Más de cien millones de salmones y truchas murieron prematuramente por diversas causas en las pisciculturas noruegas el año pasado, según el Instituto Veterinario del país en su informe anual sobre la salud de los peces.
Las enfermedades infecciosas y los traumatismos estuvieron detrás de la mayoría de las muertes, representando alrededor del 70% del total, pero otros factores importantes estuvieron involucrados.
El Instituto publica cada mes de marzo un informe anual en el que se hace balance del año anterior, y esta vez la cifra supone un marcado aumento con respecto al total de 2022.
Desglose entre la fase marina y la de incubación
De acuerdo a estos criterios, unos 62,8 millones de salmones y 2,5 millones de truchas arco iris murieron en la fase marina de producción, mientras que la cifra de criaderos fue de 37,7 millones de salmones y 2,4 millones de truchas arco iris, dos millones más que el año anterior.
La suma hace un total de 105,4 millones de peces de ambos tipos. En contraste el año pasado 2022, la cifra total fue de 92,3 millones de salmón atlántico y 5,6 millones de truchas, con un total de 97,9 millones de peces en cuanto a la mortalidad.
Descripción de las enfermedades
Las enfermedades infecciosas más comunes enumeradas por el Instituto son las llagas de invierno, la fisura del corazón (síndrome de miocardiopatía), la enfermedad branquial y la inflamación del corazón y del músculo esquelético y una enfermedad bacteriana, la pasteurelosis.
Ante la mortalidad descrita, la ministra de Pesca y Océanos, Cecilie Myreth, mostró su preocupación «Hay demasiada mortalidad. Ahora la industria debe tomar medidas y hacer algo al respecto». En sentido también reconoció que una serie de empresas acuícolas ya han logrado una baja de este indicador, lo que debería ser un ejemplo a seguir”.
Myreth, también prometió que el gobierno de Noruega ayudara con la elaboración de una política destinada a mejorar la situación, con el trabajo de todos, finalizó la ministra.


















