su conclusión durante el otoño de 2026.
Y ese podría ser el próximo gran capítulo de AKVA en una industria acuícola que continúa invirtiendo en escala, automatización y tecnologías capaces de hacer más eficiente la producción de salmón.